Aprender a nadar no es ni debería ser un rollo patatero. Aunque todos tenemos conocidos que dicen que sus hij@s lo han pasado mal en las clases de natación o se aburrían.

Y es que no hay nada peor que hacer las cosas por obligación, ¿verdad?

Desde mi punto de vista siempre es mejor, más sano y deportivo hacer las actividades por placer, con gusto, ¿con alegría!

Por eso te voy a dejar este pequeño vídeo de cómo hemos pasado las navidades en la piscina, de cómo se puede aprender a nadar jugando, usando material «de toda la vida» pero con otro enfoque.

Me encantaría saber tu opinión 😉

El mejor momento para aprender a nadar

 

¿Cuándo aprenden los niños/as a nadar?

¿Cómo elegir el mejor momento para apuntarlos a natación?

¿Cómo saber si hemos elegido bien?

¿Qué va a aprender en cada etapa?

 

¡Muy buenos días! He aquí cuatro grandes preguntas que, posiblemente papis y mamis, os estéis haciendo. Los dichosos “cómo”, “cuando”, “donde”….

Y es que la natación, a pesar de ser el deporte más completo, no está exento de “problemillas”, ya que las clases son diferentes a las de futbito, baloncesto, kárate, etc.

En este post que os traigo hoy aquí, voy a intentar revolveros estas cuatro dudas, que son con las que me encuentro más habitualmente en mi día a día en la piscina.

Cuándo aprenden los niños/as a nadar.

Psico-motrizmente un niño/a está preparado para nadar (propiamente dicho) a partir de los 4 años de edad. Es cuando su cerebro ha evolucionado y es capaz de coordinar tantas cosas como: posición en el agua, respiración, movimiento de brazos, movimiento de piernas, y coordinación de todas ellas. En natación hablamos de competencias o habilidades acuáticas, es decir, no es sólo “mover los brazos y pies”; todas estas cosas que os comento antes las trabajamos por separado, en el orden que mejor se adapta a cada peque. Poco a poco evolucionan en el agua, y los profesores, les acompañamos en el proceso. Todo esto no quiere decir que no podamos apuntarles a natación antes o después. Estas habilidades las podemos empezar a trabajar y disfrutar desde muy temprana edad.

Cómo elegir el mejor momento para ir a natación

Ese momento no lo elegimos nosotros, lo elige cada niño/a. Tenemos que respetar su evolución personal, su crecimiento. En muchos sitios podemos comenzar por las clases de estimulación acuática para bebés, pasando después por natación infantil en sus etapas: adaptación al medio acuático, competencias o habilidades básicas, y perfeccionamiento. Como es evidente, las familias sois quienes conocéis mejor a vuestros retoños, por lo tanto tenemos que observar si tiene inquietud por ir a la piscina, por aprender, por juntarse con otros niños, etc…. No pasa nada por probar, ver si es o no su momento, y seguir apuntado o no.  Por mi experiencia, comenzamos con natación infantil a partir de 2 años, pero si algún peque con 2 años todavía la familia lo ve inmaduro para que se quede solo en clase, no pasa nada, se pospone a más adelante (en 10 años de experiencia sólo me ha pasado una vez). Si tratamos a los peques con cariño y respeto, sin importarnos su edad, la actividad de natación será un éxito. Nunca hay que forzar en las clases, los profesores tenemos muchos recursos para MOTIVAR.

Cómo saber si hemos elegido bien.

Es muy sencillo. Os voy a responder con un ejemplo real que me encuentro muy a menudo.

Se apunta un niño nuevo a natación, ponemos por ejemplo 4 años. Tiene reparos para venir a natación, pero el peque tiene ganas, y la familia cree que es una buena opción (hacer deporte, aprender a nadar…) Cuando viene por primer día, no me lo llevo al agua sin más; me presento, les digo a los papás y al peque quién soy y qué vamos a hacer (son 5 minutos que no cuesta nada y se gana mucha confianza).  De camino al agua, el peque muestra reparos (es normal, no me conoce, no conoce el sitio, desconoce si le va a gustar lo que vamos a hacer…). Mientras nos mojamos tranquilamente, le explico y hablamos sobre qué vamos a hacer, qué opciones tenemos, qué juguetes y material tenemos, y lo más importante, cómo voy a estar yo ahí para ayudarle en todo lo que necesite. Soy profesor de natación, y por ende me encanta el agua, y es mi deber transmitir esa vocación. Por lo tanto, al agua que voy yo también 😉

Antes de que acabe la clase, el peque está encantado porque ha tenido un primer día de contacto con cariño, sin forzar, respetando su ritmo. Poco a poco la confianza va en aumento y las clases van cogiendo dinamismo y sin darse cuenta el peque, a través del juego adquiere las habilidades de las que hablaba antes.

Entonces, sabremos si hemos elegido bien, si el peque: está feliz y contento, habla en casa de la actividad, tiene ganas de repetir, expresa confianza con el profesor y le comenta actividades que le gustaría hacer. Puede que a veces los primeros días entre a la piscina con “reparos”, pero salga contento. Una vez conozca mejor la actividad y se cree una rutina, entrará y saldrá feliz. Todos los peques aprenden a nadar, es un proceso, y es maravilloso que es proceso sea algo divertido, lúdico, estimulante y agradable para todos (niños, profesores y familia).

Qué va a aprender en cada etapa

Como os adelantaba al principio, aprender a nadar pasa por los siguientes procesos (da igual la edad): adaptación al medio acuático, habilidades básicas como son: autonomía y desplazamiento, giros, respiración, coordinación…., y finalmente perfeccionamiento. Es decir, antes de “nadar” propiamente, el peque tiene que conocer el sitio, tiene que ser autónomo en el agua con material, tiene que ser capaz de ejecutar por separado respiración, brazos y piernas; posteriormente empezar a enlazar conocimientos, y finalmente, hacer todo a la vez y nadar 😉

Intentar saltarnos una etapa es muy peligroso. Aunque tenga 7 años, si no sabe nadar, no podemos pretender que nade “ya” por tener esa edad. Hay que hacer las cosas con cariño y conocimiento.

 

Desde mi humilde opinión, el agua me parece un medio ideal para hacer deporte, rutina, socializar y finalmente aprender a nadar. Donde trabajo comenzamos estimulación acuática de bebés a partir de 1 año que vienen con la familia, para pasar después a natación infantil en grupos de 2 máximo, los peques solitos con el profesor.

¿Alguna duda? ¡Deja un comentario!

¿Por qué algunos peques tienen miedo al agua? ¡Cómo superarlo!

Muuuuy buenos días. Antes de nada, agradecido de ver las estadísticas y observar que cada día sube, que sois miles los que leéis este blog cada mes. Mil gracias de corazón 😉

Aún estamos en Agosto pero durante todo el año una pregunta recurrente que me hacen es «¿por qué mi hijo/a tiene miedo al agua?» Si os parece bien, vamos a comenzar por el principio a ver si resuelvo dudas, ¿vale?

