El mejor momento para aprender a nadar

 

¿Cuándo aprenden los niños/as a nadar?

¿Cómo elegir el mejor momento para apuntarlos a natación?

¿Cómo saber si hemos elegido bien?

¿Qué va a aprender en cada etapa?

 

¡Muy buenos días! He aquí cuatro grandes preguntas que, posiblemente papis y mamis, os estéis haciendo. Los dichosos “cómo”, “cuando”, “donde”….

Y es que la natación, a pesar de ser el deporte más completo, no está exento de “problemillas”, ya que las clases son diferentes a las de futbito, baloncesto, kárate, etc.

En este post que os traigo hoy aquí, voy a intentar revolveros estas cuatro dudas, que son con las que me encuentro más habitualmente en mi día a día en la piscina.

Cuándo aprenden los niños/as a nadar.

Psico-motrizmente un niño/a está preparado para nadar (propiamente dicho) a partir de los 4 años de edad. Es cuando su cerebro ha evolucionado y es capaz de coordinar tantas cosas como: posición en el agua, respiración, movimiento de brazos, movimiento de piernas, y coordinación de todas ellas. En natación hablamos de competencias o habilidades acuáticas, es decir, no es sólo “mover los brazos y pies”; todas estas cosas que os comento antes las trabajamos por separado, en el orden que mejor se adapta a cada peque. Poco a poco evolucionan en el agua, y los profesores, les acompañamos en el proceso. Todo esto no quiere decir que no podamos apuntarles a natación antes o después. Estas habilidades las podemos empezar a trabajar y disfrutar desde muy temprana edad.

Cómo elegir el mejor momento para ir a natación

Ese momento no lo elegimos nosotros, lo elige cada niño/a. Tenemos que respetar su evolución personal, su crecimiento. En muchos sitios podemos comenzar por las clases de estimulación acuática para bebés, pasando después por natación infantil en sus etapas: adaptación al medio acuático, competencias o habilidades básicas, y perfeccionamiento. Como es evidente, las familias sois quienes conocéis mejor a vuestros retoños, por lo tanto tenemos que observar si tiene inquietud por ir a la piscina, por aprender, por juntarse con otros niños, etc…. No pasa nada por probar, ver si es o no su momento, y seguir apuntado o no.  Por mi experiencia, comenzamos con natación infantil a partir de 2 años, pero si algún peque con 2 años todavía la familia lo ve inmaduro para que se quede solo en clase, no pasa nada, se pospone a más adelante (en 10 años de experiencia sólo me ha pasado una vez). Si tratamos a los peques con cariño y respeto, sin importarnos su edad, la actividad de natación será un éxito. Nunca hay que forzar en las clases, los profesores tenemos muchos recursos para MOTIVAR.

Cómo saber si hemos elegido bien.

Es muy sencillo. Os voy a responder con un ejemplo real que me encuentro muy a menudo.

Se apunta un niño nuevo a natación, ponemos por ejemplo 4 años. Tiene reparos para venir a natación, pero el peque tiene ganas, y la familia cree que es una buena opción (hacer deporte, aprender a nadar…) Cuando viene por primer día, no me lo llevo al agua sin más; me presento, les digo a los papás y al peque quién soy y qué vamos a hacer (son 5 minutos que no cuesta nada y se gana mucha confianza).  De camino al agua, el peque muestra reparos (es normal, no me conoce, no conoce el sitio, desconoce si le va a gustar lo que vamos a hacer…). Mientras nos mojamos tranquilamente, le explico y hablamos sobre qué vamos a hacer, qué opciones tenemos, qué juguetes y material tenemos, y lo más importante, cómo voy a estar yo ahí para ayudarle en todo lo que necesite. Soy profesor de natación, y por ende me encanta el agua, y es mi deber transmitir esa vocación. Por lo tanto, al agua que voy yo también 😉

Antes de que acabe la clase, el peque está encantado porque ha tenido un primer día de contacto con cariño, sin forzar, respetando su ritmo. Poco a poco la confianza va en aumento y las clases van cogiendo dinamismo y sin darse cuenta el peque, a través del juego adquiere las habilidades de las que hablaba antes.

