Y hoy vengo a hablaros de un tema calentito que surge siempre en verano: la seguridad de los nuestros en la piscina, la playa….

He de confesaros un secreto, hace tiempo era una persona bastante reacia respecto al uso de los manguitos. Supongo que con el tiempo todo se suaviza, aunque quiero pensar que son los años de experiencia los que me dan otra visión, otra perspectiva.

Leo artículos que hablan sobre si manguitos si, manguitos no, que mejor este material, que mejor chaleco, que mejor burbuja….

Hoy puedo deciros con firmeza mi opinión profesional al respecto: COHERENCIA. Es lo que me han enseñado los años de experiencia y trabajo en el agua con pequeños y mayores, con una gran diversidad de público. Y también desde hace un tiempo, tengo también la perspectiva como padre, padre de dos pequeñajos.

Hace tiempo os diría que no uséis manguitos, bla bla bla….

A día de hoy, os diré lo que les digo a todas las personas que me preguntan sobre seguridad en el agua: la mejor vigilancia son los ojos. Ya se que suena a tópico, pero es la pura realidad.

Después de años, veo en piscinas todo tipo de materiales para la práctica de la natación y para el ocio en el agua. Lo que más me llama la atención son LAS IMPRUDENCIAS que se cometen, y no tiene nada que ver con el material elegido. Veo peques con manguitos felices en el agua con padres muy presentes, dentro del agua, jugando con ellos; veo peques con chalecos super seguros con padre en la toalla mirando el móvil. Tenemos que ir al factor humano, no echemos la culpa ni balones fuera, a veces erramos, fallamos, nos equivocamos.

Veo profesores de natación con grupos muy numerosos dando la espalda a sus alumnos, sin vigilancia en más de 2 minutos: eso amigos, no es dependencia del material, es una imprudencia.

¿Qué puedo usar? 

Muy sencillo: lo que quieras. Pero has de saber que cada material tiene sus pros y contras. Por ejemplo:

  • Manguitos: depende la marca (obvio) provocan o no rozaduras. Unos flotan mejor que otros. Otros son más evolutivos y ergonómicos. Ofrecen flotabilidad y gran diversión pero se pueden salir y provocar un accidente.
  • Flotador: es muy divertido pero el peque se puede voltear y quedar sumergido.
  • Chalecos: flotan muy bien, pero algunos son incómodos y les molestan a los peques.
  • Nada: ofrece gran libertad de movimiento y descubrimiento, pero tenemos que estar muy encima.
  • Churro: es muy versátil para enseñar a nadar y jugar, pero se escapa con mucha facilidad.
  • Burbuja: es estupenda porque deja extremidades libres, ofrece gran diversidad de juego. Por contra el peque puede soltarla o quedar en posición con vías aéreas sumergidas.

Como veis, todo material sirve y a la vez no. Lo bueno de todo esto es que hay mucha diversidad. Tenemos que ser coherentes y saber que si tenemos peques no vamos a poder estar en la piscina o en la playa tumbados tan a gusto. Tenemos que saber que si vamos al agua vamos con todas las consecuencias, que es cansado estar con ellos todas las horas, pero es lo mejor para todos.

Sabemos que hay material que flota más que otros, pero eso no nos exime de la responsabilidad de vigilancia.

Sabemos que el socorrista vela por nuestra seguridad, pero los padres somos los primeros responsables de la seguridad de nuestros peques.

 

Me gustaría saber vuestra opinión, ¿te apetece dejar un comentario?

Hecha un ojo a estos artículos!

About Francisco Sánchez Aguilar

Certificado Profesional en Actividades Acuáticas (natación bebés, infantil, adultos, 3ªedad, aquagym...), socorrista acuático. Instructor de Soporte Vital Básico y DESA, formador primeros auxilios. Monitor de Gimnasio. Profesor de Ciclo indoor. Papá ;)

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