¿Por qué algunos peques tienen miedo al agua? ¡Cómo superarlo!

Muuuuy buenos días. Antes de nada, agradecido de ver las estadísticas y observar que cada día sube, que sois miles los que leéis este blog cada mes. Mil gracias de corazón 😉

Aún estamos en Agosto pero durante todo el año una pregunta recurrente que me hacen es «¿por qué mi hijo/a tiene miedo al agua?» Si os parece bien, vamos a comenzar por el principio a ver si resuelvo dudas, ¿vale?

  1. Por qué miedo al agua
  2. Cómo se producen estas situaciones
  3. Cómo ponerle solución

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Todos seguro que conocemos  a «alguien» al que le enseñaron a nadar «tirándolo al agua» o pasándolo mal. Aprender a nadar debería ser algo maravilloso (para todos, los peques, los profesionales y la familia). Todos van a aprender a nadar, sólo tenemos que hacer ese PROCESO agradable, respetuoso, adaptado. Para eso un buen profesional tiene que tener:

  1. Formación adecuada
  2. Paciencia
  3. Empatía
  4. Gusto por la enseñanza
  5. Capacidad de adaptación

Ya sabes, puedes formarte y aprender conmigo, pero hay otras personas que también forman como profesionales. (Curso monitor natacion online). Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

Sabiendo todo esto, estamos ya en condiciones de pasar el número 3, y ver que todo no es tan malo,  y que se le puede poner solución (donde yo trabajo en menos de 5 sesiones solucionado)

¿Cómo quitar el miedo al agua?

Lo primero de todo es tener buena comunicación con las familias, que expliquen de dónde (creen) que viene el miedo, si ha sido por mala experiencia en otra piscina, de más pequeño, susto, etc. Una vez sabemos de dónde partimos, comenzamos a trabajar. Hablar con los peques es fundamental: nos sentamos juntos (no necesariamente dentro del agua, en el borde suficiente), hablamos, nos conocemos un poco. Sacamos juguetes que le interesen y poco a poco todo va fluyendo.

Siempre explicaremos qué ejercicio vamos a hacer y así sabemos su opinión. Si nos expresa malestar tenemos que explicarle cómo lo vamos a realizar y hacerle entender que sentir malestar NO es malo, que le vamos a ayudar, vamos a estar a su lado en todo momento. El ejercicio que queremos hacer lo dividimos en 3: empezamos por ejercicio base sencillo, después lo complicamos un poco y finalmente se ejecuta como queremos. Ejemplo: quiero que el peque vaya solo con el churro para trabajar autonomía. Primero le explico, después le llevo el recorrido aupas, con calma, cariño; después aupas y el churro y poco a poco le entrarán ganas de probar él solito/a. Todo esto no tiene por qué ser en el mismo día claro 😉

Nunca forzaremos a realizar ejercicios, trabajaremos la MOTIVACIÓN y el JUEGO.  Seremos simpáticos, cordiales y muy CARIÑOSOS. Al fin y al cabo, SON NIÑOS/AS. Cada peque afortunadamente es diferente, cada uno lleva su ritmo, nunca mediremos a todos por igual: respetaremos la evolución de cada uno.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado, espero que os haya quedado claro todo. Cualquier duda me tenéis a vuestra disposición en www.franciscosanchezaguilar.com o pakinen.sanchez@gmail.com

Por cierto, échale un ojo a este curso de SOS Gestión:  curso profesor de natacion online

¿Los bebés nadan? ¿a qué edad se aprende a nadar?

¡Vaya dos preguntitas así de sopetón! Pues sí, ya se que igual no son horas de escribir…. pero cuando uno saca un rato es cuando se puede…. (jeje) Eso, y que me han venido a la cabeza estas dos preguntas, que justamente me habían preguntado antes en la piscina.

Pues vamos con la primera pregunta: ¿los bebés nadan? si leemos el diccionario nos podemos encontrar con esta definición: » flotar y avanzar sobre el agua moviendo las extremidades del cuerpo «. Los más puristas en natación dirán que nadar tiene que ser el desplazamiento con alguno de los 4 estilos de competición (crol, espalda, braza o mariposa…) pero, todos tienen en común que se desplazan por el agua moviendo extremidades. Oye, que todos vemos a un perro mover sus patitas avanzando por el agua y nadie niega que esté «nadando» 😉

Sea como sea, los bebés son (o serán) capaces de desplazarse por el agua: boca arriba, boca abajo, sumergidos…

Ahora volviéndonos más serios, la intención de ir a clases de matronatación o natación de bebés no es sólo «nadar». Tenemos muchísimos factores que enriquecen la actividad como: estimulación sensorial, afecto, apego, deporte, juego,  rutina, relajación… Es por eso que hay personas que dedican su tiempo (al igual que yo) a formar profesionales como por ejemplo curso monitor bebés Sosgestion .  También tienen formación online: curso monitor bebés online

Cambiando de tema, voy a contestar la segunda pregunta….

Esta es una pregunta que me suelen hacer a menudo, ¿a qué edad puede mi hijo/a a aprender a nadar?

Antes de nada, me gustaría puntualizar que no hay una edad concreta, tampoco un momento exacto en el cual el niño no nada y de repente sí nada. Aprender a nadar es un proceso que dependiendo del niño y del profesorado es diferente.

Otra cosa es conocer la evolución normal de un niño, o también podemos llamarlo hitos del desarrollo.

Voy a desarrollar el proceso de aprendizaje de la natación en 3 fases para que os pueda quedar más claro:

  1. En una primera fase podemos hablar de adaptación al medio acuático. Normalmente se suele dar con 2-3 años de edad. Los niños a esta vez ya están desarrollados motormente y pueden realizar un montón de cosas tanto fuera del agua como dentro. Hay que tener en cuenta que todavía no son capaces de coordinar con exactitud con lo cual no podrán nadar, pero sí que podemos conseguir desplazamiento en el agua. A veces ocurre que, por lo que sea, se apuntan niños a nadar con 5 años o más pero nunca han hecho natación. Igualmente deberemos hacer una adaptación al medio siendo consciente que están desarrollados motormente y pueden coordinar perfectamente, lo cual hará que su proceso sea más rápido.
  2. En una segunda fase superada la adaptación, procedemos a introducir posición en el agua, orientación, recursos y técnica. Ocurre como antes, dependiendo de la edad de los peques, deberemos ser conscientes hasta dónde podemos llegar con ellos. Desde mi punto de vista me gusta mucho incidir en el tema postural y sobretodo que los peques se encuentren agusto, se rían conmigo en el agua. Estar tranquilo y relajado es fundamental para un buen proceso de aprendizaje.
  3. Y ya en la tercera fase que el niño sabe desplazarse, está a gusto y sabe flotar en varias posiciones, podemos empezar a incidir con más intensidad en la técnica propiamente dicha de los estilos de natación en el siguiente orden: crol, espalda, braza, mariposa.

Bueno, ahora te toca a ti. Si tienes dudas, ya sabes dónde me tienes 😉

Pakinen.sanchez@gmail.com (España)

Bienvenidos y bienvenidas de nuevo. 

Ha pasado un tiempillo desde mi último post pero es que he estado un poco liado entre el trabajo y después con las vacaciones….

Bien, pues en esta ocasión no voy a hablaros de natación (que ya son varios post eh); quiero hablaros de otro tema que me gusta: el coaching. 

En mi caso, os puedo hablar de lo que sé, de mi formación y experiencia en el coaching deportivo. Os quiero contar las experiencias de mis últimos alumnos opositores. 

Hace ya muchos años que soy profesor de natación y desde hace unos poquitos que preparo opositores. Hace un tiempo que me formé en coaching deportivo y eso ha hecho que sea mejor profesional.

Mis alumnos son normalmente personas que saben nadar muy justito y que ven que necesitan un poco de ayuda para superar sobre todo la prueba de natación en su oposición. En sí, preparar la prueba de dominio acuático es sencillo a nivel técnico; pero lo difícil ha sido preparar la prueba a nivel mental: la oposición son varias fases: teórica, pruebas físicas (natación, fuerza, correr….), psicotécnicos….