  1. Por qué miedo al agua
  2. Cómo se producen estas situaciones
  3. Cómo ponerle solución

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Todos seguro que conocemos  a «alguien» al que le enseñaron a nadar «tirándolo al agua» o pasándolo mal. Aprender a nadar debería ser algo maravilloso (para todos, los peques, los profesionales y la familia). Todos van a aprender a nadar, sólo tenemos que hacer ese PROCESO agradable, respetuoso, adaptado. Para eso un buen profesional tiene que tener:

  1. Formación adecuada
  2. Paciencia
  3. Empatía
  4. Gusto por la enseñanza
  5. Capacidad de adaptación

Ya sabes, puedes formarte y aprender conmigo, pero hay otras personas que también forman como profesionales. (Curso monitor natacion online). Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

Sabiendo todo esto, estamos ya en condiciones de pasar el número 3, y ver que todo no es tan malo,  y que se le puede poner solución (donde yo trabajo en menos de 5 sesiones solucionado)

¿Cómo quitar el miedo al agua?

Lo primero de todo es tener buena comunicación con las familias, que expliquen de dónde (creen) que viene el miedo, si ha sido por mala experiencia en otra piscina, de más pequeño, susto, etc. Una vez sabemos de dónde partimos, comenzamos a trabajar. Hablar con los peques es fundamental: nos sentamos juntos (no necesariamente dentro del agua, en el borde suficiente), hablamos, nos conocemos un poco. Sacamos juguetes que le interesen y poco a poco todo va fluyendo.

Siempre explicaremos qué ejercicio vamos a hacer y así sabemos su opinión. Si nos expresa malestar tenemos que explicarle cómo lo vamos a realizar y hacerle entender que sentir malestar NO es malo, que le vamos a ayudar, vamos a estar a su lado en todo momento. El ejercicio que queremos hacer lo dividimos en 3: empezamos por ejercicio base sencillo, después lo complicamos un poco y finalmente se ejecuta como queremos. Ejemplo: quiero que el peque vaya solo con el churro para trabajar autonomía. Primero le explico, después le llevo el recorrido aupas, con calma, cariño; después aupas y el churro y poco a poco le entrarán ganas de probar él solito/a. Todo esto no tiene por qué ser en el mismo día claro 😉

Nunca forzaremos a realizar ejercicios, trabajaremos la MOTIVACIÓN y el JUEGO.  Seremos simpáticos, cordiales y muy CARIÑOSOS. Al fin y al cabo, SON NIÑOS/AS. Cada peque afortunadamente es diferente, cada uno lleva su ritmo, nunca mediremos a todos por igual: respetaremos la evolución de cada uno.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado, espero que os haya quedado claro todo. Cualquier duda me tenéis a vuestra disposición en www.franciscosanchezaguilar.com o pakinen.sanchez@gmail.com

Por cierto, échale un ojo a este curso de SOS Gestión:  curso profesor de natacion online

Y en tu piscina….¿cómo enseñan a nadar a tus peques?

Los que ya me conocéis un poquito ya sabéis que hace años creé el método LudoQua para enseñar a nadar jugando. Mucho más enriquecedor y divertido que «a la antigua usanza». Lo mismo que hoy en día se aboga por la crianza respetuosa y no se da el cachete, yo no dudo en jugar mucho en el agua a la par que aprendemos. No me entendáis mal, no es jugar por jugar. Mi enseñanza tiene detrás un gran trabajo, esfuerzo y dedicación. Cada ejercicio está diseñado para el aprendizaje de una habilidad acuática en función de la progresión de cada peque. Me da igual que tengo 2 que 7 años, si tiene miedo, tiene miedo, y si se zambulle sin problemas lo mismo. 

Bueno, el tema es que recientemente he adquirido 2 super-aletas de tiburón. Un elemento de flotación que va muy bien con mis clases.

Y es que el material de flotación está subestimado, no ponemos material de flotación a los peques para «dejarlos solos» en el agua, ponemos material de flotación porque….

  • les da autonomía
  • ayuda a realizar otros ejercicios que sin flotación auxiliar sería imposible de hacerlo o cansaría demasiado
  • si cansa mucho, no podemos repetir muchas veces, lo que nos hace mecanizar la técnica
  • es un elemento lúdico que motiva, agrada y da mucho juego

Ya que puedo utilizar una burbuja normal o un cinturón, por qué no poner «lo mismo» pero más divertido. He encontrado estas aletas en la tienda tutete, y os digo esta tienda porque confío en la calidad y servicio. Para mis hijos tengo más en casa para cuando vamos a la piscina, y os diré, que somos la envidia, que nos mira mucha gente asombrada.

Y la realidad es que tanto en casa como en mi trabajo, me lo paso genial, y esto no está reñido con aprender a nadar.

En el fondo no es sólo nadar, es deporte, salud, motivación, familia, compañeros… hay que ser feliz y divertirse «como un niño».

 

Y no, no es una pregunta trampa.

Salvavidas es, según la definición que he encontrado en el diccionario la siguiente: «Utensilio de un material insumergible (corcho, goma, etc.) que sirve para mantenerse una persona a flote, en especial, el circular, con un agujero en el centro, que las personas se colocan alrededor del cuerpo.»

Todos sabemos que hay en las piscinas, a veces dos, a veces más… pero cuando le preguntamos a los niños qué es un salvavidas y para qué sirve… muchas veces la pregunta queda sin respuesta. 

Desde mi punto de vista como profesor de natación, me parece interesante que los niños sepan:

  • qué es un salvavidas
  • cómo se usa
  • saber que NO es un juguete
  • que tiene que haber en todas las piscinas
  • quién es el soccorrista y cuando avisarle.

Es por eso, que me gusta introducir este elemento de flotación en mis clases de natación. Además, aporta un elemento que generalmente no conocen, por lo cual, les intriga, les apetece probarlo, sentir tu flotación, el juego que da, les motiva. Así de paso, hacemos también algo diferente en nuestras clases de natación. 

Lo primero es enseñarles el material y explicarles qué es y para que sirve. Después ya podemos hacer ejercicios con él como si de una tabla se tratara (respiraciones, uso de los brazos, técnica de batida de pies, etc). No está de más enseñarles a usarlo, pero ojo, hay que dejarles bien claro que lo primero en caso de accidente es dar la voz de alarma y avisar al socorrista, vaya ser que lo primero que hagan sea coger el salvavidas y lanzarse a la aventura de rescate al agua, lo cual sería peligroso para todos.

La información es poder, y por eso los peques deben saber para qué es y como usarlo en caso de necesidad.

¿Vosotros qué opináis?

Buenos días!

El otro día me llamaron de Radio Guadalquivir, del programa Silvia te orienta.

Me preguntaron si me gustaría entrar en directo para hablar sobre mi método para enseñar a nadar: ludoqua. Por supuesto les dije que sí, que es un honor que te llamen para poder explicar en qué consiste mi trabajo y por qué está funcionando tan bien donde trabajo.

Para los que no lo sepan, trabajo en un gimnasio-balneario en Pamplona que se llama Onfitness Center.

Aquí os dejo un vídeo con el trocito que duró mi entrevista. La verdad que, aún con nervios porque no es mi medio habitual, disfruté mucho, y me encantó salir en antena 😉

Para cualquier duda, sugerencia, o quien sabe, contratación, os dejo mi contacto.

