¿Tienes hijos? ¿Qué es para ti la autoridad? ¿Debemos poner límites a nuestros hijos?

En mi casa por lo que respecta, intentamos criar a nuestros hijos de forma respetuosa, pero es que parece que está como de moda eso de la “crianza respetuosa” no? 

Vamos a ver, no es que yo haya elegido esta forma de criar a mis peques, es que no se me ocurre otra forma. ¿Cómo los educo entonces? ¿Crianza no-respetuosa? ¿A gritos? ¿A golpe de zapatilla?

Pues claro que hay que tener paciencia, que hay días muy largos, noches muy largas, sueño, frustración. Pero es que cuando los peques son pequeños es lo que hay. Porque ellos también sufren, y nosotros como adultos tenemos que acompañarles, ayudarles, enseñarles a a gestionar las emociones.

Claro que llegando las 8 de la tarde es la “hora mala”, todos estamos cansados, pero los adultos tenemos más capacidad, somos más flexibles, y los peques aún están aprendiendo.

Autoridad puede parecer poder, imponerse. Cuando hablamos de autoridad con los peques, me gusta ir a mis apuntes de derecho y leer las diferencias entre auctoritas, postestas e imperium.

  • Imperium: poder absoluto de decisión típico de poderes de mando.
  • Potestas: Poder político para imponer decisiones mediante la coacción.
  • Auctoritas: autoridad, capacidad moral de decisión por su reputación, como referentes de opinión.

SI hablamos de crianza, desde mi punto de vista desecharía las 2 primeras, es decir, no voy a imponer “porque sí” las decisiones a mis hijos, intento argumentarles el por qué de cada situación. Esto no quiere decir que les deje hacer lo que quiera, sino un equilibrio. Una convivencia sana.

Creo que debemos explicar a los peques el por qué de las cosas, por qué las hacemos, por qué les pedimos que ellos también las hagan así.

Es normal que de pequeños pasen rabietas, berrinches, etc, pero la diferencia está en cómo las afrontamos y cómo intentamos resolverlas. Con imperium y potestas, imponiéndonos porque sí, porque “soy tu padre”, “porque lo digo yo” no funciona. Los niños son niños pero no son tontos, y así lo único que conseguimos es enseñarles esa conducta y ellos probablemente harán lo mismo. Cuando hagan algo que no nos gusta, y les preguntemos por qué lo hacen, es probable que no nos den una explicación, y nos fastidie también a nosotros.

Por ejemplo, encuentro a mi hija liándola parda en el baño con agua y los muñecos. Tengo dos opciones:

  1. Echarle la bronca directamente porque el hecho de mojar todo me fastidia (como adulto que luego sabes que tienes que limpiar etc)
  2. Preguntar qué está haciendo.

Su respuesta, “el bebé estaba sucio y le estoy dando un baño”. ¿Es una situación para reprimir? Yo creo que no. Le explico con calma que me parece muy bien, que ella también se baña cuando está sucia, pero que la próxima vez me avise y ponemos una bañera para que no se moje todo el baño y pueda resbalar y caer. Ella lo entiende. Fin del problema.

Con este ejemplo estoy enseñando que puede hablar conmigo, confiar en mi, y contar conmigo la próxima vez. Que es lo que queremos los padres, no? Que nuestros hijos crezcan y confíen en nosotros. Que sepan que estamos ahí para lo que necesiten, siempre. Porque eso es la vida, un camino a recorrer juntos.

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About Francisco Sánchez Aguilar

Certificado Profesional en Actividades Acuáticas (natación bebés, infantil, adultos, 3ªedad, aquagym...), socorrista acuático. Instructor de Soporte Vital Básico y DESA, formador primeros auxilios. Monitor de Gimnasio. Profesor de Ciclo indoor. Papá ;)

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