Me he encontrado que ha sido muy positivo para mi como profesional y para mis alumnos mi ulterior formación en coaching deportivo mantener el nivel óptimo mental para afrontar la prueba de natación. No se trata sólo de nadar, sino de nadar más rápido, obtener mayor puntuación, y, sobre todo, obtener buen resultado EL DÍA DEL EXÁMEN.

Con el soporte que ofrece el coaching, podemos conseguir que nuestros alumnos, amigos o clientes consigan sus objetivos, puedan superarse día a día, ofreciéndoles herramientas para mejorar, crecer, motivarse y obtener buenos resultados con sus objetivos.

Ejerzo mi trabajo en Pamplona y a veces, de forma online, pero oye, de rebote he tropezado con la web de Sandra, la cuna del coaching en Barcelona, que quizás pueda ayudaros en otros temas que no sean natación o coaching deportivo.

Desde mi opinión, vamos a encontrar en el proceso de coaching:

  1. Generación del contexto. Esta primera fase es de conocimiento entre coach y cliente. Es lógico pensar que primero debemos conocernos y analizar “por qué” necesita un coach. También debemos saber con quién vamos a tratar y en qué circuntancias se encuentra. No es lo mismo tratar con un deportista de élite que con una persona que realiza un determinado deporte por ocio y tiempo libre. En esta primera fase el coach ayudará a su cliente a establecer su objetivos u objetivos para la consecución de la meta. También se analizarán los obstáculos que puedan surgir para esta consecución. Es normal modificar objetivos según avanza el proceso. Esta es una fase de toma de contacto, en la cual coach y cliente comienzan a conocerse.
  2. Situación actual. Como en todo proceso, necesitamos saber “de dónde partimos”. Si no sabemos cuál es nuestro inicio no podríamos establecer objetivos a futuro ni un programa efectivo de trabajo. Con lo cual, una vez que el coach ha generado un ambiente de confianza, se puede establecer cuál es el punto actual y en función de esto comenzar a trabajar, a trazar nuestra línea de trabajo.
  3. Situación futura. Tan importante es saber de dónde partimos, como saber hacia dónde vamos. Queremos saber hacia dónde caminamos. Ya conocemos muchas cosas en este punto, sabemos por qué necesita un coach, y sabemos de dónde partimos. Ahora queremos saber nuestro futuro, las metas (estableceremos objetivos para conseguir la meta, que no es lo mismo). Para conseguir esa situación de futuro, debemos ser conocedores de otros factores como: cómo lo vamos a conseguir, retos, circunstancias a favor y en contra…. También debemos saber con qué herramientas contamos para conseguir los objetivos así como la temporalidad, fundamental en todo proceso (un proceso no es infinito, tiene inicio y fin).
  4. Retroalimentación. De suma importancia en el proceso de coaching. Una vez iniciado el proceso, es fundamental que ambos establezcan conversaciones efectivas, transparentes, sinceras y eficaces para obtener la mayor cantidad de información posible.
  5. Plan de acción. Es hora ya de comenzar a trabajar. Ya contamos con objetivos, necesidades, posibles dificultades, herramientas disponibles, recursos, así como una buena relación basada en la confianza. Ahora es trabajo de ambos: trabajar para conseguir los objetivos del coachee. El coach propiciará la evolución, progreso y facilitación a su cliente, manteniendo su motivación alta. Es importante que nuestro cliente conozca sus dificultades así como las posibles alternativas para superarlas con éxito. El plan de acción contendrá qué vamos a hacer, cómo vamos a trazar nuestro itinerario o camino, cómo vamos a solventar los posibles problemas, conocer anclas, virtudes, beneficios….
  6. Con respecto al punto anterior es importante no sólo la consecución de objetivos sino también realizar un seguimiento, y saber si el objetivo se mantiene.

Bueno, ahora ya tienes más herramientas que antes. ¿Alguna duda? Como siempre a tu disposición!!!! 😉

Que bien nos lo pasamos en el agua!.
No es solo montar un puzzle chulo de piezas de animales.
Es trabajar muchos aspectos como:
1.Desplazamiento autónomo por el agua
2. Resistencia ya que los peques dan unos cuantos viajes a lo largo de la piscina para ir y traer las piezas.
3. Coordinación porque tienen que llevar la pieza encima de la tabla.
4. Respiración porque hacemos burbujas mientras damos los viajes.
5. Motivación porque no es nadar por nadar, tenemos un objetivo : montar el puzzle!
Diversión porque hacer deporte es divertido, a veces cansa un poco pero compensa 🙌🙌🙌

Tu que opinas?
#ludoqua
#AprenderJugando

Sabes que puedes formarte como profesor de natación lúdico conmigo? 💦😉🏊

Trabajar con objetivos.
Objetivos claros, precisos, acorde al nivel de cada alumn@.
En este caso he marcado 3 distancias, el número 1 que no lo veis en la foto, el número 2 y el 3.
Poco a poco vamos aumentando la distancia a recorrer nadando, o a caballito, o realizando un ejercicio/juego que nos sirva para integrar habilidades acuáticas.
Distancias que poco a poco vamos superando, cumpliendo objetivos, aumentando nuestra MOTIVACIÓN y ganas de superación.
Llegar al número 2 un gran reto! Vamos por el 3!
Yo estoy para ayudarles, animarles, motivarles pero el trabajo real lo hacen ellos cada día, mis niños de natación.

Buenos días!

Como ya dije ayer en mi último vídeo de youtube, ayer me dieron un regalo maravilloso.

Entre otros, uno de los niños que vienen a la escuela de natación a aprender conmigo, Don P (no voy a desvelar ningún dato claro), me trajo su churro de natación. La verdad es que me hizo muchísima ilusión, y sus palabras fueron «toma, que a mi ya no me sirve». Lleva desde los 3 añitos conmigo en la piscina, y ahora que tiene 5 y algo ya nada perfectamente boca arriba y boca abajo, incluso hemos empezado con la braza 😉

El regalo es simbólico, ya ha aprendido a nadar por lo tanto siente que ya no lo necesita, con lo cual es muy buena señal. Estas pequeñas cosas son las que cuentan, las que te hacen sentirte orgulloso de tu profesión.

No se a vosotros que os parece, pero a mí me emocionó ;))))

Oye que menuda sopa hemos cocinado hoy en la #piscina!

Desde que se levantan los niños que hacen? Jugar!! Jugar y jugar.
Jugar para desayunar, jugar para vestirse, jugar en la calle, jugar en el colegio…
Por qué no íbamos a jugar también en la piscina?
Un aspecto fundamental es trabajar la motivación; sólo tenemos que pensar qué les motiva a los peques. Ya os lo he dicho… EL JUEGO!
El juego para nosotros los adultos supone ocio, pero para los peques supone si vida, su día a día, su forma de aprender e integrar conocimientos y estrategias.
Un juego tan sencillo como «hacer una sopa» requiere de varias competencias en el agua: concentración, esfuerzo, flotación, desplazamiento, manipulación, criterio y pensamiento lógico….
A que no pensabas que se trabajaba tanto con un simple juego?
No nos olvidemos de jugar, aunque seamos mayorcitos.

El coaching es un proceso mediante el cual, el coach (el entrenador) ayuda al coachee (persona que entrena) a conseguir sus objetivos y metas. 

Pero lo fundamental de todo esto es la palabra: proceso. Es decir, existe un punto de partida, una evolución y un objetivo final. Para ello, el coach o entrenador cuenta con recursos para establecer el punto de partida, entrevistas, objetivos del cliente, pautas a seguir, calendario…

Os cuento todo esto hoy porque hace ya tiempo que creé un curso que se llama «50 ejercicios para aprender a nadar». Con este curso, estoy ayudando a personas que están muy lejos de mi alcance geográfico a conseguir sus objetivos. Más que un curso, con el paso del tiempo y alumnos se ha convertido en un PROCESO de coaching, mediante el cual el alumno y yo hemos establecido lazos y vínculos, me cuenta sus inquietudes, sus miedos, sus progresos. Yo le ayudo con pautas personalizadas a conseguir sus objetivos. 