  • pakinen.sanchez@gmail.com
  • whatsapp 637067006 (+34637067006 fuera de España)

 

Que bien nos lo pasamos en el agua!.
No es solo montar un puzzle chulo de piezas de animales.
Es trabajar muchos aspectos como:
1.Desplazamiento autónomo por el agua
2. Resistencia ya que los peques dan unos cuantos viajes a lo largo de la piscina para ir y traer las piezas.
3. Coordinación porque tienen que llevar la pieza encima de la tabla.
4. Respiración porque hacemos burbujas mientras damos los viajes.
5. Motivación porque no es nadar por nadar, tenemos un objetivo : montar el puzzle!
Diversión porque hacer deporte es divertido, a veces cansa un poco pero compensa 🙌🙌🙌

Tu que opinas?
#ludoqua
#AprenderJugando

Sabes que puedes formarte como profesor de natación lúdico conmigo? 💦😉🏊

Trabajar con objetivos.
Objetivos claros, precisos, acorde al nivel de cada alumn@.
En este caso he marcado 3 distancias, el número 1 que no lo veis en la foto, el número 2 y el 3.
Poco a poco vamos aumentando la distancia a recorrer nadando, o a caballito, o realizando un ejercicio/juego que nos sirva para integrar habilidades acuáticas.
Distancias que poco a poco vamos superando, cumpliendo objetivos, aumentando nuestra MOTIVACIÓN y ganas de superación.
Llegar al número 2 un gran reto! Vamos por el 3!
Yo estoy para ayudarles, animarles, motivarles pero el trabajo real lo hacen ellos cada día, mis niños de natación.

Buenos días!

Como ya dije ayer en mi último vídeo de youtube, ayer me dieron un regalo maravilloso.

Entre otros, uno de los niños que vienen a la escuela de natación a aprender conmigo, Don P (no voy a desvelar ningún dato claro), me trajo su churro de natación. La verdad es que me hizo muchísima ilusión, y sus palabras fueron «toma, que a mi ya no me sirve». Lleva desde los 3 añitos conmigo en la piscina, y ahora que tiene 5 y algo ya nada perfectamente boca arriba y boca abajo, incluso hemos empezado con la braza 😉

El regalo es simbólico, ya ha aprendido a nadar por lo tanto siente que ya no lo necesita, con lo cual es muy buena señal. Estas pequeñas cosas son las que cuentan, las que te hacen sentirte orgulloso de tu profesión.

No se a vosotros que os parece, pero a mí me emocionó ;))))

Oye que menuda sopa hemos cocinado hoy en la #piscina!

Desde que se levantan los niños que hacen? Jugar!! Jugar y jugar.
Jugar para desayunar, jugar para vestirse, jugar en la calle, jugar en el colegio…
Por qué no íbamos a jugar también en la piscina?
Un aspecto fundamental es trabajar la motivación; sólo tenemos que pensar qué les motiva a los peques. Ya os lo he dicho… EL JUEGO!
El juego para nosotros los adultos supone ocio, pero para los peques supone si vida, su día a día, su forma de aprender e integrar conocimientos y estrategias.
Un juego tan sencillo como «hacer una sopa» requiere de varias competencias en el agua: concentración, esfuerzo, flotación, desplazamiento, manipulación, criterio y pensamiento lógico….
A que no pensabas que se trabajaba tanto con un simple juego?
No nos olvidemos de jugar, aunque seamos mayorcitos.

El coaching es un proceso mediante el cual, el coach (el entrenador) ayuda al coachee (persona que entrena) a conseguir sus objetivos y metas. 

Pero lo fundamental de todo esto es la palabra: proceso. Es decir, existe un punto de partida, una evolución y un objetivo final. Para ello, el coach o entrenador cuenta con recursos para establecer el punto de partida, entrevistas, objetivos del cliente, pautas a seguir, calendario…

Os cuento todo esto hoy porque hace ya tiempo que creé un curso que se llama «50 ejercicios para aprender a nadar». Con este curso, estoy ayudando a personas que están muy lejos de mi alcance geográfico a conseguir sus objetivos. Más que un curso, con el paso del tiempo y alumnos se ha convertido en un PROCESO de coaching, mediante el cual el alumno y yo hemos establecido lazos y vínculos, me cuenta sus inquietudes, sus miedos, sus progresos. Yo le ayudo con pautas personalizadas a conseguir sus objetivos. 

Para ello, hablamos y se establece un punto de inicio. Con el proceso de coaching se establecen los objetivos (cada persona tiene los suyos, uno con flotar les es suficiente, otros saben nadar pero necesitan consejo para mejorar la técnica, otros se cansan mucho y quieren economía en el agua….). Estos objetivos se van cumpliendo con pautas y un calendario de trabajo establecido. Siempre tenemos mucha comunicación.

El mérito final por supuesto no es mío, es el alumno quien lo consigue, quien se supera, yo sólo estoy ahí para ayudarle, guiarle y mostrarle el camino a seguir.

Si crees que no puedes aprender cosas a distancia, es porque no has estado conmigo 😉

Conóceme y prueba.

¡¡¡Buenas tardes!!!

Hoy en la piscina hemos empezado a trabajar con un recurso acuático-navideño que seguro que os va a gustar.

Cuando vienen los peques a aprender a nadar, los profesores queremos:

  • que estén contentos
  • que practiquen lo máximo posible
  • que el trabajo sea eficaz
  • que sea divertido
  • que cada ejercicio tenga un objetivo

Es por eso que hoy hemos trabajado con el siguiente juego:

Como se va a acercar la navidad (estamos a 16 de diciembre), hemos organizado un «escenario»  de navidad. Para ello primero hemos decorado la pared con pegatinas navideñas, y después hemos trasladado de lado a lado de la piscina los cantantes de villancicos. Mientras el traslado, practicamos la técnica que toca según la evolución de cada peque: respiración, brazos, piernas, estabilidad, propiocepción….

Como veis, un juego muy atractivo para ellos, y muy divertido y didáctico para todos. Porque, como digo siempre, se debe aprender a nadar jugando!

Hace años creé el MÉTODO LUDOQUA: aprender a nadar jugando. No es que diga yo que los niños aprenden y disfrutan, sino que durante años he formado a otros profesionales para que trabajen igual que yo, y sus clases sean igualmente un éxito.

Aquí os dejo un vídeo de uno de mis mejores alumnos en México!

Formación online

Si tu también quieres aprender a dar clases de natación infantil y de bebés como yo, pincha aqui. 

¡Hola hola!

El post de hoy viene a cuento de la formación que ofrezco de manera online. 

Desde hace ya muchos años que me dedico a la formación online y cuento con mi propia aula virtual, así me evito problemas de intermediarios.

