¡Buenas noches! ¿Qué tal os va?

Hoy quiero escribir sobre una reflexión, y me gustaría saber también vuestra opinión 😉

Como muchos ya sabéis, mi vida laboral se centra básicamente en la enseñanza de la natación, sobre todo en edades comprendidas entre 2 y 8 años. He de decir que disfruto muchísimo en la fase propiamente dicha de aprender a nadar, es decir, los peques que vienen a la piscina sin saber nadar (sin material obviamente) y al cabo del tiempo aprenden a nadar solitos por el agua (otro tema ya sería perfecccionar el estilo).

La reflexión que me planteo es la siguiente: ¿cómo medimos el éxito en nuestras clases de natación? Y respecto a esto se me ocurren varias variables:

  1. El éxito es que aprenda a nadar a toda costa (aunque algunas veces lloren o haya que forzarles)
  2. El éxito es pasarlo bien en las clases

Se que son varias variables y en breve me explicaré mejor. Obviamente hay muchas más 😉

Pongo estas dos porque son las que más a menudo me encuentro. Por un lado están los profesores que son más estrictos y entienden que la natación es un deporte duro de por sí y aburrido, y que, hay que aprender a nadar a toda costa aunque cueste mucho esfuerzo. Eso significan clases muy técnicas, aburridas y monótonas.

Por otro lado me encuentro clases lúdicas pero sin objetivos claramente definidos. Los alumnos vienen contentos pero al final no aprenden a nadar.

Desde mi punto de vista, creo que hay una tercera opción: aprender a nadar jugando. De esta forma las clases de natación siempre serán un éxito 😉 porque tendrán los siguientes elementos:

  1. La actividad de natación es importante, es importante aprender a nadar, pero no a toda costa, cada pequeño lleva su ritmo y evolución y debemos respetarlo.
  2. La natación no es aburrida: el agua nos brinda muchísimas posibilidades de juego y ejercicio.
  3. La natación es un deporte que requiere esfuerzo, pero no tienen por qué ser excesivamente duras.
  4. Se puede jugar mientras se aprenden los estilos de natación y habilidades acuáticas

El éxito sería para mi entonces, que los peques aprendan a nadar pasándolo bien, que sea una actividad deportiva que requiera esfuerzo, pero que también sea motivadora y estimulante. No debemos olvidar que hacer técnica en natación no tiene que ser siempre los mismos ejercicios, hoy en día tenemos mucho material de agua que debemos aprovechar. Nadar y nadar y nadar ya no está de moda para aprender, nadar y jugar es otro cantar.

En definitiva, tenemos la oportunidad, la gran oportunidad de hacer que los peques de hoy en día aprendan a nadar contentos, jugando, motivados, seguros de sí mismos. No podemos perdernos hacer felices en el agua a los peques.

¿Tú qué opinas?

 

About Francisco Sánchez Aguilar

Certificado Profesional en Actividades Acuáticas (natación bebés, infantil, adultos, 3ªedad, aquagym...), socorrista acuático. Instructor de Soporte Vital Básico y DESA, formador primeros auxilios. Monitor de Gimnasio. Profesor de Ciclo indoor. Papá ;)

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