Entonces, sabremos si hemos elegido bien, si el peque: está feliz y contento, habla en casa de la actividad, tiene ganas de repetir, expresa confianza con el profesor y le comenta actividades que le gustaría hacer. Puede que a veces los primeros días entre a la piscina con “reparos”, pero salga contento. Una vez conozca mejor la actividad y se cree una rutina, entrará y saldrá feliz. Todos los peques aprenden a nadar, es un proceso, y es maravilloso que es proceso sea algo divertido, lúdico, estimulante y agradable para todos (niños, profesores y familia).

Qué va a aprender en cada etapa

Como os adelantaba al principio, aprender a nadar pasa por los siguientes procesos (da igual la edad): adaptación al medio acuático, habilidades básicas como son: autonomía y desplazamiento, giros, respiración, coordinación…., y finalmente perfeccionamiento. Es decir, antes de “nadar” propiamente, el peque tiene que conocer el sitio, tiene que ser autónomo en el agua con material, tiene que ser capaz de ejecutar por separado respiración, brazos y piernas; posteriormente empezar a enlazar conocimientos, y finalmente, hacer todo a la vez y nadar 😉

Intentar saltarnos una etapa es muy peligroso. Aunque tenga 7 años, si no sabe nadar, no podemos pretender que nade “ya” por tener esa edad. Hay que hacer las cosas con cariño y conocimiento.

 

Desde mi humilde opinión, el agua me parece un medio ideal para hacer deporte, rutina, socializar y finalmente aprender a nadar. Donde trabajo comenzamos estimulación acuática de bebés a partir de 1 año que vienen con la familia, para pasar después a natación infantil en grupos de 2 máximo, los peques solitos con el profesor.

¿Alguna duda? ¡Deja un comentario!

¿Por qué algunos peques tienen miedo al agua? ¡Cómo superarlo!

Muuuuy buenos días. Antes de nada, agradecido de ver las estadísticas y observar que cada día sube, que sois miles los que leéis este blog cada mes. Mil gracias de corazón 😉

Aún estamos en Agosto pero durante todo el año una pregunta recurrente que me hacen es «¿por qué mi hijo/a tiene miedo al agua?» Si os parece bien, vamos a comenzar por el principio a ver si resuelvo dudas, ¿vale?

  1. Por qué miedo al agua
  2. Cómo se producen estas situaciones
  3. Cómo ponerle solución

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Todos seguro que conocemos  a «alguien» al que le enseñaron a nadar «tirándolo al agua» o pasándolo mal. Aprender a nadar debería ser algo maravilloso (para todos, los peques, los profesionales y la familia). Todos van a aprender a nadar, sólo tenemos que hacer ese PROCESO agradable, respetuoso, adaptado. Para eso un buen profesional tiene que tener:

  1. Formación adecuada
  2. Paciencia
  3. Empatía
  4. Gusto por la enseñanza
  5. Capacidad de adaptación

Ya sabes, puedes formarte y aprender conmigo, pero hay otras personas que también forman como profesionales. (Curso monitor natacion online). Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

Sabiendo todo esto, estamos ya en condiciones de pasar el número 3, y ver que todo no es tan malo,  y que se le puede poner solución (donde yo trabajo en menos de 5 sesiones solucionado)

¿Cómo quitar el miedo al agua?

Lo primero de todo es tener buena comunicación con las familias, que expliquen de dónde (creen) que viene el miedo, si ha sido por mala experiencia en otra piscina, de más pequeño, susto, etc. Una vez sabemos de dónde partimos, comenzamos a trabajar. Hablar con los peques es fundamental: nos sentamos juntos (no necesariamente dentro del agua, en el borde suficiente), hablamos, nos conocemos un poco. Sacamos juguetes que le interesen y poco a poco todo va fluyendo.