Los cursos que ofrezco son los siguientes: 

  • Pack Estimulación PRENATAL + Estimulación acuática en casa”. Un pack que no puedes perderte. La unión de 2 profesionales en estimulación :Natalia en temprana y Paco en agua. Te sirve desde estimulación en el embarazo hasta estimulación acuática en casa:el baño del bebé. Profesores Natalia y Paco. Precio: 35€
  • “10 herramientas para ser mejor profesional”.Un curso online sobre coaching. Te guiaré a través de 1 hora de ejercicios para ser mejor profesional. Precio: 5 €
  • “El baño del bebé + Estimulación acuática en casa”. A lo largo de 2 horas te enseño como estimular a tu bebé en tu casa. Precio: 25 €
  • “Monitor de natación para bebés”. Curso online de 20 horas de duración. Se entrega diploma acreditado LudoQua. Precio: 40 €
  • “Pack monitor de natación infantil + monitor de natación de bebés + primeros auxilios”. Se entrega diploma acreditado LudoQua. Incluye el último curso “el método ludoqua como sistema de aprendizaje en natación infantil”. Precio: 65 €
  • “50 ejercicios para aprender a nadar y mejorar tu técnica”. Precio: 15 euros
  • “El método ludoqua como sistema de aprendizaje en natación infantil . Te enseño los secretos del método ludoqua para que enseñes a nadar de una forma divertida y eficaz. Todo en formato vídeo.  Precio: 19 euros.

Bueno, el tema es que hoy me han preguntado varias personas por referencias de otros alumnos, y para que veáis que aquí no hay trampa ni cartón, os voy a poner algunas opiniones que me han llegado, ¿vale?

Cualquier duda estoy a vuestra disposición 😉

 

Buenos días!

Ya llevaba un tiempo dándole vueltas a un tema, y era cómo hacer determinados ejercicios de natación más divertidos.

Trabajar con tabla está bien y es muy eficaz, pero se hecha en falta enganchar a los peques con la actividad, que tengan más ganas de repetir, que ahí tenemos la clave del éxito: trabajar y trabajar (pero de forma divertida, claro!)

Con esta moto acuática trabajaremos muchas habilidades acuáticas con un sinfín de juegos. Los peques estarán encantados 😉

Porque no siempre se trata de dinero, sino de tener ganas de trabajar, que disfrutes con lo que haces, tener imaginación.

Hoy os vengo a explicar cómo hacer una moto acuática para nuestras clases de natación. Espero que os guste el vídeo, no olvides comentar y suscribirte 😉

Buenas tardes! Aquí estoy de nuevo, teclado en mano para escribiros, esta vez, sobre natación. 

Y es que, como podéis ver en la foto (que menuda foto!) hoy en las clases de natación, que por cierto, hoy es domingo, y sí, donde trabajo también damos natación los domingos 😉 hemos trabajado y mucho con el siguiente juego-recurso. 

Como podéis ver, en la foto aparecen unos cuantos cubos de plástico y varios muñecos de juguete acuáticos.  El juego consistía en llevar cubos y muñecos (cada peque elije que lleva en cada momento, por lo tanto, tiene que pensar qué hacer…) de un lado a otro de la piscina. En función de la edad de los peques y cómo se desenvuelven en el agua, la distancia es mayor o menor, así como el apoyo o no de material auxiliar. En cada viaje, como decía, llevaban con una tabla encima o bien cubo o bien juguete. Los cubos representan las casas de los muñecos que tienen que llevar. 

Por un lado hay un mando directo mío como profesor ya que les digo cómo hacer el viaje, pero por otro lado hay autogestión de los peques de ver qué llevan en cada momento; yo estoy de apoyo. Unos harán una casa grande, otros un castillo, otros una granja…..la imaginación no tiene límites!

En cada viaje, yo les voy indicando a cada peque cómo proceder: coger la tabla con las 2 manos, con una, practicando patada, respiración, buceo, etc…..

Es un juego muuuuuy enriquecedor, que nos permite a los profesores mucha variedad, y a los peques, mucho trabajo, autonomía y también pensar qué llevar cada viaje; porque si llevan muñeco pero no hay «casas», tendrán que volver a coger una….. Total, que la media hora de natación se aprovecha al 100% dentro del agua, nos lo pasamos todos en grande. 

¿Qué os parece este recurso?

Hoy nos lo hemos pasado bomba en el agua.
Porque la imaginación no tiene límites.
Mirad que castillo más chulo hemos hecho en la sesión de natación.
Los más pequeños se adaptan a material nuevo como tablas y pull buoys. Los más mayores las usan para hacer técnica de natación.


Pero lo que todos tienen en común es que aprenden a nadar Jugando.
Porque así es como mejor se aprende, es divertido, es didáctico: así apetece repetir, no os parece?
Opiniones?

¡Buenas noches! ¿Qué tal os va?

Hoy quiero escribir sobre una reflexión, y me gustaría saber también vuestra opinión 😉

Como muchos ya sabéis, mi vida laboral se centra básicamente en la enseñanza de la natación, sobre todo en edades comprendidas entre 2 y 8 años. He de decir que disfruto muchísimo en la fase propiamente dicha de aprender a nadar, es decir, los peques que vienen a la piscina sin saber nadar (sin material obviamente) y al cabo del tiempo aprenden a nadar solitos por el agua (otro tema ya sería perfecccionar el estilo).

La reflexión que me planteo es la siguiente: ¿cómo medimos el éxito en nuestras clases de natación? Y respecto a esto se me ocurren varias variables:

  1. El éxito es que aprenda a nadar a toda costa (aunque algunas veces lloren o haya que forzarles)
  2. El éxito es pasarlo bien en las clases

Se que son varias variables y en breve me explicaré mejor. Obviamente hay muchas más 😉

Pongo estas dos porque son las que más a menudo me encuentro. Por un lado están los profesores que son más estrictos y entienden que la natación es un deporte duro de por sí y aburrido, y que, hay que aprender a nadar a toda costa aunque cueste mucho esfuerzo. Eso significan clases muy técnicas, aburridas y monótonas.

Por otro lado me encuentro clases lúdicas pero sin objetivos claramente definidos. Los alumnos vienen contentos pero al final no aprenden a nadar.

Desde mi punto de vista, creo que hay una tercera opción: aprender a nadar jugando. De esta forma las clases de natación siempre serán un éxito 😉 porque tendrán los siguientes elementos:

  1. La actividad de natación es importante, es importante aprender a nadar, pero no a toda costa, cada pequeño lleva su ritmo y evolución y debemos respetarlo.
  2. La natación no es aburrida: el agua nos brinda muchísimas posibilidades de juego y ejercicio.
  3. La natación es un deporte que requiere esfuerzo, pero no tienen por qué ser excesivamente duras.
  4. Se puede jugar mientras se aprenden los estilos de natación y habilidades acuáticas

El éxito sería para mi entonces, que los peques aprendan a nadar pasándolo bien, que sea una actividad deportiva que requiera esfuerzo, pero que también sea motivadora y estimulante. No debemos olvidar que hacer técnica en natación no tiene que ser siempre los mismos ejercicios, hoy en día tenemos mucho material de agua que debemos aprovechar. Nadar y nadar y nadar ya no está de moda para aprender, nadar y jugar es otro cantar.

En definitiva, tenemos la oportunidad, la gran oportunidad de hacer que los peques de hoy en día aprendan a nadar contentos, jugando, motivados, seguros de sí mismos. No podemos perdernos hacer felices en el agua a los peques.

¿Tú qué opinas?

 

En la escuela de natación de Onfitness Center en Pamplona encontrarás clases personalizadas y de calidad, 2 niños por grupo. Trabajamos todos los días de la semana de lunes a domingo. Nuestra piscina es de agua templada y no utilizamos cloro sino bromo siendo este un desinfectante mucho mejor y menos agresivo para los bebés y niños/as.

