Muy buenos días por la mañana! (soy consciente que igual esto lo lees por la tarde…). Bueno pues desde hace un tiempo decidí que algunas preguntas que me hacéis por privado transformarlas en forma de post sin nombre ni apellidos ni forma de identificación para contestar las dudas, y así de paso igual ayuda a algun@ más. ¿Os parece?

El caso es que ayer me preguntaron:

cómo quitar el miedo a mi peque (peque porque da igual que sea niño o niña) de 4 años. Me da pena que no disfrute del agua porque sé que es algo divertido. No ha habido experiencias malas previas pero por lo que sea no quiere ni ver la piscina.

Voy a intentar daros algunas pautas que podéis seguir para solucionar el problema. No es difícil pero sí que os digo que hay que tener:

  1. Paciencia
  2. Tiempo
  3. Constancia

Además de enseñar a nadar, donde trabajo también se tratan estos temas, también me dedico a quitar el miedo al agua a peques y mayores.

Normalmente el miedo al agua viene desencadenado por dos factores:

  1. Experiencia previa mala o desafortunada
  2. Miedo a lo desconocido

Estamos en el caso 2, que es más sencillo de “tratar”. En sí no es un tratamiento, porque no es ninguna enfermedad ni problema, pero sí que es un problema que podemos ponerle solución. Por otro lado, es muy normal que los peques tengan miedo a lo desconocido. Con 4 años ya son capaces de racionalizar y ver los problemas. Por ejemplo, un peque de dos años no ve el miedo, y más fácil que se tire al agua. Un peque de 4 ya puede ser capaz de PREVEER LAS CONSECUENCIAS, ya sabe que cubre, que no sabe nadar, que puede pasar angustia.

Esto tiene una parte buena y otra mala. La mala es que sabe racionalizar, la buena, es que podemos hablar con él, hacerle entender, explicar, comprender: mantener un diálogo más fluido y enriquecedor.

Bueno, después de todo esto, aquí van mis consejos, que pueden variar de un peque a otro, según su familia, situación, y un largo etc. Si veís que no funciona podéis poneros en contacto conmigo y os ayudaré de buen agrado 😉 pakinen.sanchez@gmail.com

  1. Como no conoce la instalación, podríamos ir un día sin bañador, sólo de visita.
  2. Si conseguimos que la visita esté contento, le sacamos una foto y podemos hacer refuerzo positivo todos los días enseñandole la foto: “¿ves cariño como es divertido ir a la piscina?”.
  3. También podemos tirar de móvil (que es buen recurso) y enseñarle fotos, vídeos de peques disfrutando del agua.
  4. Siempre hablaremos en tono positivo. Cambiar el no de nuestras frases.
  5. No decir nunca “no seas llorica”, “no pasa nada” (porque sí que pasa, le da miedo), “es que así no hay forma”, “no vas a aprender nunca” etc.
  6. Cambiamos las frases negativas por otras más positivas: “Vamos a pasarlo muy bien”, “mamá está contigo”, “voy a ayudarte en todo lo que necesites”, “no tienes por qué  pasar angustia, cuéntame”, etc. Vamos a ser “facilitadores acuáticos”, es decir, estar con el peque EN EL PROCESO.
  7. Aprender a nadar y quitar el miedo es un PROCESO, tenemos que acompañarles con cariño y amor, paciencia y comprensión.
  8. Una vez que puede ir vestido (podemos ir varias veces si necesita de visita, ir a la cafetería, ver la piscina de lejos…) podemos ir, ponernos el bañador pero no bañarnos. Sé que suena raro, pero funciona.
  9. Antes de ir, ayúdale a que escoja un juguete que le gusta (y se pueda mojar) para llevarlo a la piscina.
  10. Prueba ese juguete antes en la bañera.
  11. Invéntate un cuento en la bañera con ese juguete, y si ves que su nivel de comprensión es bueno, escríbelo y plastificalo.
  12. Ese cuento llévatelo a la piscina, estará distraido. Podeís leerlo en el bordillo con los pies en el agua, y jugar con el juguete en el borde sin tener que entrar al agua.
  13. Según vaya tolerando estas acciones, vamos entrando más a la piscina. Siempre entra al agua el adulto y el peque en brazos. Nunca lo metas de golpe.
  14. Una vez que entra al agua en brazos, o con material (da igual que sean manguitos etc) no trates que patalee o nade. Sólo juega con él, bien con vuestro “cuento” o hablar de vuestras cosas. Yo en mi trabajo, lo primero que hacemos en cojerlos en brazos y me cuentan en 2 minutos qué tal el cole, y después comenzamos la actividad de natación, que ya están, relajados, mojados y dispuestos.
  15. Paciencia.

Espero que os sirvan estos recursos, que son generales. Si no te resuelven, hay muuuuchos más que se pueden probar, que cada peque es un mundo (por fortuna!)

 

Nos leemos por aquí!!!!! Abrazos!