En la mayoría de las culturas los niños juegan con imitaciones en
miniatura de herramientas de los adultos. Estas imitaciones se ven
influenciadas evidentemente, dependiendo de la época en que tocó vivir.
Así, el juego de “cara o cruz” surgió desde el momento en que se
popularizó el uso de la moneda. Los egipcios ya jugaban a un estilo de
ajedrez. La oca ya se jugaba en Grecia y se propagó por Europa en la Edad
Media.
El juego ha adquirido diversos significados en cada época. Desde el punto
de vista antropológico, el juego está relacionado con las necesidades
físicas, psíquicas y espirituales de cada sociedad.
Posibles funciones del juego:
– De entrenamiento de habilidades necesarias para la
supervivencia
– Como expresión de la espiritualidad, relacionado con rituales
mágicos y ceremonias religiosas
– Como fines terapéuticos
– Por simple diversión
El juego también ha sido asociado a otros fines no lúdicos, como pueden
ser: políticos, sociales y religiosos.
Ejemplo: los Juegos Olímpicos.

Cuando juegan, los niños no tienen generalmente la intención de aprender, pero son los educadores los que pueden planificar los espacios para que los niños se capaciten. Piensen en cómo actuaron nuestros educadores, nuestros conocimientos están basados en su imaginación y destreza como educadores.

El educador relaciona al juego y al aprendizaje con el desarrollo psicomotor, cognitivo, afectivo y social en diferentes ámbitos: ludoteca, escuela infantil, parques…en este libro vamos a seguir paseando por el sendero de “lo lúdico” y vamos a ampliar este aprendizaje al ámbito de LA NATACIÓN.

Según el autor Bruner, mediante el juego el niño aprende y experimenta conductas complejas sin la presión de tener que alcanzar un objetivo. La tarea del educador es potenciar aquellos aspectos implícitos en el juego, que favorezcan el desarrollo libre y placentero del niño. De esta forma, la experiencia puede adquirir una dimensión globalizadora y significativa.

El niño a través del juego:

–        Se divierte y se siente feliz

–        Se expresa libremente

–        Explora el mundo que le rodea

–        Desarrolla sus capacidades intelectuales y psicomotrices

–        Se relaciona socialmente con otros del grupo

–        Adquiere responsabilidades y capacidad de juicio

–        Comprende el valor de las normas morales

–        Conoce rasgos de su cultura