Los cursos comienzan en septiembre y acaban de mayo, aunque te puedes apuntar en cualquier momento si hay disponibilidad. En junio y julio impartimos cursos intensivos.

Impartimos cursos a bebés de 12 a 24 meses, niños de 2 años en adelante, adultos y oposiciones.

Aquí te mostramos información sobre nuestra metodología, pero puedes contactar con nosotros para saber más y conocer nuestra disponibilidad llamando al 948 29 15 90 o escribiendo a banesa@onfitnesscenter.com

On Kids

Aprendizaje de la técnica de natación en niños a partir de 2 años.. 2 Niñ@s máximo por grupo.
On Kids es un método de trabajo serio, riguroso pero muy muy divertido. En Onfitness sabemos que los peques como mejor aprenden a nadar es jugando, y nosotros lo hacemos. Enseñamos a nadar a través del juego, con la técnica adecuada a cada edad, a cada etapa del aprendizaje.
Respetamos la evolución de cada alumno, no obligamos ni forzamos, sino, MOTIVAMOS, EMPATIZAMOS Y ESTIMULAMOS su aprendizaje.
Creemos firmemente que el aprendizaje de la natación es un proceso, y por eso, vamos a hacer ese proceso divertido.
Trabajamos siempre con grupos reducidos, lo que nos convierte en un referente de CALIDAD, de afecto y comunicación efectiva con las familias. Se acabó ver peques en los bordillos esperando su turno pasando frío, en Onfitness las sesiones son 100% en el agua.

On Baby

Estimulación acuática para bebés de 12 a 24 meses.
Grupos de máximo 6 bebés por grupo acompañados de un familiar (mamá, papá… en la medida de lo posible siempre el mism@).
On Baby es un método de trabajo en el agua RESPETUOSO, efectivo y estimulante para bebés de 12 a 24 meses. En Onfitness no obligamos a realizar inmersiones, respetamos la evolución de cada bebé y su familia, y favorecemos un clima de trabajo óptimo y agradable. Siempre trabajamos desde el aspecto lúdico, que comprendemos que es como mejor aprenden todos los bebés y niños pequeños.
En estos cursos no se aprende a nadar, pero aprendemos: desplazamientos, giros, manipulaciones, rotaciones, inmersiones…. Que serán estimulantes, divertidas y muy enriquecedoras para la familia y el bebé, así como para el futuro alumno de natación.

Con las clases de máximo 6 por grupo, las sesiones de estimulación acuática ofrecerán los siguientes beneficios:

  • Mejora del sistema respiratorio, circulatorio e inmunológico.
  • Favorece el vínculo afectivo con las familias.
  • Desarrollo de la musculatura
  • Ayuda a conciliar hábitos de sueño y alimentación
  • Desarrollo cognitivo
  • Se ofrece un entorno estimulante y enriquecedor de nuevas sensaciones.
  • Musicoterapia en el agua (NOVEDAD)
  • Seguridad en el agua
  • Adaptación al medio acuático

Natación de adultos

Clases individuales para adaptarnos a tus objetivos.
Aprendizaje: Te enseñamos a nadar con nuestra técnica basada en sensaciones. De esta manera, si “sientes tu cuerpo” en el agua aprenderás de forma más eficaz y te sentirás como pez en el agua.
Perfeccionamiento de la técnica.
Oposiciones.
Si necesitas preparar la prueba de natación de tu oposición a policía o bombero puedes contactar con nosotros. Te enseñamos a nadar así como a superar la prueba con el mejor tiempo. Trabajamos con bonos personalizados.
Natación terapéutica: para aprender los beneficios que el entrenamiento en piscina puede tener para algunas dolencias o patologías.

Hoy me propongo intentar explicaros cómo son mis clases de natación en mi trabajo. Me parece interesante daros la oportunidad de conocer mi forma de trabajar, porque de todos aprendemos; y cuando se trata de nuestros peques, nos gusta saber cómo se va a trabajar con ellos 😉

Mi forma de trabajar la podría definir como seria, respetuosa y afectiva. Voy a explicaros un poco mejor todo este asunto.

Natación seria. Enseño a nadar con una metodología, una metodología que se llama LudoQua (aprender a nadar jugando). Os explico esto porque aprender a nadar jugando es serio, no es «jugar por jugar». Mi natación es seria, porque se trabaja conforme a objetivos a corto, medio y largo plazo. Sesiones de natación con estructura. Otra cosa diferente es que toda la metodología se enseñe jugando. Mucho más beneficioso para los peques, porque jugando es como mejor se aprende, de eso no tendremos dudas ¿no?

Respetuosa. Porque no obligo a ningún peque a hacer nada que no quiera. No obligo a hacer inmersiones, en mis clases no existe la regla «porque lo digo yo». Trabajo mucho la motivación, la empatía. Si un niñ@ tiene ganas de hacer las cosas, las aprenderá con más ganas, más rápido y será mucho más enriquecedor.

Afectiva. Porque desde el primer día con la adaptación se escucha al peque, hablamos de todo lo que hace falta. Si hace falta pasar una sesión en el agua con el peque aupas pues se hace. Todo por el bien de los peques. Con cariño, respeto y seguridad van a aprender todas las habilidades necesarias para el aprendizaje de la natación 100% seguro.

Y tu, ¿qué opinas?

Y hoy vengo a hablaros de un tema calentito que surge siempre en verano: la seguridad de los nuestros en la piscina, la playa….

He de confesaros un secreto, hace tiempo era una persona bastante reacia respecto al uso de los manguitos. Supongo que con el tiempo todo se suaviza, aunque quiero pensar que son los años de experiencia los que me dan otra visión, otra perspectiva.

Leo artículos que hablan sobre si manguitos si, manguitos no, que mejor este material, que mejor chaleco, que mejor burbuja….

Hoy puedo deciros con firmeza mi opinión profesional al respecto: COHERENCIA. Es lo que me han enseñado los años de experiencia y trabajo en el agua con pequeños y mayores, con una gran diversidad de público. Y también desde hace un tiempo, tengo también la perspectiva como padre, padre de dos pequeñajos.

Hace tiempo os diría que no uséis manguitos, bla bla bla….

A día de hoy, os diré lo que les digo a todas las personas que me preguntan sobre seguridad en el agua: la mejor vigilancia son los ojos. Ya se que suena a tópico, pero es la pura realidad.

Después de años, veo en piscinas todo tipo de materiales para la práctica de la natación y para el ocio en el agua. Lo que más me llama la atención son LAS IMPRUDENCIAS que se cometen, y no tiene nada que ver con el material elegido. Veo peques con manguitos felices en el agua con padres muy presentes, dentro del agua, jugando con ellos; veo peques con chalecos super seguros con padre en la toalla mirando el móvil. Tenemos que ir al factor humano, no echemos la culpa ni balones fuera, a veces erramos, fallamos, nos equivocamos.

Veo profesores de natación con grupos muy numerosos dando la espalda a sus alumnos, sin vigilancia en más de 2 minutos: eso amigos, no es dependencia del material, es una imprudencia.

¿Qué puedo usar? 

