¡Hola de nuevo! Vuelvo a ser Vanessa Calonge del blog Hedwig Kudo. Espero que la primera entrada que publiqué en este magnífico espacio de Paco os gustase y sirviera. Hoy vengo a analizar otro factor relacionado con los influencers: tener presencia en YouTube. ¿Se puede vivir de ello? ¿Debemos enfocarlo simplemente como extra para desarollar nuestra marca personal? Estas y otras cuestiones son las que trataremos hoy.

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¿Se puede vivir de YouTube?

Es una pregunta trampa, porque depende de qué entendamos con vivir. Si hablamos de crear una empresa o una línea de productos alrededor de tu persona, YouTube puede ayudarte en la promoción y venta. Pero si en cambio tocamos el lado más influencer y esperamos que nuestros materiales nos den suficientes ganancias para vivir… siento ser portadora de malas noticias.

Es un mito que con las visualizaciones de los vídeos se pueda vivir. Quizás en el extranjero que hay mejores métricas sí podemos considerarlo y tenga una viabilidad, pero en España no es el caso. Algunos de los youtubers más influyentes en los últimos meses no han tenido reparo en confirmarlo públicamente este hecho.

También si estás leyendo estas líneas porque estabas pensando en iniciar esta andadura por economía, ten claro que las cosas han cambiado mucho. La monetización de los vídeos ya no lo puede hacer cualquiera, si no que debes cumplir una serie de requisitos como llegar a ciertas visualizaciones al año y tener una cantidad importante de suscriptores. Así que te esperan muchos meses de trabajo sin ver resultados económicos. Y por ello la premisa importante es: ¿disfrutas elaborando vídeos para la plataforma? Si la respuesta es negativa, mi recomendación es que ni lo intentes.

Entonces… ¿cómo puedo rentabilizar mis vídeos?

Si queréis YouTube porque os sentís cómodos con su sistema de publicación, o porque al ser un servicio Google hacer SEO con su buscador es más fácil, solo hay un camino para sacar rentabilidad a esos materiales. Buscar la financiación fuera de la plataforma. Lo más fácil es hacer como Paco: crearte una plataforma formativa y fijar precios o invitar a conseguir donaciones.

Pero otra fórmula es utilizar plataformas de micromecenas como pueden ser Patreon o Ko-fi. Se trabaja con pequeñas donaciones o incluso cada mes pueden ofrecer una cantidad y a cambio ofreces un servicio. Para el ámbito de la formación Patreon lo veo muy útil porque de esta manera las consulta quedan recogidas en esa plataforma al tener una sección de foros. Permite incluir imágenes y otros sistemas para crear una comunidad en ese espacio, siendo por tanto un buen servicio el que ofrecemos.

La tercera vía es darnos de alta en alguna plataforma de influencer marketing. La más famosa del momento y que funciona muy bien es Socialpubli.com. Es la que más redes sociales nos permite acceder y los precios por publicación son buenísimos. De esta manera no solo vamos a monetizar YouTube, si no que si tenemos más redes sociales, podemos monetizarlas también y sacar más beneficio.

¿Vale la pena utilizar YouTube para mejorar mi marca personal?

En el momento que escribo estas líneas: sí. Como he comentado es una herramienta utilísima en SEO por ser un producto de Google. Pero también hay que decir que si mantiene este maltrato a sus creativos, puede perderlo.

Facebook y Twitter ya están maltratando los enlaces al no visualizarlos. El primero su algoritmo esconde los vídeos de YouTube y apenas tienen repercusión. Un hecho normal pues Facebook quiere que publiquemos directamente en él.

En el caso de Twitter el castigo viene a que no es un material atractivo. Cuando publicas un tweet con un enlace de YouTube, no tiene una carga previa. Nos sale el enlace feo y que puede pasar desapercibido por la gran mayoría de usuarios. Porque esa red social se ha vuelto muy visual. Solo se carga si entramos en el tweet y lo visualizamos, pero en la time line (TL) aparece como lo he descrito: un simple enlace.

Es por eso que muchos creativos suben sus vídeos en esas plataformas y no difunden el enlace de YouTube. Y con Instagram que va evolucionando a pasos agigantados y hace una semana estrenó IGTV, deja claro que Google tiene que hacer un análisis profundo.

Y por eso por el momento sólo veo útil subir los vídeos en YouTube si vamos a publicarlos en blogs escritos y los complementamos o nos nutrimos exclusivamente de la audiencia propia que está en YouTube. Siendo una táctica incorrecta querer atraer espectadores de otros espacios por lo ya mencionado.

Así que como todo: utilizar YouTube o no depende mucho de nuestros planes. Pero por favor: que no os vendan la panacea y que es el arreglo económico de vuestras vidas. Porque eso sí que no lo va a ser.

YouTube se rompe

Hola a todos los lectores del Blog de Paco. En esta ocasión os escribe Vanessa Calonge del blog Hedwig Kudo, la nueva colaboradora que una vez al mes os hablará sobre el universo de los influencers. Es una de las nuevas figuras que ha aparecido con las redes sociales y no vamos a mentir: es muy golosa y atractiva. En mi caso llevo unos años realizando acciones de influencer y por ello quiero que mi primera colaboración sea para los que están pensando en empezar. Poneros algunos puntos que se deben meditar y madurar bien antes de dar el paso.