Para ello, hablamos y se establece un punto de inicio. Con el proceso de coaching se establecen los objetivos (cada persona tiene los suyos, uno con flotar les es suficiente, otros saben nadar pero necesitan consejo para mejorar la técnica, otros se cansan mucho y quieren economía en el agua….). Estos objetivos se van cumpliendo con pautas y un calendario de trabajo establecido. Siempre tenemos mucha comunicación.

El mérito final por supuesto no es mío, es el alumno quien lo consigue, quien se supera, yo sólo estoy ahí para ayudarle, guiarle y mostrarle el camino a seguir.

Si crees que no puedes aprender cosas a distancia, es porque no has estado conmigo 😉

Conóceme y prueba.

Hace años creé el MÉTODO LUDOQUA: aprender a nadar jugando. No es que diga yo que los niños aprenden y disfrutan, sino que durante años he formado a otros profesionales para que trabajen igual que yo, y sus clases sean igualmente un éxito.

Aquí os dejo un vídeo de uno de mis mejores alumnos en México!

Formación online

Si tu también quieres aprender a dar clases de natación infantil y de bebés como yo, pincha aqui. 

¡Buenas noches! ¿Qué tal os va?

Hoy quiero escribir sobre una reflexión, y me gustaría saber también vuestra opinión 😉

Como muchos ya sabéis, mi vida laboral se centra básicamente en la enseñanza de la natación, sobre todo en edades comprendidas entre 2 y 8 años. He de decir que disfruto muchísimo en la fase propiamente dicha de aprender a nadar, es decir, los peques que vienen a la piscina sin saber nadar (sin material obviamente) y al cabo del tiempo aprenden a nadar solitos por el agua (otro tema ya sería perfecccionar el estilo).

La reflexión que me planteo es la siguiente: ¿cómo medimos el éxito en nuestras clases de natación? Y respecto a esto se me ocurren varias variables:

  1. El éxito es que aprenda a nadar a toda costa (aunque algunas veces lloren o haya que forzarles)
  2. El éxito es pasarlo bien en las clases

Se que son varias variables y en breve me explicaré mejor. Obviamente hay muchas más 😉

Pongo estas dos porque son las que más a menudo me encuentro. Por un lado están los profesores que son más estrictos y entienden que la natación es un deporte duro de por sí y aburrido, y que, hay que aprender a nadar a toda costa aunque cueste mucho esfuerzo. Eso significan clases muy técnicas, aburridas y monótonas.

Por otro lado me encuentro clases lúdicas pero sin objetivos claramente definidos. Los alumnos vienen contentos pero al final no aprenden a nadar.

Desde mi punto de vista, creo que hay una tercera opción: aprender a nadar jugando. De esta forma las clases de natación siempre serán un éxito 😉 porque tendrán los siguientes elementos:

  1. La actividad de natación es importante, es importante aprender a nadar, pero no a toda costa, cada pequeño lleva su ritmo y evolución y debemos respetarlo.
  2. La natación no es aburrida: el agua nos brinda muchísimas posibilidades de juego y ejercicio.
  3. La natación es un deporte que requiere esfuerzo, pero no tienen por qué ser excesivamente duras.
  4. Se puede jugar mientras se aprenden los estilos de natación y habilidades acuáticas

El éxito sería para mi entonces, que los peques aprendan a nadar pasándolo bien, que sea una actividad deportiva que requiera esfuerzo, pero que también sea motivadora y estimulante. No debemos olvidar que hacer técnica en natación no tiene que ser siempre los mismos ejercicios, hoy en día tenemos mucho material de agua que debemos aprovechar. Nadar y nadar y nadar ya no está de moda para aprender, nadar y jugar es otro cantar.

En definitiva, tenemos la oportunidad, la gran oportunidad de hacer que los peques de hoy en día aprendan a nadar contentos, jugando, motivados, seguros de sí mismos. No podemos perdernos hacer felices en el agua a los peques.

¿Tú qué opinas?

 

Hoy os traigo un post muy interesante….

Un vídeo en el cual vamos a probar 4 elementos de flotación en la piscina:

  1. Cinturón de flotación

  2. Manguitos

  3. Chaleco de flotación

  4. Burbuja de flotación

Este vídeo está hecho no para deciros lo que tenéis que hacer, sino para enseñaros cómo se comporta cada material en el agua.

La actriz, una peque de 3 años, nunca ha tenido contacto con este material, lo cual la prueba es muy interesante 😉

Cualquier duda o sugerencia deja un comentario o contacta conmigo. También puedes contactar conmigo para contratar una charla de seguridad en el agua. (pakinen.sanchez@gmail.com)

Todo el material ha sido comprado en la tienda online tutete.com (PINCHA AQUÍ)

El vídeo ha sido grabado en mi trabajo, Onfitness Center, en Pamplona. Aquí trabajo tooooodo el año:

  • Peques a partir de 2 años
  • Adultos
  • Preparación oposiciones

Grupos muy reducidos (máximo 2), trabajamos con respeto, calidad, educación, empatía y compromiso. (PINCHA AQUÍ)

Mirad lo que acabo de comprar en la tienda de tutete.com!
He comprado : cinturón de flotación evolutivo, burbuja de tiburón, manguitos evolutivos delphin, y chaleco de flotación.
Todos ellos homologados y todo en regla, de calidad.

La semana que viene iré con una personita a la piscina y os haré un vídeo a modo de review de estos 4 productos para el agua. Para que tengas información de forma gratuita sobre qué le puede ir mejor a tus hijos para la piscina, playa….

Sígueme en @Paco_Navarra y a @tutetecom para ser el primero en ver el vídeo!
Responderé además a todas tus preguntas acerca de estos productos. Nos vemos!!!!

Buenas!
La semana que viene voy a dar una charla en Berriozar sobre seguridad en Piscinas para familias.

Aprenderemos a evitar y gestionar riesgos. También os hablaré sobre material de natación, riegos y beneficios.
Podrás traer tu material para consultar dudas. Puedes venir con tu peque ya que haremos prácticas!

La entrada es libre hasta completar aforo, así que os recomiendo que me mandes un correo si estás interesado/a para saber como vamos de aforo 🙂
Pakinen.sanchez@gmail.com
637067006

Como bien sabéis, o si no sabéis os lo digo ahora. La función de mi blog es escribir, informar, compartir… es estupendo como puedes llegar a miles de personas con tal sólo un soporte como el pc, el móvil….

El caso es que me suelen llegar dudas sobre todo con respecto a natación, matronatación…. y ahora de cara al verano más aún.

Hoy me ha llegado esta duda:

Estaba buscando un chaleco flotador para mi bebé de 13 meses el problema es que solo pesa unos 9 kilos y algo y el más pequeño es para 11 kilos.
He visto unos manguitos disco y no m han sabido decir ( a través de títeres Facebook) si podría usarlos para mí bebé o qué otro sistema sería el adecuado.
Gracias
No es que me de pereza escribir ni mucho menos, pero me parecía mucho más enriquecedor contestarle en vídeo, evidentemente ocultando sus datos personales. He pensado que quizás haya más personas con la misma duda, así que aprovecho para dejaros el vídeo con la respuesta.

Cualquier duda que te surja, que sepas que estoy a tu disposición, me puedes escribir y con mucho gusto te responderé.

Hola hola!

Os cuento un nuevo curso que estoy haciendo en Escuela Bitácoras. Es un curso de Noemí Suriol, de la escuela y método Lenoarmi. 

Los que ya me conocéis, sabréis que tengo mi propio método de enseñanza que se llama LudoQua, pero eso no es óbice para que no siga aprendiendo y formándome de otras y con otras personas. De hecho creo que nunca se deja de aprender, porque esta vida es crecimiento y aprendizaje CONTINUO. El día que deje de aprender habrá acabado mi trabajo. 

Hoy comienzo un curso nuevo, me sigo formando, y me apetece dejaros información por si os apetece, como yo, formaros y seguir aprendiendo.  APÚNTATE AQUÍ

Las claves del curso

La natación (su aprendizaje cuando nos referimos a bebés) es una de las actividades físicas más completas y su práctica está indiscutiblemente recomendada. Con ella no sólo ejercitamos una gran cantidad de músculos, también favorecemos la coordinación motora, así como el sistema circulatorio y respiratorio y, en los bebés y niños, además, ayudamos al desarrollo de la autonomía y la confianza, con una influencia decisiva en su autoestima.

