Voy a abrir un nuevo formato de post, cuentos cortos. Mini historias de la vida.

Hoy comenzamos con el siguiente cuento cortito: “Érase una vez un peque con miedo al agua”.

Érase una vez un niño con miedo al agua.

Ese niño no quería ni ver la piscina, ni hablar de natación. Ni siquiera quería ir con tus padres a la familia, por muy divertido que le decían sus papás que iba a ser.

“Ven a jugar, verás que divertido”. Pero este niño no quería ir.

Lo apuntaron a natación a ver si así se le quitaba el miedo. “Igual es buena idea!”. Pero los dos días antes de ir le dolía la tripa; al llegar a la piscina tenía ganas de ir a hacer pis, estaba incómodo.

Salío llorando de la clase de natación, “no quiero volver”. “Me han metido la cabeza en el agua”.  Los papás no sabían que hacer para que su peque no pasara angustia.

Descubrieron un sitio donde se daba natación desde el punto de vista lúdico, de apego, y personalizado. El profesor era diferente, no obligaba a los niños a meter la cabeza, se divertía con ellos, les escuchaba, les atendía sus miedos.

La familia decidió probar. También fue con muchos nervios, pero antes de entrar al agua el profesor estuvo hablando con ellos, se empezaron a conocer un poquito.

Al salir de la primera clase el peque no lloraba, tenía un sonrisilla en la cara. “Me lo he pasado muy bien, he jugado mucho”. “Has metido la cabeza?”, “hoy no hacía falta”.

Las familias quedaron sorprendidas y su peque en pocos meses aprendió a nadar (y meter la cabeza) sin presiones, con cariño, motivación y muchos muchos abrazos.

About Francisco Sánchez Aguilar

Certificado Profesional en Actividades Acuáticas (natación bebés, infantil, adultos, 3ªedad, aquagym...), socorrista acuático. Instructor de Soporte Vital Básico y DESA, formador primeros auxilios. Monitor de Gimnasio. Profesor de Ciclo indoor. Papá ;)

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