Siempre explicaremos qué ejercicio vamos a hacer y así sabemos su opinión. Si nos expresa malestar tenemos que explicarle cómo lo vamos a realizar y hacerle entender que sentir malestar NO es malo, que le vamos a ayudar, vamos a estar a su lado en todo momento. El ejercicio que queremos hacer lo dividimos en 3: empezamos por ejercicio base sencillo, después lo complicamos un poco y finalmente se ejecuta como queremos. Ejemplo: quiero que el peque vaya solo con el churro para trabajar autonomía. Primero le explico, después le llevo el recorrido aupas, con calma, cariño; después aupas y el churro y poco a poco le entrarán ganas de probar él solito/a. Todo esto no tiene por qué ser en el mismo día claro 😉

Nunca forzaremos a realizar ejercicios, trabajaremos la MOTIVACIÓN y el JUEGO.  Seremos simpáticos, cordiales y muy CARIÑOSOS. Al fin y al cabo, SON NIÑOS/AS. Cada peque afortunadamente es diferente, cada uno lleva su ritmo, nunca mediremos a todos por igual: respetaremos la evolución de cada uno.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado, espero que os haya quedado claro todo. Cualquier duda me tenéis a vuestra disposición en www.franciscosanchezaguilar.com o pakinen.sanchez@gmail.com

Por cierto, échale un ojo a este curso de SOS Gestión:  curso profesor de natacion online

Trabajar con objetivos.
Objetivos claros, precisos, acorde al nivel de cada alumn@.
En este caso he marcado 3 distancias, el número 1 que no lo veis en la foto, el número 2 y el 3.
Poco a poco vamos aumentando la distancia a recorrer nadando, o a caballito, o realizando un ejercicio/juego que nos sirva para integrar habilidades acuáticas.
Distancias que poco a poco vamos superando, cumpliendo objetivos, aumentando nuestra MOTIVACIÓN y ganas de superación.
Llegar al número 2 un gran reto! Vamos por el 3!
Yo estoy para ayudarles, animarles, motivarles pero el trabajo real lo hacen ellos cada día, mis niños de natación.

Buenos días!

Como ya dije ayer en mi último vídeo de youtube, ayer me dieron un regalo maravilloso.

Entre otros, uno de los niños que vienen a la escuela de natación a aprender conmigo, Don P (no voy a desvelar ningún dato claro), me trajo su churro de natación. La verdad es que me hizo muchísima ilusión, y sus palabras fueron «toma, que a mi ya no me sirve». Lleva desde los 3 añitos conmigo en la piscina, y ahora que tiene 5 y algo ya nada perfectamente boca arriba y boca abajo, incluso hemos empezado con la braza 😉

El regalo es simbólico, ya ha aprendido a nadar por lo tanto siente que ya no lo necesita, con lo cual es muy buena señal. Estas pequeñas cosas son las que cuentan, las que te hacen sentirte orgulloso de tu profesión.

No se a vosotros que os parece, pero a mí me emocionó ;))))

¡¡¡Buenas tardes!!!

Hoy en la piscina hemos empezado a trabajar con un recurso acuático-navideño que seguro que os va a gustar.

Cuando vienen los peques a aprender a nadar, los profesores queremos:

  • que estén contentos
  • que practiquen lo máximo posible
  • que el trabajo sea eficaz
  • que sea divertido
  • que cada ejercicio tenga un objetivo

Es por eso que hoy hemos trabajado con el siguiente juego:

Como se va a acercar la navidad (estamos a 16 de diciembre), hemos organizado un «escenario»  de navidad. Para ello primero hemos decorado la pared con pegatinas navideñas, y después hemos trasladado de lado a lado de la piscina los cantantes de villancicos. Mientras el traslado, practicamos la técnica que toca según la evolución de cada peque: respiración, brazos, piernas, estabilidad, propiocepción….

Como veis, un juego muy atractivo para ellos, y muy divertido y didáctico para todos. Porque, como digo siempre, se debe aprender a nadar jugando!

¡Hola hola!

El post de hoy viene a cuento de la formación que ofrezco de manera online. 

Desde hace ya muchos años que me dedico a la formación online y cuento con mi propia aula virtual, así me evito problemas de intermediarios.