El movimiento es vida, la vida es movimiento. Aprender a moverse es aprender a vivir.

La matronatación contribuye a regular el tono muscular, aumenta la capacidad cardiorrespiratoria del bebé, favorece su alineación postural y su coordinación motora, así como sus capacidades sensoriales y psicomotrices.

Qué aprenderás

El curso «Cómo apasionar a los niños por el agua», impartido por Noemí Suriol, directora de Lenoarmi, centro pionero en la incorporación de la matronatación en España, está orientado a mamás y papás, para que sean ellos quienes entusiasmen a sus hijos por el agua con las pautas del Método Lenoarmi®, un sistema que constituye una pedagógica forma de expresión corporal basada en la interpretación del movimiento natural.

Porque aprender a moverse en el agua debería ser paralelo a aprender a moverse en el medio terrestre. Con este curso confiamos en que muchos padres puedan acompañar a sus niños de 0 a 3 años creciendo “bilingües” de agua y tierra, como el que se desarrolla empleando dos idiomas.

¿Es para ti?

Si deseas que tus hijos (de 0 a 3 años completos de edad) se beneficien de las múltiples bondades de ejercitarse en el medio acuático y, sobre todo, que tengan la oportunidad de ser felices en el agua con total seguridad, este curso es para ti.

Cada vez es más frecuente encontrarnos en los centros deportivos y gimnasios la modalidad de spinning. Junto con la natacion, es uno de los deportes más completos.

El spinning está incluido entre los deportes de gimnasio y consiste en pedalear al ritmo de la música siguiendo las instrucciones del monitor. El ciclo indoor, como también se conoce esta especialidad, se practica en grupos durante sesiones de 45 minutos.

Es una actividad divertida y perfecta para eliminar grasas, ya que se pueden llegar a perder más de 500 kilocalorías en cada sesión. Una música movida y las constantes frases motivadoras del monitor hacen del spinning una actividad cardiovascular muy demandada.

Beneficios de realizar spinning

Tonificación de la zona GAP

Piernas, glúteos y abdomen son el objetivo preferido por los usuarios del ciclo indoor. Aunque no son las únicas zonas que podemos tonificar con este ejercicio, sí son las más beneficiadas por el pedaleo.

Mejora de la respiración

Es un ejercicio que necesita un gran aporte de oxígeno durante el tiempo que se practica, por lo que se fortalecen los músculos que están implicados en la respiración.

Beneficios para una mente sana

Como en todos los ejercicios aeróbicos, durante la práctica del spinning nuestro organismo segrega endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad. Estas actúan como reductoras del estrés y mejoran la ansiedad y la depresión.

Durante la sesión podrás comprobar cómo tu mente desconecta de los problemas diarios y te centras en la música y en responder adecuadamente a los requerimientos del profesor. Por eso es ideal para momentos de ansiedad y angustia o para desconectar totalmente del trabajo.

Mantienen el corazón fuerte

El ejercicio de bicicleta estimula el crecimiento de los vasos sanguíneos en el corazón. Por esta razón mejoramos el bombeo de la sangre y el ritmo cardíaco es más reducido cuando estamos en reposo.

La dinámica propia del ejercicio trabaja con intervalos de ritmo cardíaco diferentes, con aumentos y disminuciones del mismo cada pocos minutos. Esto implica un ejercicio del músculo del corazón para adecuarse a las necesidades de cada momento.

Es un potente quemagrasas

Aunque depende de la intensidad al realizar el ejercicio, el spinning es uno de los deportes que mayor cantidad de calorías quema en cada sesión. Si lo combinamos con una dieta saludable, veremos cómo en poco tiempo hemos bajado notablemente de peso sin haber perdido masa muscular.

Combinar spinning y natación

Es la combinación perfecta para quemar grasas y mejorar tu condición física de forma integral. Esta mezcla de disciplinas no solo da unos resultados excelentes para el cuerpo, sino también para la mente.

La natacion es uno de los deportes más completos y con la práctica se gana resistencia, se aumenta la capacidad pulmonar y se gana masa muscular en gran parte de los músculos del cuerpo

El spinning mejora notablemente la respiración y amplía la capacidad pulmonar, lo que te ayudará notablemente en las rutinas al nadar.

Nadar es una práctica apta para todas las edades porque no compromete músculos ni articulaciones. Si practicas un tiempo de natacion después de una sesión intensa de spinning, comprobarás los beneficios para todos los grupos musculares implicados.

Creo firmemente que la natacion resulta terapéutica, por muchas razones, para niños y adultos. ¿Qué beneficios aporta este ejercicio físico en la primera etapa vital? Te los contamos en este post.

6 ventajas de la natación

1. Expresión corporal. La comunicación no solo puede ser verbal, sino también física. El ejercicio en el agua los niños contribuye a una mayor conciencia de su propia capacidad expresiva gracias a las distintas posiciones en un contexto de flotación que propicia la libertad de movimiento.

2. Un buen descanso. Esta actividad no solo es perfecta por el propio disfrute que experimenta el niño gracias a un deporte que vive como un juego. Un efecto secundario agradable es el placer de un sueño reparador.

3. Adiós al estrés. El estrés no solo puede ser cosa de adultos. Algunos niños también están expuestos a la exigencia de muchas tareas extraescolares. La natación es una actividad que produce un efecto catarsis, al liberar esa energía negativa gracias a la integración del juego en el agua.

4. Seguridad personal. Un ser humano emprende muchos aprendizajes importantes a lo largo de su vida. Muchos de ellos, en la infancia. La natación propicia la autonomía en el agua. Algo esencial y que potencia la promoción de la salud, al prevenir posibles incidentes en el agua.

5. Superación. El niño afronta sus propias inseguridades al aprender a nadar. Por ejemplo, supera el miedo al agua o el temor a lo desconocido. Por esta razón, este ejercicio es una fuente de autoestima inagotable que ayuda al niño a tomar conciencia de su potencial.

6. Inteligencia emocional. El niño experimenta emociones vitales como la ilusión, la alegría y la diversión de una actividad que disfruta.

Con el Proyecto de Natación Paco Sánchez, acompañamos a los niños en su proceso de aprendizaje, con un método dinámico y pedagógico. La natacion cambia la vida a los peques.

Sabes que puedes aprender a nadar aunque estemos lejos?

Sabes que puedo enseñarte de forma virtual?

Seré tu tutor de natación virtual?

 

«50 Ejercicios para aprender a nadar» es un curso:

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La metodología es sencilla:

  1. Empiezas por el video 1, si te sale bien pasas al 2.
  2. Si no te sale repite.
  3. Si te atascas contactas conmigo y resolvemos.
  4. Cuando seas capaz de ejecutar los 50 que te propongo ya sabrás nadar.
  5. Sin límite de tiempo,  a tu ritmo.

Hoy os traigo una colaboración muy esperada: @mummysil15, de EmocionArte.

Podéis ver más sobre ella en su BLOG

Siempre he dicho que si no fuera terrestre, mi siguiente medio de vida hubiera sido el agua. Por otro lado, los delfines tienen algo que me atrapan. Mi experiencia directa con ellos hace tres años fue inolvidable. De mi cuello pende siempre uno dorado. Y, ¿para qué nos cuentas todo esto?, os preguntaréis.