Muy sencillo: lo que quieras. Pero has de saber que cada material tiene sus pros y contras. Por ejemplo:

  • Manguitos: depende la marca (obvio) provocan o no rozaduras. Unos flotan mejor que otros. Otros son más evolutivos y ergonómicos. Ofrecen flotabilidad y gran diversión pero se pueden salir y provocar un accidente.
  • Flotador: es muy divertido pero el peque se puede voltear y quedar sumergido.
  • Chalecos: flotan muy bien, pero algunos son incómodos y les molestan a los peques.
  • Nada: ofrece gran libertad de movimiento y descubrimiento, pero tenemos que estar muy encima.
  • Churro: es muy versátil para enseñar a nadar y jugar, pero se escapa con mucha facilidad.
  • Burbuja: es estupenda porque deja extremidades libres, ofrece gran diversidad de juego. Por contra el peque puede soltarla o quedar en posición con vías aéreas sumergidas.

Como veis, todo material sirve y a la vez no. Lo bueno de todo esto es que hay mucha diversidad. Tenemos que ser coherentes y saber que si tenemos peques no vamos a poder estar en la piscina o en la playa tumbados tan a gusto. Tenemos que saber que si vamos al agua vamos con todas las consecuencias, que es cansado estar con ellos todas las horas, pero es lo mejor para todos.

Sabemos que hay material que flota más que otros, pero eso no nos exime de la responsabilidad de vigilancia.

Sabemos que el socorrista vela por nuestra seguridad, pero los padres somos los primeros responsables de la seguridad de nuestros peques.

 

Me gustaría saber vuestra opinión, ¿te apetece dejar un comentario?

Hoy os traigo un post muy interesante….

Un vídeo en el cual vamos a probar 4 elementos de flotación en la piscina:

  1. Cinturón de flotación

  2. Manguitos

  3. Chaleco de flotación

  4. Burbuja de flotación

Este vídeo está hecho no para deciros lo que tenéis que hacer, sino para enseñaros cómo se comporta cada material en el agua.

La actriz, una peque de 3 años, nunca ha tenido contacto con este material, lo cual la prueba es muy interesante 😉

Cualquier duda o sugerencia deja un comentario o contacta conmigo. También puedes contactar conmigo para contratar una charla de seguridad en el agua. (pakinen.sanchez@gmail.com)

Todo el material ha sido comprado en la tienda online tutete.com (PINCHA AQUÍ)

El vídeo ha sido grabado en mi trabajo, Onfitness Center, en Pamplona. Aquí trabajo tooooodo el año:

  • Peques a partir de 2 años
  • Adultos
  • Preparación oposiciones

Grupos muy reducidos (máximo 2), trabajamos con respeto, calidad, educación, empatía y compromiso. (PINCHA AQUÍ)

Mirad lo que acabo de comprar en la tienda de tutete.com!
He comprado : cinturón de flotación evolutivo, burbuja de tiburón, manguitos evolutivos delphin, y chaleco de flotación.
Todos ellos homologados y todo en regla, de calidad.

La semana que viene iré con una personita a la piscina y os haré un vídeo a modo de review de estos 4 productos para el agua. Para que tengas información de forma gratuita sobre qué le puede ir mejor a tus hijos para la piscina, playa….

Sígueme en @Paco_Navarra y a @tutetecom para ser el primero en ver el vídeo!
Responderé además a todas tus preguntas acerca de estos productos. Nos vemos!!!!

Muy buenas tardes!

Hoy quiero explicaros cómo quito el miedo al agua a los nuevos peques (y no tan peques) que acuden a la piscina donde trabajo.

Me parece interesante explicarlo, para que sepáis un poquito más sobre mi forma de trabajar en el agua. Es importante que las familias sepáis qué se hace con vuestros peques, cómo vamos a trabajar.

Quitar el miedo al agua es un proceso, que, dependiendo de cada persona dura más o menos.

Tengo estipuladas 5 fases:

  1. Entrevista
  2. Acercamiento
  3. Juego CON agua y no en el agua
  4. Introducción al medio acuático
  5. Gestión autónoma en el agua

A veces es necesario tan sólo 1 sesión por cada fase, es decir, una clase por cada fase, con lo cual en poco más de 1 mes estaría todo hecho 😉

A veces hay que realizar 2 sesiones por cada fase, pero no hay problema, porque ya sabemos que es un proceso y vamos a respetarlo: tenemos un inicio y un objetivo.

La primera fase es obvia, me reúno con las familias y con el peque y charlamos tomando un café fuera de la piscina acerca de ese miedo al agua, se intenta averiguar por qué, de dónde viene, si ha habido un proceso anterior que no le ha gustado, etc. En esta primera fase el peque ya me conoce y en el futuro seré un cara conocida 😉

En la segunda fase, intentamos un acercamiento, que no es más que una visita a la piscina por dentro: así se familiariza con el entorno, el material, le enseño con qué jugamos, qué material podemos elegir, dónde nos vamos a bañar…..

En esta tercera fase, ya viene el peque sin los papas a clases, ya se ha apuntado: yuju!. Con calma, paciencia y mucho cariño vamos a jugar con agua. La diferencia es brutal: no vamos a entrar al agua de golpe, vamos a jugar con el agua, primero fuera, después si se puede, dentro (aquí es fundamental no forzar).

La cuarta fase es sencilla, una vez dentro del agua y conmigo siempre (yo nunca estaré fuera del agua y el niño dentro solo) aprenderemos las nociones básicas de desplazamiento, giros y respiración (pero no forzaré a meter la cabeza, hay muchos juegos para motivar mojarse los ojitos, la cara, etc). Enseguida la cosa evoluciona muy bien (por experiencia) y el peque se desplaza por el agua con mi ayuda. 

Llegamos a la quinta fase, y, al igual que la anterior, le ayudo y le acompaño en su proceso, enseñandole habilidades para que comience a tener autonomía en el agua y se sienta: a gusto, feliz, contento, ilusionado, motivado.

Y esto es todo, un proceso que es muy bonito y satisfactorio, y que sobre todo, los peques lo hacen sin forzar, sin reñir, todo mediante mi propia metodología de trabajo en el agua que se llama LUDOQUA: APRENDER A NADAR JUGANDO.

¿Te vienes?

Tenemos lista de espera!

OnFitness, gimnasio y balneario en Pamplona, junto a la Morea.

Como os comentaba el otro día, me apunté a un curso online de la Escuela Bitácoras. 

Hace poco hice otro curso de la Escuela Bitácoras: «Rabietas y límites desde el respeto», de Alberto Soler. 

Me ha sorprendido la calidad de estos cursos, y poco a poco iré haciendo varios, ya os escribiré qué tal;)

En esta ocasión, voy a escribiros mi opinión sobre el curso que acabo de finalizar, «Cómo apasionar a los niños por el agua», de Noemí Suriol. Podéis ir a su curso pinchando aquí o buscándolo en la escuela bitacoras.

Conocía la escuela y método Leonarmi, lo conocía por las redes sociales, pero he de decir que nunca he estado allí (me pilla un poco lejos la verdad). Me apetecía hacer este curso porque es una compañera, porque sé del tema. Así como el curso de rabietas, me pillaba un poco más de lejos, este tema de toca de cerca. 