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Vigila con quién te vinculas

Los inicios en los tiempos actuales son complicados. Las marcas solo llaman a tu puerta si estás en el top 10 con millones de seguidores. Esto cuesta tiempo conseguirlo y mientras los gurus han tenido la facilidad que al ser los primeros no han tenido competencia y se exigían cifras menores, los nuevos se encuentran con un muro que cuesta bastante superar. El refugio actual para el micro-influencer es trabajar con agencias de marketing que gestionen campañas en redes sociales.

Así que el primer gran error que suelo ver es aceptar cualquier campaña que llega a nuestras manos. Recuerdo que la primera campaña que me llegó era de un banco con una reputación dudosa. Aunque habían varias publicaciones y por tanto los ingresos eran interesantes, no me tiré de cabeza en aceptando. Analicé muy bien todos los factores. Puntos positivos, puntos negativos porque la plataforma me podía penalizar… la rechacé. Y no me arrepiento de haber tomado esa decisión. Con el tiempo, mi trabajo en mejorar mis cuentas me ha traído mejores campañas y no perjudiqué mi marca personal.

Las redes nos traen muchas oportunidades, pero también nos las pueden quitar. Tened siempre claro que cualquier vinculación que hagamos a nuestra persona, quedará en la historia. Y que nos puede perjudicar en un futuro. Por ello lo fundamental cuando empezamos es: analizar muy bien todos los pasos que realicemos.

Hazte valer como influencer

Las agencias de micro-influencer ofrecen muchas oportunidades para facturar, pero a veces los precios no son acordes. Para que me entendáis: una foto para Instagram que pide modificar o incluso tomarte el tiempo de desplazarte para hacerla, te ofrecen tres euros por ella. Juegan que hay mucha demanda y que habrá alguien que acepte la oferta. Si hacemos esto solo nos perjudicamos, porque nuestro trabajo se devalúa.

Es por eso que considero que tenemos que analizar también el precio de cada oferta. Hacerles ver a las empresas que pueden contar con nosotros y podemos ser un pilar en su estrategia de marketing. Pero no darles todo el poder y permitir que nos traten de cualquier manera. Si queremos que este sector continúe y pueda tener futuro, debemos actuar ya.

Acepta críticas y aprende a gestionarlas

Y no me refiero exclusivamente a críticas constructivas. Las redes sociales son un campo de batalla donde muchos aprovechan para atacar sin motivo. Y a medida que consigamos más influencia y presencia en la red, aparecerán más usuarios de este sector. Particularmente si nuestro campo de actuación es YouTube será más notorio la presencia de esta audiencia.

Es por ello que un influencer debe haber aprendido a gestionar sus emociones (¡no saltar con los comentarios negativos!) y no tomarse los comentarios como personales. Es un dilema personal que todos nos enfrentamos en algún momento y que si no lo conseguimos gestionar puede dejar secuelas.

Céntrate en no más de tres redes sociales

Puede parecer paradójico porque podemos pensar que cuantos más espacios estemos, más lugares para monetizar materiales tendremos. Pero es un gran error. Una gran compañía o un proyecto colaborativo puede gestionarlo al asignar a diferentes miembros una red social en concreto. Pero si estamos delante de un influencer “Juan Palomo” (yo me lo hago, yo me lo como), puede verse desbordado.

El tiempo es limitado y por ejemplo volviendo a YouTube, gestionar simplemente los comentarios que puede generar un canal debemos invertir tres horas. Añade la creación de contenidos, contratación de campañas… ¿y además tienes que gestionar las mil y una redes sociales que existen? Exacto: es imposible.

Por ello mi gran consejo es centrarse casi exclusivamente en un espacio y tener otro de soporte. Si conseguimos administrar nuestro tiempo de forma eficiente podríamos incorporar una tercera red social. Pero más espacios ya empezaríamos a resentirnos. La pregunta que tendréis ahora es: ¿qué redes sociales serían mejores? Es una muy buena pregunta que no tiene contestación única, porque dependerá de la temática que tratemos.

Un par de ejemplos: si tenemos un proyecto de viajes, la audiencia que consume este tipo de materiales la encontramos en YouTube e Instagram. Y si tenemos tiempo para una tercera, sería Facebook. Pero en cambio si decidimos dedicarnos a hablar sobre cine, las redes sociales a escoger serían Facebook, Twitter y YouTube.

Si un proyecto de viajes decide centrarse en Twitter tendrá menos repercusión y le costará más crecer que en las redes mencionadas. Lo mismo ocurriría para una cuenta de reseñas de cine en Instagram, que se vería perjudicado y al final la frustración acumulada haría que una muy buena idea fracase.

Prueba y no des por sentado nada

También aunque las estadísticas o la experiencia de los influencers den una idea de donde apostar, tampoco es garantía de éxito. Puede que precisamente por no hacer como todo el mundo y ofrecer otro enfoque, consigas lo que otros no han conseguido.

En Social Media no todo está inventado y como me han comentado en alguna ocasión que he realizado cursos: la clave es experimentar. En este sector los errores son una fuente de conocimientos importantes y que te hacen evolucionar muchísimo.

Nos enseñan a ser perfectos, pero lo cierto es que este mundo es imperfecto. La clave del éxito por tanto reside en que cuando fallemos, lo veamos rápido y actuemos con precisión.

Si analizado todo esto sigues queriendo entrar en la etiqueta de influencer: te doy la bienvenida. Y como he comentado en el primer párrafo: te espero cada mes para hablarte de este sector y ayudarte.