Antes de que naciera nuestra pequeña, ya teníamos en mente acercarla al agua lo antes posible, no sólo por mis gustos acuáticos, sino por los beneficios que aporta, como todos ya sabéis. El momento llegó cuando nuestra hija aún no había cumplido los nueve meses. Esperamos al verano, por eso de evitar resfriados innecesarios. Y la apuntamos con tiempo, ya que la natación en bebés, al igual que en niños, también es muy solicitada, y además se da el hándicap que hay menos plazas, por razones obvias. Fuimos las dos durante todo el mes de julio, dos días a la semana, por la mañana. Se trataba de un cursillo intensivo. La sesión duraba tan sólo media hora, más que suficiente para tan peques. Recuerdo que mi bichita se encontraba súper a gusto en el agua desde el primer momento. Se emocionaba, se reía, y yo feliz de que fuera así. En estas clases, el objetivo principal era adaptar al bebé a un nuevo medio, que en verdad no era tan primero, pues como sabéis el líquido amniótico ya jugó su papel meses atrás. Así pues, contacto con el agua, mediante ejercicios y juegos con material como muñequitos de goma o piezas de corcho. Más adelante, el “churrito” y las colchonetas. Guardo gratos recuerdos de esas sesiones, fueron momentos de bienestar para las dos. La monitora enfocaba todas las actividades de manera que cada mamá o papá las adaptáramos a nuestra hija, y la verdad es que, ambas nos sentimos comodísimas. Debo confesar que la primera vez que se nombró la inmersión pensé que era broma, o que no lo conseguiría con la peque, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, lo hacía con más naturalidad que tres meses más tarde, cuando la apunté al curso anual, del que ahora os hablaré.

Fue tan positiva nuestra primera experiencia en el agua, que decidimos apuntar a la pequeña al curso anual de natación, de una sesión por semana, también de media hora aproximadamente. Los primeros días aluciné un poco. La bichita era de las más pequeñas y se notaba, mucho. El monitor pretendía que hiciera unas cosas, que ni mi hija ni yo nos sentíamos cómodas. Todo iba súper acelerado, el ritmo de las actividades, los cambios, posturas que no agradaban a la peque, que aún no tenía el año. Hablé varias veces con el chico que dirigía el curso, y me dijo que me lo tomara en calma, que fuera al ritmo que marcaba la niña, y así hicimos, y la verdad es que fue un acierto total. Tenía días en los que a lo mejor no tenía ganas de hacer según qué cosas, pero le encantaba chapotear y se sentía a gusto en general. A medida que avanzaban los meses, el familiarizarse con el agua llegaba a su fin y tocaba dar más pasos, nunca mejor dicho. Me emocioné cuando vi que movía sus piernas dentro del agua, o cuando la inmersión la hacía de manera tan natural. Aún guardo el vídeo subacuático que le hicieron en una jornada de puertas abiertas, a las que asistió la familia al completo.

En aquella ocasión el monitor la sujetaba para inmersión y posterior pasada por un aro grande, la mamá estaba en el otro lado para recogerla. Todas las actividades eran pensadas para reforzar el vínculo con la mamá y eso me encantaba. Y aquí entra la motivación y actitud del monitor. De 10. Comprensión con los papás y mamás, feeling con los bebés, dedicación, preparación de circuitos diarios, así como juegos de interacción y relación con los demás. Y ese círculo final con movimiento, canciones y a veces inmersiones, para acabar las sesiones, que nos hacía sentir partes de un todo común. Tan satisfechos estábamos todos con el profe, que este año rezábamos por favor para que le tocara de nuevo con él, ya que mamá ya no iba a estar ahí con ella. Y así fue, menos mal. En octubre de este año pasado, costó un poquito la adaptación a la piscina sin mamá, pero fue cuestión de pocas semanas. Coincidió también con la adaptación a la guarde (primer año), y la verdad no sé quién lo pasaba peor, ella o yo. Los papis seguimos mirándola desde la sala de máquinas cada día. Va contentísima y eso nos llena, porque para nosotros es lo más importante.

Por cierto, ahora tiene 27 meses y aún no mueve los brazos en el agua y el “churro” no le acaba de gustar, pero cada sábado se levanta preguntando: ¿hoy piscina?, y cuando le decimos que sí, se le ilumina la cara.

CAPITULO 1: ¿ESTE SOY YO?
Pero qué a gustito se está en la cama. ¿Es de día?. No debe de serlo porque en el techo brillan todavía unas estrellas muy bonitas. ¡Oso! ¡Estás aquí! ¿Dónde te habías metido?. Vaya, anoche estabas justo aquí debajo de mis brazos y mira donde has aparecido. Vaya, no llego. ¿Por qué te has ido al otro lado? ¡Mmmmp! No, no llego. No puedo levantarme todavía.
Oigo pasos afuera, creo que es mamá, casi la puedo oler. Se abre la puerta, esa silueta me es conocida…Ha subido la persiana. ¡Sííí! Es mami. Vaya, ya se apagaron las estrellas del techo. Se me ha caído el chupete de la emoción, al sonreír, es que mamá me hace unas cosquillas en la tripita que…¡Qué fuerte es mama! Sin apenas esfuerzo me ha sacado de la cuna. Qué a gustito se está en sus brazos, qué bien huele…¡Hora del desayuno! ¡Vuelvo en un ratito!


Pues si, el pañal mejor cambiarlo que este ya está mojado. No sé que tiene el coche de mama, pero después de desayunar y ya vestida aquí en este sillón de Formula 1 se está muy bien. ¡Un momento! Este sitio me suena. ¡Cuántos besos y abrazos!. Mamá se va, ¡espera! ¿ dónde vas? Jo mamá…. ¡Anda, la “seño” Raquel! Aquí en la guardería Raquel nos deja jugar con los juguetes que más nos gusten, y este suelo es muy cómodo. Además, esa música tiene algo contagioso… Ya no lloro cuando mamá se va porque sé que se ha ido a trabajar, igual que papá, y luego volverán a buscarme, no pasa nada; mientras, aquí lo paso genial, este sitio es tan grande…
¡Cómo pasa el tiempo! Hace solo un poquito estaba aquí jugando con mis cubos favoritos y ya viene Raquel a buscarnos: hora de comer.
¡Ñammm! ¿Qué rico sabe el puré!, aún no he probado muchos pero este sabe muy bueno.
Cierto, si, otra vez el pañal. No me mires así, aun no soy tan mayor…
Después de la siesta parece que huele a algo, no sé, algo que me suena mucho… ¡son papá y mamá! ¡Qué rápido pasa el tiempo!, ya han vuelto, seguramente para ir a casa a jugar con Oso, o con Pato, o quizás con ese cubo en el que sólo caben algunas piezas… Vaaale, me he dormido un poco, porque es que en el coche y con esa música no pude evitarlo…
Efectivamente, estuve un montón de rato jugado con Oso, papá y el cubo mágico. Aunque hubo una vez que Pato me hizo cosquillas… ¡imagínate! ¡Apareció de la nada!. Y Oso, no vas a creértelo, a veces habla. Cierto, se parece un poco a la voz de papá pero mejor no le digo nada a ver si deja de hablar, y eso no me gustaría, ¡Oso es muy divertido!.

 

Si quieres seguir leyendo, puedes conseguir el ebook AQUÍ.

 

Así es, un juego super divertido que encanta a todos los peques con los que trabajo en la piscina.

La verdad que no me gusta la forma «típica» de enseñar a nadar, me gusta bañarme, mojarme, evolucionar, aprender. 

Mi metodología se basa en el juego, la técnica está «disfrazada» de juegos, con lo cual os podéis imaginar lo bien que nos lo pasamos en el agua aprendiendo.

El juego en cuestión se llama «cazadores de comida». Los peques llevan el churro desde la espalda hacia adelante, de tal forma que tienen que ir por el agua buscando comida y cogiéndola con las pinzas, de uno en uno. La comida pueden ser pelotas, huevitos de plástico, etc.

¿Qué se trabaja?

  • Lo primero de todo que están a gusto en el agua
  • Autonomía en el medio acuático
  • Posición en el agua
  • Desplazamiento
  • Patada de piernas
  • Coordinación
  • Equilibrio

Como podéis comprobar se trata de un ejercicio super completo, además que no paran en el agua, se pueden estar como 10 minutos sin parar de recoger, con lo cual añadimos la resistencia a nuestra lista de objetivos.

¿Cuándo introducir el ejercicio?

Desde el minuto cero, siempre y cuando los peques toleren estar en el agua a gusto. Los profesores podemos ayudarles siempre que necesiten para que no se volteen y traguen agua al principio.

Va bien como ejercicio de calentamiento, o bien como ejercicio central metiendo la respiración, soplar al agua, meter la cabeza….en función de cómo van tus peques.

¿Qué os parece? También podéis practicarlo en vuestra piscina con vuestros hijos!!!!