Iba con espectativas porque como muchos sabréis, soy profesor de natación y también trabajo con bebes y niños pequeños. Pero soy una persona que piensa que:

  1. Nadie nace aprendido
  2. Nunca de deja de aprender

Es por eso que me motivaba hacer este curso, ver qué podía aprender de Noemí, qué me podía enseñar de su método. Es estupendo seguir aprendiendo, creciendo como persona y como profesional. 

Sólo diré una cosa: gracias Noemi por tu curso, enhorabuena. 

Hay cosas que ya conocía pero otras nuevas para mí, y eso me ha gustado mucho. He disfrutado con tus 3 horas de curso, se me han pasado rápido, he aprendido y he afianzado otras.

Me ha gustado mucho tu diferencia sobre baño higiénico y baño estimulante, también me ha gustado ver que compartimos la misma filosofía sobre el tema de la seguridad en el agua de los peques, «el mejor flotador son los ojos de los padres», pues tienes toda la razón, coincido contigo.

Os animo a hacer este curso, porque si eres profesional como yo, seguirás aprendiendo más y más, y si eres mamá, papá o educador, te va a venir de perlas también, para saber qué hacer para que a tus hijos les pique el gusanillo al agua.

Yo en mi trabajo así lo hago, y con mis hijos igual.

Espero que te guste el curso tanto como a mí.

Buenas tardes!

Llevo ya varios años en esto de la natación, y concretamente enseñando a nadar.

Desde que publiqué mi primer libro en 2012 ha pasado bastante tiempo, y las cosas van cambiando.

Después publiqué un segundo libro sobre natación infantil.

Creo que ha llegado el momento de hacer autocritica, y revisar mi forma de enseñar.

pone a revisión mi propia forma de enseñar. Una revisión necesaria. 

Porque estamos en continuo aprendizaje y crecimiento. Porque siempre podemos trabajar mejor.

Una vez más, me pongo manos a la obra, o más bien podría decirse, manos al teclado, o ya rizando el rizo, me meto en lo más hondo del pozo.

Y es que, ya han pasado varios años desde que publiqué mi segundo libro, y aún más desde que publiqué mi primer libro. Libros con los que he disfrutado mucho escribiendo, investigando, leyendo, escribiendo y releyendo.

 

Aquí os dejo los avances de mi alumno en la preparación de la prueba acuática para la próxima convocatoria de policía foral. En tan tan sólo 5 clases de media hora hemos bajado de 40 segundos a 30 y pocos!
Si quieres que te prepare contacta conmigo a través de ONFITNESS en la Morea, Pamplona. (Paco Sánchez)
Próxima convocatoria sale en breve!

El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello. Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea.

Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación? El objetivo de
la actividad es que aprendan a nadar, eso está claro. Pero existen diversas
variantes para que este aprendizaje se realice de forma correcta y eficaz.

En LudoQua tienen claro que la actividad física es positiva desde que el cuerpo está preparado para realizarla. Una de las actividades más completas es la natación aunque también es muy importante encontrar el momento del desarrollo más adecuado para practicarla. En LudoQua son expertos en trabajar la motivación del pequeño para que este deporte, tan individual, no llegue a convertirse en una obligación y sea una actividad lúdica.

Este método de trabajo trabaja con el deporte, el juego y la motivación. Y es que así los niños tienen la sensación de acudir a clase de natación a jugar en el agua, se encuentran motivados y les atrae la actividad. El profesional sabe que está enseñando a nadar de una forma divertida pero con una base establecida y unos objetivos claramente definidos.

LudoQua transmite por medio del monitor especializado toda esa vitalidad y fuerza del juego combinando la técnica de la natación, además fomenta la diversión, el aprendizaje y el deporte. El objetivo es motivar a los niños y a sus familias a practicar la natación.

Desde LudoQua proponen además la realización de cursos para formadores para que luego puedan practicar estas experiencias con sus alumnos. El curso se puede realizar por Internet y está dirigido a socorristas y monitores de natación. Recomiendo echar un vistazo al enlace de Formación en la página de LudoQua.

El proyecto de LudoQua incluye además, el acceso al libro, cuya portada ilustra el artículo, llamado ¡Mi bebé flota! escrito por Francisco Sánchez Aguilar, monitor de matronatación y natación, y Laura Francia Pablo, diplomada Universitaria en Enfermería. Además Irene Villafranca ha sido la diseñadora gráfica. En el libro se pueden encontrar muchas experiencias de matronatación con bebés. Francisco además ha escrito: Aprender a nadar jugando, método LudoQua y en la página de Internet se puede encontrar más información de este libro.

El otro día me comentaba una persona vía mail que tenía problemas con su bebé en las clases de natacion de bebés a las que acudía. Como siempre, aprovecho dudas de otros para ayudar a otras personas que quizás estén en la misma solución.

Problema: sin saber por qué su bebé empezó a llorar y llorar en las clases de matro. No sabe cómo ponerle solución y se plantea si seguir o dar de baja. 

Soluciones que le planteé:

  • Hablar con el monitor para intentar solucionarlo
  • Pensar qué paso aquel día anterior a que llorase tanto
  • Ver si coincide el lloro con el inicio de las inmersiones
  • Llevar un juguete que pueda mojar de casa para que la actividad sea un poco más familiar.

Han pasado un par de semanas y parece ser que el origen del problema son ciertos ejercicios que no le gustan al bebé, y como la mamá ve que lo pasa mal, ya no está tan a gusto y eso se transmite. Al final es una actividad para pasarlo bien TODOS (bebés y familias).

También desde que la mamá no hace los ejercicios que le hacen llorar al bebé está más tranquila, más receptiva. La mamá está más contenta 😉

La respuesta del profesor hay sido «hay que obligarles a hacer lo que toca porque luego se acostumbran a hacer lo que quieren». Mi respuesta como profesional es que los «bebés no se acostumbran a eso». Los bebés y todos los demás, nos acostumbramos al cariño, a los besos, abrazos, amor y sobre todo a pasarlo bien. Desde mi punto de vista no hay que forzar a un bebé a ejecutar un ejercicio que le pone nervioso o que le produce desasosiego o malestar. Si un ejercicio no le gusta no se hace y no pasa nada. No hace falta forzar, obligar a las bravas. Cada bebé lleva su evolución y hay que respetarlo. Hay muuuuchos ejercicios y juegos para practicar. Todos mis peques de natación nadan y bucean, pero no todos «con el mismo programa». Cada uno lleva su evolución y yo lo respeto, les motivo y hacemos juegos para superar los objetivos planteados.

¿Qué opinas tu?

Creo firmemente que la natacion resulta terapéutica, por muchas razones, para niños y adultos. ¿Qué beneficios aporta este ejercicio físico en la primera etapa vital? Te los contamos en este post.

6 ventajas de la natación

1. Expresión corporal. La comunicación no solo puede ser verbal, sino también física. El ejercicio en el agua los niños contribuye a una mayor conciencia de su propia capacidad expresiva gracias a las distintas posiciones en un contexto de flotación que propicia la libertad de movimiento.

2. Un buen descanso. Esta actividad no solo es perfecta por el propio disfrute que experimenta el niño gracias a un deporte que vive como un juego. Un efecto secundario agradable es el placer de un sueño reparador.