Los cursos que ofrezco son los siguientes: 

  • Pack Estimulación PRENATAL + Estimulación acuática en casa”. Un pack que no puedes perderte. La unión de 2 profesionales en estimulación :Natalia en temprana y Paco en agua. Te sirve desde estimulación en el embarazo hasta estimulación acuática en casa:el baño del bebé. Profesores Natalia y Paco. Precio: 35€
  • “10 herramientas para ser mejor profesional”.Un curso online sobre coaching. Te guiaré a través de 1 hora de ejercicios para ser mejor profesional. Precio: 5 €
  • “El baño del bebé + Estimulación acuática en casa”. A lo largo de 2 horas te enseño como estimular a tu bebé en tu casa. Precio: 25 €
  • “Monitor de natación para bebés”. Curso online de 20 horas de duración. Se entrega diploma acreditado LudoQua. Precio: 40 €
  • “Pack monitor de natación infantil + monitor de natación de bebés + primeros auxilios”. Se entrega diploma acreditado LudoQua. Incluye el último curso “el método ludoqua como sistema de aprendizaje en natación infantil”. Precio: 65 €
  • “50 ejercicios para aprender a nadar y mejorar tu técnica”. Precio: 15 euros
  • “El método ludoqua como sistema de aprendizaje en natación infantil . Te enseño los secretos del método ludoqua para que enseñes a nadar de una forma divertida y eficaz. Todo en formato vídeo.  Precio: 19 euros.

Bueno, el tema es que hoy me han preguntado varias personas por referencias de otros alumnos, y para que veáis que aquí no hay trampa ni cartón, os voy a poner algunas opiniones que me han llegado, ¿vale?

Cualquier duda estoy a vuestra disposición 😉

 

¡Buenas noches! ¿Qué tal os va?

Hoy quiero escribir sobre una reflexión, y me gustaría saber también vuestra opinión 😉

Como muchos ya sabéis, mi vida laboral se centra básicamente en la enseñanza de la natación, sobre todo en edades comprendidas entre 2 y 8 años. He de decir que disfruto muchísimo en la fase propiamente dicha de aprender a nadar, es decir, los peques que vienen a la piscina sin saber nadar (sin material obviamente) y al cabo del tiempo aprenden a nadar solitos por el agua (otro tema ya sería perfecccionar el estilo).

La reflexión que me planteo es la siguiente: ¿cómo medimos el éxito en nuestras clases de natación? Y respecto a esto se me ocurren varias variables:

  1. El éxito es que aprenda a nadar a toda costa (aunque algunas veces lloren o haya que forzarles)
  2. El éxito es pasarlo bien en las clases

Se que son varias variables y en breve me explicaré mejor. Obviamente hay muchas más 😉

Pongo estas dos porque son las que más a menudo me encuentro. Por un lado están los profesores que son más estrictos y entienden que la natación es un deporte duro de por sí y aburrido, y que, hay que aprender a nadar a toda costa aunque cueste mucho esfuerzo. Eso significan clases muy técnicas, aburridas y monótonas.

Por otro lado me encuentro clases lúdicas pero sin objetivos claramente definidos. Los alumnos vienen contentos pero al final no aprenden a nadar.

Desde mi punto de vista, creo que hay una tercera opción: aprender a nadar jugando. De esta forma las clases de natación siempre serán un éxito 😉 porque tendrán los siguientes elementos:

  1. La actividad de natación es importante, es importante aprender a nadar, pero no a toda costa, cada pequeño lleva su ritmo y evolución y debemos respetarlo.
  2. La natación no es aburrida: el agua nos brinda muchísimas posibilidades de juego y ejercicio.
  3. La natación es un deporte que requiere esfuerzo, pero no tienen por qué ser excesivamente duras.
  4. Se puede jugar mientras se aprenden los estilos de natación y habilidades acuáticas

El éxito sería para mi entonces, que los peques aprendan a nadar pasándolo bien, que sea una actividad deportiva que requiera esfuerzo, pero que también sea motivadora y estimulante. No debemos olvidar que hacer técnica en natación no tiene que ser siempre los mismos ejercicios, hoy en día tenemos mucho material de agua que debemos aprovechar. Nadar y nadar y nadar ya no está de moda para aprender, nadar y jugar es otro cantar.

En definitiva, tenemos la oportunidad, la gran oportunidad de hacer que los peques de hoy en día aprendan a nadar contentos, jugando, motivados, seguros de sí mismos. No podemos perdernos hacer felices en el agua a los peques.