Hoy quiero saber hablaros de un tema importante en piscinas: la seguridad. Los que me conocéis ya sabéis que me gusta mucho ese tema y siempre que puedo saco un rato para escribir sobre ello. (Si no me conoces que buena ocasión! )

La piscina,  aprender a nadar, jugar, pasarlo bien….pero con seguridad,  y más cuando hablamos de los peques.

La legislación regula los aros salvavidas y su número.  Ocurre que la mayoría de los niños desconoce:

  1. Qué es el salvavidas
  2. Quien lo debe usar
  3. Cómo se usa
  4. Qué es el 112
  5. Funciones del socorrista

En mis clases de natación me gusta ofrecer elementos de rescate infantil que complamentan las clases y las enriquecen mucho.  Les enseño a utilizar el salvavidas, aprenden que no es un juguete,  que ellos no son el socorrista, les enseño el protocolo de actuación en caso de urgencia. De esta forma toman conciencia de la situación sobre todo de cara al verano.

Además,  con el salvavidas se trabaja: fuerza,  técnica y resistencia. Lo mejor de todo es que es muy divertido y educativo.

Qué te parece?

Hola a todos!

Hoy quiero enseñaros un material de natación que utilizo mucho en mis clases y me va fenomenal.  Seguro que también puede serviros!

Desde mi punto de vista hay dos aspectos fundamentales en el aprendizaje de la natación :

  1. Motivación : que los peques vengan contentos
  2. Posición en el agua y desplazamiento

Para conseguir estas dos cosas a la vez en mis clases uso «coches de agua». Es muy sencillo, con un aro y un churro se hace fácilmente! 

La idea es que lo sujeten por el volante con las manitas y conduzcan por el agua. Este material favorece el pataleo, la posición en el agua, los primeros desplazamientos. Y es que antes de aprender a nadar los peques tienen que aprender a moverse por el agua, moverse seguros, contentos.

Una vez que ya tienen autonomía podéis quitar el aro y después ya el aro y churro y comenzar sin nada 🙂

Qué os parece?

A mi me funciona fenomenal! A ver si diseño algo más «bonito»….

Yo me mojo por la vida, y tú? #mojateporlavida
#YoSoyTurAniAnA 
Mójate por la vida es una idea que surge de un grupo de 10 nadadores de varias provincias
españolas (Almería, Córdoba, Madrid, Albacete y Navarra) que tras haber participado, tanto a
nivel organizativo como deportivamente, en numerosas travesías en aguas abiertas, deciden
sumar sus esfuerzos por un fin solidario: colaborar con la Fundación Cris contra el Cáncer en la
creación de la Unidad de Terapias Avanzadas para Cáncer Infantil en el Hospital de la Paz en
Madrid, haciendo lo que más les gusta: nadar en aguas abiertas. Para ello, a través de su club,
el Club Deportivo TurAniAnA de Roquetas de Mar (Almería) ponen en marcha “Mójate por la
vida”.
Este reto deportivo solidario incluye varias actividades:
– 25/03/2017 “Mójate por la vida 12+1” maratón de deportivo en las instalaciones de CDU
Juan Fernández González de Roquetas de Mar (Almería) donde se realizaron 12+1 horas de
natación ininterrumpidas, un torneo de padel de 12 horas y multitud de actividades
paralelas para disfrutar en familia. Esta actividad contó con el apadrinamiento del nadador
olímpico cordobés Rafael Muñoz.
– 20/05/2017 Concierto Solidario “Mójate por la vida” en la Escuela de Música, Danza y
Teatro de Roquetas de Mar (Almería) organizado con la colaboración de la Asociación
Musicartes Almería y AAVV La Paz.
– 22-26/08/2017 Cabo de Gata – Níjar Swim Project, reto principal, nadar 60 kilómetros
costa del Parque Natural Marítimo – Terrestre Cabo de Gata – Níjar que distan las
localidades de Carboneras y Cabo de Gata, en 5 etapas consecutivas, contando para ello
con el apoyo de PESCARTES la Asociación de Pescadores Artesanales de Cabo de Gata
Níjar.
– 25/11/2017 Cena Solidaria “Mójate por la vida” en el Club Playa Serena Restaurante
(Roquetas de Mar).
El Club Deportivo TurAniAnA es un club cuyos valores principales son la familia y la solidaridad
y que busca en todas sus actividades colaborar y apoyar a los agentes conocedores del
entorno. Esto ha marcado el diseño y desarrollo de todo el reto deportivo, desde que se eligió
a la Fundación Cris y en concreto el proyecto de investigación para lucha contra el cáncer
infantil hasta la configuración de las propias actividades descritas con anterioridad.

 

Buhita, una de las integrantes de los Pijamask tiene otros super poderes.

Adivináis cuales? Me ayuda en la piscina a quitar el miedo al agua de los peques.

Cuando un peque viene a natación y tiene miedo, puede ser por:

  • una mala experiencia previa
  • desconocimiento
  • miedo porque la piscina es grande
  • no sabe que se va a hacer
  • el agua puede estar fría
  • no está con los papas….
  • mil cosas más

En cualquier caso, tener miedo al agua:

  • no es algo malo
  • no es motivo de burla
  • no es ser menos
  • no tiene edad (hay niños de 3, 6 o adultos con miedo)
  • es fácil ponerle solución

Con ella jugamos mucho, le damos muchos paseos en barco (tabla de natacion), la llevamos a la playa (de lado a lado de la piscina), nos enseña a bucear,  a soplar burbujas y muchas cosas más.

La verdad es una buena compi 🙂

 

Buenos días!

Hoy voy a explicaros cómo consigo dos aspectos fundamentales en la piscina:

  1. Estar a gusto en el agua
  2. Autonomía

Vamos por partes os parece?. Desde mi experiencia es fundamental primeramente estar agusto en el agua, venir contento a las clases de natación,  motivado,  con ganas. Después ya trabajaremos autonomía y demás aspectos (flotación,  giros, desplazamientos….)

Me gano la confianza de los peques jugando con ellos, escuchándoles, abrazandoles. Siempre explico los ejercicios que vamos a a realizar, siempre ofrezco mi ayuda. Y nos es jugar por jugar, cada juego tiene incluido un aspecto acuático a ejecutar.

Una vez que el peque está agusto y confía en mi, paso a realizar ejercicios con churro, en brazos si hace falta. Un ejercicio que me gusta mucho y gusta mucho es hacer «un coche» con un churro y un aro. Favorece la posición de desplazamiento, ayuda al equilibrio, propiocepción e incita al juego.

Y así poco a poco vamos trabajando y nos lo pasamos genial en la piscina!

¿Cómo trabajar la autonomía en el agua con niños pequeños?

OBJETIVO: cierta autonomía de los niños de 2-3 años en el agua.
EJERCICIO LÚDICO 1: jugamos a saltamontes. Los niños se tiran al agua y
los coge el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 2: jugamos a hacer bombas de agua. El niño se tira al
agua de la mano del profesor haciendo una gran bomba.
EJERCICIO LÚDICO 3: realizamos los ejercicios 1 y 2 pero con material
auxiliar. En este caso jugamos al saltamontes nadador y a la bomba boya.
EJERCICIO LÚDICO 4: ya dentro del agua jugamos a cangrejos y los niños
se desplazan por el borde de la piscina agarrados por las manos.
EJERCICIO LÚDICO 5: jugamos a hacer pompas de jabón soplándole al
agua por la boca.
EJERCICIO LÚDICO 6: jugamos a aprender partes del cuerpo mojándolas
por partes: mojamos orejas, barbilla, sacamos pie del agua, etc.
EJERCICIO LÚDICO 7: jugamos a cangrejos con manguitos o material
auxiliar.
EJERCICIO LÚDICO 8: los niños se sueltan del bordillo y jugamos a coches
de carreras ayudados por el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 9: jugamos a rescatar juguetes del agua para liberar las
manos del niño. Si el niño tiene juguetes en las manos evitará abrazar al
monitor y así aumentamos su autonomía.
EJERCICIO LÚDICO 10: sacamos los juguetes de la piscina y ayudamos a los
niños a aprender a salir de la piscina solos.
EJERCICIO LÚDICO 11: jugamos a pescadores. Tiramos juguetes a la
piscina; los niños saltan y con la ayuda del monitor se van a pescar.
Volvemos hacia atrás como cangrejos.
EJERCICIO LÚDICO 12: jugamos al circo. Los niños se tiran al agua y nadan
una pequeña distancia con material auxiliar imitando un animal.
Aprender a nadar jugando: método LudoQua
Dependiendo del animal favorecemos la batida de pies, la brazada, la
respiración, etc.
EXTRA DEL MODELO LÚDICO:
Qué más han aprendido los niños:
– Que los saltamontes saltan
– Como hacer la bomba
– Las boyas flotan
– Aprenden partes del cuerpo
– Aprenden a salir de la piscina
– Aprenden animales de circo
– Se inician en los movimientos básicos de natación (muy básico).