3. Adiós al estrés. El estrés no solo puede ser cosa de adultos. Algunos niños también están expuestos a la exigencia de muchas tareas extraescolares. La natación es una actividad que produce un efecto catarsis, al liberar esa energía negativa gracias a la integración del juego en el agua.

4. Seguridad personal. Un ser humano emprende muchos aprendizajes importantes a lo largo de su vida. Muchos de ellos, en la infancia. La natación propicia la autonomía en el agua. Algo esencial y que potencia la promoción de la salud, al prevenir posibles incidentes en el agua.

5. Superación. El niño afronta sus propias inseguridades al aprender a nadar. Por ejemplo, supera el miedo al agua o el temor a lo desconocido. Por esta razón, este ejercicio es una fuente de autoestima inagotable que ayuda al niño a tomar conciencia de su potencial.

6. Inteligencia emocional. El niño experimenta emociones vitales como la ilusión, la alegría y la diversión de una actividad que disfruta.

Con el Proyecto de Natación Paco Sánchez, acompañamos a los niños en su proceso de aprendizaje, con un método dinámico y pedagógico. La natacion cambia la vida a los peques.

Sabes que puedes aprender a nadar aunque estemos lejos?

Sabes que puedo enseñarte de forma virtual?

Seré tu tutor de natación virtual?

 

«50 Ejercicios para aprender a nadar» es un curso:

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La metodología es sencilla:

  1. Empiezas por el video 1, si te sale bien pasas al 2.
  2. Si no te sale repite.
  3. Si te atascas contactas conmigo y resolvemos.
  4. Cuando seas capaz de ejecutar los 50 que te propongo ya sabrás nadar.
  5. Sin límite de tiempo,  a tu ritmo.

La representación de roles durante el juego es una operación que se cumple en el hecho simbólico de jugar, pero muchas veces suele reproducir elementos característicos de la personalidad del jugador, de la realidad familiar que le rodea, de las normas de convivencia o de los valores morales imperantes en la sociedad. Esta sutil y a veces complejísima relación de complementariedad entre ambos aspectos, el real y el imaginario, es justamente lo que define y enriquece al juego como forma de aprendizaje para la vida.
Por ejemplo, jugar a realizar un viaje, tiene sólo una parte de realidad, ya que lógicamente sería imposible realizar el viaje en el reducido espacio y tiempo que ofrece el juego y su situación. Pero, las alusiones a la realidad son constantes, porque en todo momento se intenta imitar la acción de viajar en algún tipo de transporte, a la vez que se trata de recrear los escenarios geográficos reales, lo que constituye una forma de aprendizaje muy interesante. Todo esto implica:
– Manipulación de materiales reales
– Problemas de tipo técnico
– Conflictos humanos
– Estrategias de resolución
Todo esto adaptado al tipo de juego, el tiempo de juego disponible, etc.
A través de “jugar a…”, el niño va experimentando y dando significación a todo aquello que vive, selecciona aquellos aspectos de la realidad que le son útiles, comprende el esfuerzo de producción que requiere elaborar las cosas, e interioriza lo vivido. La adopción de una postura crítica, la orientación personal ante los hechos, la emergencia de valoraciones, e incluso la expresión de opiniones y actitudes, son algunas de las consecuencias del proceso educativo que tiene lugar durante la actividad lúdica.
Huizinga recordó que en el hombre era muy importante la condición de homo sapiens y de homo faber, pero también la de homo ludens; y Schiller llegó a decir que “el hombre solo es verdaderamente hombre allí donde juega”. En consecuencia, es humanamente necesario contemplar la realidad desde el punto de vista imaginativo del jugar.

El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque generalmente no nos damos cuenta de ello. Los niños desde que se despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea. Después van al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender, conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo, repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación? El objetivo de la actividad es que aprendan a nadar, eso está claro. Pero existen diversas variantes para que este aprendizaje se realice de forma correcta y eficaz.

El primer día de natación.

Esta es una duda recurrente en mi trabajo. ¿cómo va a ser la primera clase de natación de mi hij@?

A lo largo de los años es una duda muy razonable que se preguntan muchas familias. Es lógico. Es como cuando van a empezar el colegio o la guardería, las familias quieren que su hijo no sufra, lo pase lo mejor posible. Es duro para todas las partes, pero creo que la peor parte se la llevan las familias, que anticipamos y pensamos mil cosas que podrían pasar.

El primer día de natación tiene que ser algo chulo, divertido, atractivo. El agua es muy divertida, ¿por qué no iba a serlo en natación?

Os voy a contar desde mi experiencia y mi forma de trabajar cómo sería el primer día de natación de vuestros hijos e hijas.

Lo primero de todo es formalizar la matrícula en recepción, allí siempre se os da toda la información que necesitéis, siempre podéis llamar, mandar un email o todo lo que necesitéis. Si aún te quedan dudas o si crees que necesitas contar algo al monitor, siempre está mi puerta abierta. ¿Qué cosas me suelen comentar?

  • Mi hijo nunca ha hecho natación y es un poco tímido
  • Le cuesta un poco al principio
  • Le cuesta confiar
  • Lleva tapones en los oídos por temas médicos
  • ¿Quién le va a dar clase? ¿Está formado?
  • Mi hijo tiene autismo
  • Mi hijo tiene Síndrome de down
  • Mi hijo ve mal o lleva gafas
  • Tiene 5 años pero aún no ha hecho natación
  • Venimos de otra piscina con una mala experiencia
  • No le gusta meter la cabeza en el agua
  • Le asusta ponerse gafas

Y podría escribir más, pero estas son las cosas con las que me encuentro día a día. ¿Te suenan?

Voy a deciros que todas estas situaciones SON COMPLETAMENTE NORMALES. Nunca ha hecho natación, pues vamos a ponerle solución!

Le cuesta un poco, normal! no me conoce!

Estoy formado? Por supuesto! y con muchos años en la espalda!

Autismo, down…. no hay ningún problema, es más, los grupos son se hacen «especiales», van todos juntos. Donde trabajo no hay «caballitos», ni colores. Todos somos una familia. Los grupos se hacen siempre para que los peques estén a gusto en el agua y con similares características en el agua.

Da igual la edad que tenga, yo mismo aprendí de mayor a nadar, y al poco me formé como socorrista, monitor y muchas cosas más!

Venimos con una mala experiencia: no hay problema, aquí respetamos el ritmo de tu hijo. No presionamos, no metemos la cabeza a la fuerza. Trabajamos la empatía y la motivación.

Bueno, pues el primer día será el siguiente:

  1. Venís a la piscina, ponéis el bañador, toalla etc al peque. 
  2. YO os espero dentro, y hablamos 3-5 minutillos para que me contéis lo que necesitéis (previamente si teníais dudas habremos hablado por teléfono o tomando un café)
  3. Me quedo con los peques, nos sentamos en el borde, les enseño la instalación, el material. Hablamos sobre qué vamos a hacer en natación y cómo lo vamos a hacer. Nos vamos conociendo. 
  4. Jugamos y empezamos a meternos en el agua (en brazos generalmente, y poco a poco pondremos material y trabajaremos muuuucho)
  5. Nos lo pasamos genial y…. se pasó la media hora!
  6. Volvemos con las mamás y tenemos ganas de repetir.

Así de sencillo, pensando siempre en vuestro hijo.

¿Qué os parece?