¿Tú qué opinas?

 

El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello. Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea.

Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación? El objetivo de
la actividad es que aprendan a nadar, eso está claro. Pero existen diversas
variantes para que este aprendizaje se realice de forma correcta y eficaz.

Creo firmemente que la natacion resulta terapéutica, por muchas razones, para niños y adultos. ¿Qué beneficios aporta este ejercicio físico en la primera etapa vital? Te los contamos en este post.

6 ventajas de la natación

1. Expresión corporal. La comunicación no solo puede ser verbal, sino también física. El ejercicio en el agua los niños contribuye a una mayor conciencia de su propia capacidad expresiva gracias a las distintas posiciones en un contexto de flotación que propicia la libertad de movimiento.

2. Un buen descanso. Esta actividad no solo es perfecta por el propio disfrute que experimenta el niño gracias a un deporte que vive como un juego. Un efecto secundario agradable es el placer de un sueño reparador.

3. Adiós al estrés. El estrés no solo puede ser cosa de adultos. Algunos niños también están expuestos a la exigencia de muchas tareas extraescolares. La natación es una actividad que produce un efecto catarsis, al liberar esa energía negativa gracias a la integración del juego en el agua.

4. Seguridad personal. Un ser humano emprende muchos aprendizajes importantes a lo largo de su vida. Muchos de ellos, en la infancia. La natación propicia la autonomía en el agua. Algo esencial y que potencia la promoción de la salud, al prevenir posibles incidentes en el agua.

5. Superación. El niño afronta sus propias inseguridades al aprender a nadar. Por ejemplo, supera el miedo al agua o el temor a lo desconocido. Por esta razón, este ejercicio es una fuente de autoestima inagotable que ayuda al niño a tomar conciencia de su potencial.

6. Inteligencia emocional. El niño experimenta emociones vitales como la ilusión, la alegría y la diversión de una actividad que disfruta.

Con el Proyecto de Natación Paco Sánchez, acompañamos a los niños en su proceso de aprendizaje, con un método dinámico y pedagógico. La natacion cambia la vida a los peques.

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La metodología es sencilla:

  1. Empiezas por el video 1, si te sale bien pasas al 2.
  2. Si no te sale repite.
  3. Si te atascas contactas conmigo y resolvemos.
  4. Cuando seas capaz de ejecutar los 50 que te propongo ya sabrás nadar.
  5. Sin límite de tiempo,  a tu ritmo.

Cómo aprenden los niños? Ya os lo digo yo: jugando.

Jugar para todo, para comer, en el coche, en el cole….y también podemos aprender muchísimo en la piscina!

De dónde viene la palabra juego? 

El juego es una actividad natural del hombre, y especialmente importante en la vida de los niños porque es su forma natural de acercarse y de entender la realidad que les rodea. Resulta fácil reconocer la actividad lúdica; sabemos perfectamente cuándo un niño está jugando o está haciendo cualquier otra cosa.
Etimología:
La palabra juego aparece de manera cotidiana en el lenguaje hablado o escrito cuando hablamos, por ejemplo:
– “juego limpio”
– “abrir el juego”
– “jugarse la vida”
– “es un juego de niños”
– “jugar con la salud”
En hebreo la forma sahap, además de su significado inicial de reír y llorar, significa también burlarse y divertirse. En el antiguo anglosajón, saltar, moverse, además de sacrificio y ofrenda; lo cual relaciona el juego con los ritos y otras manifestaciones culturales (Paredes, 2002).
En la Antigua Grecia el juego se refería a las acciones de los niños y a las “niñerías”. De todas formas, los griegos distinguían entre expresiones espontáneas del juego, como las peleas, los tumultos, las bromas y los que proponen los juegos de competición y de lucha entre varios contrincantes, que se habían puesto previamente de acuerdo en las normas.

Con lo cual, vamos a relajarnos y vamos a jugar más,  os parece?

Aprender a nadar es algo muy concreto.

A mi me gusta ver la natación como algo más global. No me gusta «solo enseñar » al estilo clásico.

Para que veáis mi forma de enseñar os dejo esta foto de material que acabo de comprar: cesta de la compra.