Hoy voy a escribir un post en dos 🙂

En este primero vamos a ver el por qué del miedo al agua y las situaciones más comunes desde mi experiencia que generan este miedo.

En el siguiente post explicaré como tratar esas situaciones. Vamos allá!

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

En el siguiente post os explicaré cómo ponerle solución. Nos leemos?

Os dejo aquí una entrevista super chula que me han hecho los de EDUCARLEX!

Entrevistamos a Paco Sánchez un profe acuático

En mi opinión, el aprendizaje de la natación no se debe clasificar por
edades, debido a que habrá niños pequeños sin miedo al agua que se
pueda empezar a trabajar con ellos los movimientos típicos de los estilos,
mientras que otros niños mayores necesiten todavía un periodo de
adaptación.

Pero, sin duda, el aprendizaje de conocimientos y desarrollo
tanto motor como psicológico está ligado a la edad. Con esto quiero decir,
que cada etapa de madurez contiene unos tipos de juegos y un tipo de
tratamiento y educación. Por ejemplo, un niño pequeño puede pasarse
horas jugando con unos cubos a llenarlos y vaciarlos, mientras que otro un
poco mayor necesitará otro tipo de juegos y actividades menos sencillos.
También tendremos esto en cuenta a la hora de programar las actividades
acuáticas.
Todo esto parece muy difícil pero, en base, no lo es tanto. En definitiva,
vamos a seleccionar ejercicios de natación y los vamos a disfrazar de
juegos selectos para que la actividad se convierta en lúdica. Vamos a hacer
que los niños vengan contentos a la piscina, y que, aprendan a nadar
mientras juegan. Por ello, es muy importante que el monitor elija
correctamente los juegos acorde a los objetivos.

 Ellos pensarán que “están jugando a…” mientras que lo
que verdaderamente están haciendo es un ejercicio de aprendizaje del
movimiento de brazos de estilo crol.
La imaginación es muy importante, por lo que no nos debe importar
imaginar nuevas situaciones, o cambiarle el nombre a las cosas. Por
ejemplo, es más atractivo llamar “bocadillo” que “pul buoy”. Son cosas
muy sencillas, pero que con los niños funcionan, y debemos establecer el
aprendizaje a su nivel, y ponernos en su piel. Ya tienen bastantes
obligaciones, y según crecen más; vamos a darles un rato divertido y
lúdico, en el que:
– Aprenden a nadar
– Hacen deporte
– Desarrollan sus capacidades y habilidades sociales
– Aprenden nuevos conceptos y situaciones de la vida real

¿Tú qué opinas?

Los primeros días de natación son días de cambios para los peques, y los profes lo sabemos, y es por ello que debemos tener mucha paciencia, mucho tacto, empatía y cariño.

¿Qué hacer? 

Cuando los niños comienzan su primer día de natación generalmente
tienen miedo a lo desconocido. Van a ir a un sitio que no es de su entorno
habitual, y además van a meterse en la piscina con un extraño (a priori).
Vamos a intentar que este “destete” o trance pase de la mejor forma
posible.
OJETIVO: primer día de natación satisfactorio.
EJERCICIO LÚDICO 1: acudimos a la entrada de la piscina donde se
encuentran los niños con sus mamás o papás con juguetes en las manos.
Se los enseñamos y les decimos que solo vamos a jugar, pero en el borde
de la piscina (donde vaya a ser la actividad).
EJERCICIO LÚDICO 2: una vez con los niños en la piscina, les dejamos que
jueguen tranquilamente, que exploren, que jueguen con cubos a llenarlos
y vaciarlos de agua, mojar la pelota…
EJERCICIO LÚDICO 3: una vez que vemos que los niños están tranquilos,
dejamos material que vayamos a usar en la clase cerca de ellos, otro por el
agua; queremos que se fijen y tengan curiosidad por él. Poco a poco se
introduce el monitor a jugar con los pequeños, siempre con mucha
tranquilidad y calma. Es un momento lúdico, tan sólo hay que jugar y
pasárselo bien. Con esto para el primer día puede ser suficiente.
OBJETIVO: entrada al agua.

¿Tu qué opinas?

Mirad quien ha venido a la piscina para echarnos unas mano para aprender a nadar.

La Patrulla Canina!

Los que me conocéis ya sabéis como me gusta enseñar a nadar: jugando. Poco a poco aumentan los amigos que vienen a la piscina conmigo : patos de colores, Ely Pato y Pocoyó, después llegaron los Pijamask gracias a un regalo de Bandai y ayer llegaron dos integrantes de la Patrulla Canina: Rubble y Sky. Llegarán otros integrantes u otros super héroes a la piscina?

Atentos!

Buenos días!

Después de publicar varios post sobre natación,  beneficios y mucho más,  me encuentro con mensajes privados y me preguntáis dónde trabajo.

Hoy os lo voy a desvelar públicamente y además os voy a decir cómo se trabaja 😉

Trabajo en Pamplona, en un gimnasio con balneario que se llama Onfitnes,  junto al centro comercial La Morea. El balneario tiene saunas, jacuzzis y todo eso pero además una piscina para practicar natación. Es ideal para enseñar a nadar porque :

  • El agua está templada y los peques no pasan frío
  • Un ambiente muy tranquilo. Olvidate de mil grupos de natación a la vez, barullos….
  • No hay una «fiesta» en el vestuario.
  • Trabajamos con grupos de máximo 2.
  • Trabajo con mi propia metodología que se llama ludoqua,  aprender a nadar jugando.
  • Son clases muy exclusivas,  con mucha comunicación con las familias, con confianza.
  • No forzamos a los peques, les motivamos.

Si no me crees, pide referencias, busca, llama o pregunta.

Nos vemos en el agua!

Hoy quiero hablaros sobre mi trabajo, el mejor trabajo del mundo.

¿Podéis adivinar? ¿Cuál es tu trabajo perfecto? ¿Estás pensando en el dinero?

Desde hace muchos años, y ya tengo 32 tacos, soy profesor de natación, natación de bebés, infantil, adultos… lo que me pongan por delante. Tengo la formación y experiencia apropiada para dar sesiones con calidad, con respeto y divertidas 😉

Y no hablo de que mi trabajo sea el mejor por el dinero (que no me quejo que cobro muy bien), sino porque mi trabajo es «algo más».

Ver cómo aprenden a nadar peques tan peques, tan chiquitajos. Verlos que no sabían nada y de repente se manejan solos por el agua. Ver como quitan el miedo otros, como vienen muy angustiados y se van contentos a casa. Ver la cara de felicidad de las familias al ver a sus hijos felices. Ver cómo se fomenta el deporte y bueno hábitos. Ver como se puede trabajar mucho en el agua tengas el obstáculo que tengas. Ver como en el agua no hay raza ni condición, es muy chulo.

Mi trabajo es guay porque me permite CONCILIAR mi vida familiar con mis dos soles, pasar mucho tiempo con mi familia y disfrutarlos a tope. Tener buen ambiente con los compañeros y tener un sueldo para vivir.

Sobre todo mi trabajo es el mejor del mundo porque ayudo a los más peques a superarse, a crecer.

 

Hoy quiero haceros dos preguntas: Cuánto creéis que tarda un niño en ahogarse? Sabes cómo pasa?

Este es un post para poner en vuestro conocimiento no para asustar. Un niño tarda muuuy poco en ahogarse,  entre 30 y 60 segundos tan sólo! Lo peor es que son silenciosos….

