Hola a todos los lectores del Blog de Paco. En esta ocasión os escribe Vanessa Calonge del blog Hedwig Kudo, la nueva colaboradora que una vez al mes os hablará sobre el universo de los influencers. Es una de las nuevas figuras que ha aparecido con las redes sociales y no vamos a mentir: es muy golosa y atractiva. En mi caso llevo unos años realizando acciones de influencer y por ello quiero que mi primera colaboración sea para los que están pensando en empezar. Poneros algunos puntos que se deben meditar y madurar bien antes de dar el paso.

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Vigila con quién te vinculas

Los inicios en los tiempos actuales son complicados. Las marcas solo llaman a tu puerta si estás en el top 10 con millones de seguidores. Esto cuesta tiempo conseguirlo y mientras los gurus han tenido la facilidad que al ser los primeros no han tenido competencia y se exigían cifras menores, los nuevos se encuentran con un muro que cuesta bastante superar. El refugio actual para el micro-influencer es trabajar con agencias de marketing que gestionen campañas en redes sociales.

Así que el primer gran error que suelo ver es aceptar cualquier campaña que llega a nuestras manos. Recuerdo que la primera campaña que me llegó era de un banco con una reputación dudosa. Aunque habían varias publicaciones y por tanto los ingresos eran interesantes, no me tiré de cabeza en aceptando. Analicé muy bien todos los factores. Puntos positivos, puntos negativos porque la plataforma me podía penalizar… la rechacé. Y no me arrepiento de haber tomado esa decisión. Con el tiempo, mi trabajo en mejorar mis cuentas me ha traído mejores campañas y no perjudiqué mi marca personal.

Las redes nos traen muchas oportunidades, pero también nos las pueden quitar. Tened siempre claro que cualquier vinculación que hagamos a nuestra persona, quedará en la historia. Y que nos puede perjudicar en un futuro. Por ello lo fundamental cuando empezamos es: analizar muy bien todos los pasos que realicemos.

Hazte valer como influencer

Las agencias de micro-influencer ofrecen muchas oportunidades para facturar, pero a veces los precios no son acordes. Para que me entendáis: una foto para Instagram que pide modificar o incluso tomarte el tiempo de desplazarte para hacerla, te ofrecen tres euros por ella. Juegan que hay mucha demanda y que habrá alguien que acepte la oferta. Si hacemos esto solo nos perjudicamos, porque nuestro trabajo se devalúa.

Es por eso que considero que tenemos que analizar también el precio de cada oferta. Hacerles ver a las empresas que pueden contar con nosotros y podemos ser un pilar en su estrategia de marketing. Pero no darles todo el poder y permitir que nos traten de cualquier manera. Si queremos que este sector continúe y pueda tener futuro, debemos actuar ya.

Acepta críticas y aprende a gestionarlas

Y no me refiero exclusivamente a críticas constructivas. Las redes sociales son un campo de batalla donde muchos aprovechan para atacar sin motivo. Y a medida que consigamos más influencia y presencia en la red, aparecerán más usuarios de este sector. Particularmente si nuestro campo de actuación es YouTube será más notorio la presencia de esta audiencia.

Es por ello que un influencer debe haber aprendido a gestionar sus emociones (¡no saltar con los comentarios negativos!) y no tomarse los comentarios como personales. Es un dilema personal que todos nos enfrentamos en algún momento y que si no lo conseguimos gestionar puede dejar secuelas.

Céntrate en no más de tres redes sociales

Puede parecer paradójico porque podemos pensar que cuantos más espacios estemos, más lugares para monetizar materiales tendremos. Pero es un gran error. Una gran compañía o un proyecto colaborativo puede gestionarlo al asignar a diferentes miembros una red social en concreto. Pero si estamos delante de un influencer “Juan Palomo” (yo me lo hago, yo me lo como), puede verse desbordado.

El tiempo es limitado y por ejemplo volviendo a YouTube, gestionar simplemente los comentarios que puede generar un canal debemos invertir tres horas. Añade la creación de contenidos, contratación de campañas… ¿y además tienes que gestionar las mil y una redes sociales que existen? Exacto: es imposible.

Por ello mi gran consejo es centrarse casi exclusivamente en un espacio y tener otro de soporte. Si conseguimos administrar nuestro tiempo de forma eficiente podríamos incorporar una tercera red social. Pero más espacios ya empezaríamos a resentirnos. La pregunta que tendréis ahora es: ¿qué redes sociales serían mejores? Es una muy buena pregunta que no tiene contestación única, porque dependerá de la temática que tratemos.

Un par de ejemplos: si tenemos un proyecto de viajes, la audiencia que consume este tipo de materiales la encontramos en YouTube e Instagram. Y si tenemos tiempo para una tercera, sería Facebook. Pero en cambio si decidimos dedicarnos a hablar sobre cine, las redes sociales a escoger serían Facebook, Twitter y YouTube.

Si un proyecto de viajes decide centrarse en Twitter tendrá menos repercusión y le costará más crecer que en las redes mencionadas. Lo mismo ocurriría para una cuenta de reseñas de cine en Instagram, que se vería perjudicado y al final la frustración acumulada haría que una muy buena idea fracase.

Prueba y no des por sentado nada

También aunque las estadísticas o la experiencia de los influencers den una idea de donde apostar, tampoco es garantía de éxito. Puede que precisamente por no hacer como todo el mundo y ofrecer otro enfoque, consigas lo que otros no han conseguido.

En Social Media no todo está inventado y como me han comentado en alguna ocasión que he realizado cursos: la clave es experimentar. En este sector los errores son una fuente de conocimientos importantes y que te hacen evolucionar muchísimo.

Nos enseñan a ser perfectos, pero lo cierto es que este mundo es imperfecto. La clave del éxito por tanto reside en que cuando fallemos, lo veamos rápido y actuemos con precisión.

Si analizado todo esto sigues queriendo entrar en la etiqueta de influencer: te doy la bienvenida. Y como he comentado en el primer párrafo: te espero cada mes para hablarte de este sector y ayudarte.

About Vanessa Calonge

Nacida un 30 de abril de 1987 en Barcelona, desde pequeña he tenido adoración por la literatura y los animales. En 2015 fusioné mis dos amores con la publicación de Universo Agapornis, un manual dedicado a los agapornis, unos loritos africanos. Actualmente estoy centrada en la difusión de cine, literatura y las entradas de este blog en las redes sociales. En mi bitácora personal de Wordpress realizo escritos sobre redes sociales, reseñas de productos y doy mi opinión.

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