Qué voy a trabajar de forma lúdica:

  • Se trabaja la patada para aprender a nadar
  • Se trabajan los colores
  • Las formas
  • Se trabaja en equipo con los demás compañeros.
  • Aprendemos a hacer la compra
  • Trabajamos mucho en el agua: resistencia
  • Se lo pasan muy bien, se motivan y tienen ganas de repetir.

Y muchas cosas más que podría contaros.

Para ellos es un juego, pero yo se que están practicando técnica específica de natación.  Cada juego tiene un sentido, un motivo. De esta forma yo no obligo a ningún niño,  son ellos los que piden hacer más,  y probar cosas nuevas.

Como podéis ver no es la forma tradicional. Pues así se trabajan todos los aspectos de la natación  (estilos, posición,  técnica,  respiración….) pero de una forma diferente.

Este material es solo un ejemplo de todo lo que trabajamos duro en el agua en cada sesión. Es más trabajo para el profesor?  Sí pero os aseguro que merece la pena!

CAPITULO 1: ¿ESTE SOY YO?
Pero qué a gustito se está en la cama. ¿Es de día?. No debe de serlo porque en el techo brillan todavía unas estrellas muy bonitas. ¡Oso! ¡Estás aquí! ¿Dónde te habías metido?. Vaya, anoche estabas justo aquí debajo de mis brazos y mira donde has aparecido. Vaya, no llego. ¿Por qué te has ido al otro lado? ¡Mmmmp! No, no llego. No puedo levantarme todavía.
Oigo pasos afuera, creo que es mamá, casi la puedo oler. Se abre la puerta, esa silueta me es conocida…Ha subido la persiana. ¡Sííí! Es mami. Vaya, ya se apagaron las estrellas del techo. Se me ha caído el chupete de la emoción, al sonreír, es que mamá me hace unas cosquillas en la tripita que…¡Qué fuerte es mama! Sin apenas esfuerzo me ha sacado de la cuna. Qué a gustito se está en sus brazos, qué bien huele…¡Hora del desayuno! ¡Vuelvo en un ratito!


Pues si, el pañal mejor cambiarlo que este ya está mojado. No sé que tiene el coche de mama, pero después de desayunar y ya vestida aquí en este sillón de Formula 1 se está muy bien. ¡Un momento! Este sitio me suena. ¡Cuántos besos y abrazos!. Mamá se va, ¡espera! ¿ dónde vas? Jo mamá…. ¡Anda, la “seño” Raquel! Aquí en la guardería Raquel nos deja jugar con los juguetes que más nos gusten, y este suelo es muy cómodo. Además, esa música tiene algo contagioso… Ya no lloro cuando mamá se va porque sé que se ha ido a trabajar, igual que papá, y luego volverán a buscarme, no pasa nada; mientras, aquí lo paso genial, este sitio es tan grande…
¡Cómo pasa el tiempo! Hace solo un poquito estaba aquí jugando con mis cubos favoritos y ya viene Raquel a buscarnos: hora de comer.
¡Ñammm! ¿Qué rico sabe el puré!, aún no he probado muchos pero este sabe muy bueno.
Cierto, si, otra vez el pañal. No me mires así, aun no soy tan mayor…
Después de la siesta parece que huele a algo, no sé, algo que me suena mucho… ¡son papá y mamá! ¡Qué rápido pasa el tiempo!, ya han vuelto, seguramente para ir a casa a jugar con Oso, o con Pato, o quizás con ese cubo en el que sólo caben algunas piezas… Vaaale, me he dormido un poco, porque es que en el coche y con esa música no pude evitarlo…
Efectivamente, estuve un montón de rato jugado con Oso, papá y el cubo mágico. Aunque hubo una vez que Pato me hizo cosquillas… ¡imagínate! ¡Apareció de la nada!. Y Oso, no vas a creértelo, a veces habla. Cierto, se parece un poco a la voz de papá pero mejor no le digo nada a ver si deja de hablar, y eso no me gustaría, ¡Oso es muy divertido!.

 

Si quieres seguir leyendo, puedes conseguir el ebook AQUÍ.