Aquí os dejo un video con una presentación para mostraroslo mejor. Cualquier duda me tienes a tu disposición en pakinen.sanchez@gmail.com y WhatsApp 637067006 (+34 fuera de España )

El otro día me preguntaban a partir de qué edad ya pueden ir los peques solos.

La verdad es que es una muy buena pregunta, porque la verdad que no hay ninguna obligación de empezar antes o después en la práctica de la natación. Mi experiencia es que a partir de los 2 años ya van solitos sin los papás y va muy bien. Antes de los 2 años no lo recomiendo. Pero con 2 añitos , ya comprenden, interactúan y podemos empezar a trabajar un montón de habilidades acuáticas y cosas chulas.

Si bien es cierto que si empezamos pronto se cogen hábitos, rutinas, se comienza a hacer ejercicio, se socializa.

¿Va a aprender a nadar con dos años? Claro que no, y quien diga lo contrario miente (con todo mi respeto). Pero es que ir a natación no es sólo «aprender a nadar». En las clases de natación se enseñan muchas cosas más y, evidentemente, el peque acabará nadando. Pero hasta los 4 años más o menos no nadará como estilo propiamente dicho.

Lo que sí conseguimos antes son habilidades y desplazamientos en el agua. No debemos confundir desplazarse por el agua que nadar, son cosas diferentes. Es como el aquafitness, no se nada, pero se hace ejercicio en el agua. No todo es nadar o no.

Bueno, pues con 2 años, con grupos reducidos, un profe implicado y una buena metodología se practican y se consiguen muchas cosas: flotaciones, propiocepción en el agua, respiración, zambullidas, pérdida de miedo, rutina, ejercicio aeróbico….

Yo trabajo con niños a partir de 2 años y es estupendo.

Hoy quiero hablaros desde mi punto de vista, de mi experiencia.

He trabajado en varios sitios como profesor de natación y hay bastante disparidad. Por un lado he trabajado en sitios con ratios de 8 peques por grupo. Cuando son grupos de peques de más de 6 años ni tan mal, porque van todos con buena disciplina e incluso ayuda a hacer una clase dinámica.  Pero cuando son peques que empiezan, o tienen 3/4 años  o son peques que vienen con algún miedo  etc, tantos peques por grupo es inviable.

Por otro lado donde trabajo son grupos de máximo 2, cierto es que no son clases baratas, pero si haces la media sale igual. A Muchas familias les compensa porque son clases muy tranquilas, trabajas toda la clase, no los tienes que tener fuera del agua esperando su turno pasando frio. Se aprovecha el 100% de la clase en el agua. Da tiempo a resolver dudas, que los niños te cuenten su día a dia, quitas miedos…

Por otro lado hay un lazo más estrecho con las familias que eso se agradece mucho. A mi me gusta más trabajar así,  se trabaja con calidad. No cantidad pero eso ya depende de la filosofía de la empresa.

Yo solo se que trabajando en el agua con mi método  (ludoqua, aprender a nadar jugando) y con este ratio los peques aprenden antes, mejor y más contentos. No lo digo solo yo, lo dice las lista de espera que tenemos y eso que trabajo también los domingos….

Hola hola!

Hoy quiero hablaros de mi forma de enseñar al nadar a los peques.

Hace años que llevo en esta profesión acuática y claro, al principio enseñaba como me enseñaron. Está bien pero a mi no me convencía.

Sería poco después cuando me puse a escribir y creé y registré mi propia metodología: LudoQua, de lúdico y agua, enseñar a nadar jugando.

Se trata de adaptarme a cada peque, no que ellos se adapten a mis clases. Me da igual la edad, que tenga miedo o no, que sea lanzado, tímido… Me adapto e intento sacar lo mejor de cada uno. Me gustan los retos, me da vidilla jeje.

La idea es motivar a los peques y que mejor que jugar. De «enmascarar» la técnica en forma de nuevo ya me encargo yo. La experiencia me dice que funciona, que a las familias les gusta.

En verano y antes del verano se ofrecen en muchos sitios cursillos intensivos de natación.  Pero, qué aprenden realmente en estos cursos?

Los peques van a aprender lo que son capaces de aprender. Me explico, cada peque tiene su evolución y no por meter más contenidos van a aprender más.  Aprenderá lo que por su desarrollo psicomotor sea capaz. Para ello es interesante saber qué son capaces de aprender para saber hasta donde llegar.

  • Grupos de bebes de 18 a 36 meses. Se trabajará la adaptación al medio acuático. Se pueden trabajar habilidades como: desplazamiento autónomo con material,  trabajo motor de extremidades, trabajo respiratorio, ejercicios sencillos grupales, pérdida de miedo al agua, inmersiones, comienzo al desplazamiento sin material, coordinación y ejercicios de propiocepción.
  • Grupos de 3 a 5 años. Se trabaja sobre todo la pérdida de miedo al agua, desplazamiento autónomo con material, inició al estilo crol sin material.  Juegos de coordinación y propiocepcion.
  • Grupos de 5 a 8 años. Normalmente son peques que ya nadan unos pocos metros. En estos cursos comenzamos a aprender la técnica correcta de natación con la respiración y coordinación.  También emperamos a practicar el estilo espalda.

Espero que os haya servido de ayuda 😉

¡Buenas tardes!

Hoy quiero hablaros sobre un tema que vengo rumiando…. es en cuanto a natación y los niños por grupo.

¿Cuántos niños por grupo creéis que es el óptimo para que aprendan a nadar bien?

Aquí hay un tema importante y predominante: money. Hay cursos que son bastante baratos pero a costa de poner 8 o 10 niños por grupo. Creo que, como en toda empresa, el dinero es importante, pero también me parece fundamental que los peques aprendan a nadar sin miedos, en confianza con su profesor, que sea algo divertido y motivador, sin pasar frío.

Es cierto que si son grupos de niños mayores en mi opinión se pueden poner bastantes por grupo porque ya saben desplazarse por el agua y prácticamente van solos y el profesor va dando instrucciones para mejorar la técnica y estilo.

Pero cuando se trata de niños de 3 a 5 años, creo que poner grupos de 8 o más es temerario y contraproducente para el buen desarrollo de las sesiones de natación. Lo suyo es que el dinero que invierten los papás se aproveche, y claro, con grupos tan numerosos al final hay que trabajar de 2 en dos y los demás niños al bordillo a esperar su turno. A mí personalmente ese sistema no me gusta. Prefiero tener grupos más reducidos y que los peques aprovechen toda la clase de principio a fin. Evidentemente serán clases algo más caras, pero no pasan frío y están todo el rato haciendo ejercicio en el agua, y además hay más conexión con el profesor, se puede hablar más, tratar miedos, inquietudes…..

¿Vosotros que opináis?

¿Has tenido esa sensación que cuando algo te gusta no te cuesta hacerlo o te cuesta menos?

¿Por qué obligamos a los niños a aprender a nadar?

¿Es necesario aprender a nadar sí o sí?

 

Evidentemente aprender a nadar tiene múltiples beneficios, podríamos hablar de beneficios en el sistema inmune, sistema respiratorio, sistema circulatorio… y un largo etcétera.

Ahora que se acerca el verano, muchas familias apuntan a sus hijos a cursos intensivos de natación para aprender a nadar de cara al verano, para que sepan defenderse, «para que no se ahoguen». Estamos de acuerdo que es mejor que un peque sepa defenderse en el entorno acuático, yo con mi hija vamos desde los 4 meses a la piscina, y en breve que voy a tener otro peque haremos lo mismo.

Lo que puede que no estemos de acuerdo es en la forma de conseguirlo, no hace falta obligar, ni enseñarles a nadar por las bravas.

Aprender a nadar es un proceso que todos los peques van a conseguirlo, la diferencia es «cómo pasan ese proceso». Pueden pasarlo realmente mal si les obligamos por las malas, o pueden pasarlo bien si tenemos paciencia, empatía y mucho cariño. Todos los niños van a aprender a nadar, así que, mejor que este proceso lo pasen lo mejor posible, sea divertido.

¿Tu que opinas?