 

Hola a todos!

Hoy quiero enseñaros un material de natación que utilizo mucho en mis clases y me va fenomenal.  Seguro que también puede serviros!

Desde mi punto de vista hay dos aspectos fundamentales en el aprendizaje de la natación :

  1. Motivación : que los peques vengan contentos
  2. Posición en el agua y desplazamiento

Para conseguir estas dos cosas a la vez en mis clases uso «coches de agua». Es muy sencillo, con un aro y un churro se hace fácilmente! 

La idea es que lo sujeten por el volante con las manitas y conduzcan por el agua. Este material favorece el pataleo, la posición en el agua, los primeros desplazamientos. Y es que antes de aprender a nadar los peques tienen que aprender a moverse por el agua, moverse seguros, contentos.

Una vez que ya tienen autonomía podéis quitar el aro y después ya el aro y churro y comenzar sin nada 🙂

Qué os parece?

A mi me funciona fenomenal! A ver si diseño algo más «bonito»….

En mi opinión, el aprendizaje de la natación no se debe clasificar por
edades, debido a que habrá niños pequeños sin miedo al agua que se
pueda empezar a trabajar con ellos los movimientos típicos de los estilos,
mientras que otros niños mayores necesiten todavía un periodo de
adaptación.

Pero, sin duda, el aprendizaje de conocimientos y desarrollo
tanto motor como psicológico está ligado a la edad. Con esto quiero decir,
que cada etapa de madurez contiene unos tipos de juegos y un tipo de
tratamiento y educación. Por ejemplo, un niño pequeño puede pasarse
horas jugando con unos cubos a llenarlos y vaciarlos, mientras que otro un
poco mayor necesitará otro tipo de juegos y actividades menos sencillos.
También tendremos esto en cuenta a la hora de programar las actividades
acuáticas.
Todo esto parece muy difícil pero, en base, no lo es tanto. En definitiva,
vamos a seleccionar ejercicios de natación y los vamos a disfrazar de
juegos selectos para que la actividad se convierta en lúdica. Vamos a hacer
que los niños vengan contentos a la piscina, y que, aprendan a nadar
mientras juegan. Por ello, es muy importante que el monitor elija
correctamente los juegos acorde a los objetivos.

 Ellos pensarán que “están jugando a…” mientras que lo
que verdaderamente están haciendo es un ejercicio de aprendizaje del
movimiento de brazos de estilo crol.
La imaginación es muy importante, por lo que no nos debe importar
imaginar nuevas situaciones, o cambiarle el nombre a las cosas. Por
ejemplo, es más atractivo llamar “bocadillo” que “pul buoy”. Son cosas
muy sencillas, pero que con los niños funcionan, y debemos establecer el
aprendizaje a su nivel, y ponernos en su piel. Ya tienen bastantes
obligaciones, y según crecen más; vamos a darles un rato divertido y
lúdico, en el que:
– Aprenden a nadar
– Hacen deporte
– Desarrollan sus capacidades y habilidades sociales
– Aprenden nuevos conceptos y situaciones de la vida real

¿Tú qué opinas?

El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello.

Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea. Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación?

La natación (y matronatación) generalmente abarca rangos de edades tempranas y jóvenes; así pues a los niños los apuntan a clases de natación para que aprendan a nadar y para que realicen un deporte.

Está claro que una vida saludable es posible mediante ejercicio y una buena alimentación, pero para la realización de ejercicio hace falta motivación, y a veces la natación puede parecer más aburrida o menos grupal que otros deportes.
La clave de esta motivación es que los niños tengan ganas de repetir y quieran seguir aprendiendo.
Por ello, se plantea el siguiente binomio juego-aprendizaje.
Está demostrado que cuando se tiene interés y ganas se aprende con más facilidad.
No podemos poner a los niños a realizar ejercicios puros de natación porque sería aburrido; tampoco podemos estar toda la sesión jugando porque no aprenderían.
Lo ideal es enfocar los ejercicios de una forma atractiva para los pequeños: aprender jugando.
Si aprenden jugando, ya tendremos esas ganas de repetir los juegos (ejercicios), con lo cual estarán aprendiendo más y motivados.