El mejor momento para aprender a nadar

 

¿Cuándo aprenden los niños/as a nadar?

¿Cómo elegir el mejor momento para apuntarlos a natación?

¿Cómo saber si hemos elegido bien?

¿Qué va a aprender en cada etapa?

 

¡Muy buenos días! He aquí cuatro grandes preguntas que, posiblemente papis y mamis, os estéis haciendo. Los dichosos “cómo”, “cuando”, “donde”….

Y es que la natación, a pesar de ser el deporte más completo, no está exento de “problemillas”, ya que las clases son diferentes a las de futbito, baloncesto, kárate, etc.

En este post que os traigo hoy aquí, voy a intentar revolveros estas cuatro dudas, que son con las que me encuentro más habitualmente en mi día a día en la piscina.

Cuándo aprenden los niños/as a nadar.

Psico-motrizmente un niño/a está preparado para nadar (propiamente dicho) a partir de los 4 años de edad. Es cuando su cerebro ha evolucionado y es capaz de coordinar tantas cosas como: posición en el agua, respiración, movimiento de brazos, movimiento de piernas, y coordinación de todas ellas. En natación hablamos de competencias o habilidades acuáticas, es decir, no es sólo “mover los brazos y pies”; todas estas cosas que os comento antes las trabajamos por separado, en el orden que mejor se adapta a cada peque. Poco a poco evolucionan en el agua, y los profesores, les acompañamos en el proceso. Todo esto no quiere decir que no podamos apuntarles a natación antes o después. Estas habilidades las podemos empezar a trabajar y disfrutar desde muy temprana edad.

Cómo elegir el mejor momento para ir a natación

Ese momento no lo elegimos nosotros, lo elige cada niño/a. Tenemos que respetar su evolución personal, su crecimiento. En muchos sitios podemos comenzar por las clases de estimulación acuática para bebés, pasando después por natación infantil en sus etapas: adaptación al medio acuático, competencias o habilidades básicas, y perfeccionamiento. Como es evidente, las familias sois quienes conocéis mejor a vuestros retoños, por lo tanto tenemos que observar si tiene inquietud por ir a la piscina, por aprender, por juntarse con otros niños, etc…. No pasa nada por probar, ver si es o no su momento, y seguir apuntado o no.  Por mi experiencia, comenzamos con natación infantil a partir de 2 años, pero si algún peque con 2 años todavía la familia lo ve inmaduro para que se quede solo en clase, no pasa nada, se pospone a más adelante (en 10 años de experiencia sólo me ha pasado una vez). Si tratamos a los peques con cariño y respeto, sin importarnos su edad, la actividad de natación será un éxito. Nunca hay que forzar en las clases, los profesores tenemos muchos recursos para MOTIVAR.

Cómo saber si hemos elegido bien.

Es muy sencillo. Os voy a responder con un ejemplo real que me encuentro muy a menudo.

Se apunta un niño nuevo a natación, ponemos por ejemplo 4 años. Tiene reparos para venir a natación, pero el peque tiene ganas, y la familia cree que es una buena opción (hacer deporte, aprender a nadar…) Cuando viene por primer día, no me lo llevo al agua sin más; me presento, les digo a los papás y al peque quién soy y qué vamos a hacer (son 5 minutos que no cuesta nada y se gana mucha confianza).  De camino al agua, el peque muestra reparos (es normal, no me conoce, no conoce el sitio, desconoce si le va a gustar lo que vamos a hacer…). Mientras nos mojamos tranquilamente, le explico y hablamos sobre qué vamos a hacer, qué opciones tenemos, qué juguetes y material tenemos, y lo más importante, cómo voy a estar yo ahí para ayudarle en todo lo que necesite. Soy profesor de natación, y por ende me encanta el agua, y es mi deber transmitir esa vocación. Por lo tanto, al agua que voy yo también 😉

Antes de que acabe la clase, el peque está encantado porque ha tenido un primer día de contacto con cariño, sin forzar, respetando su ritmo. Poco a poco la confianza va en aumento y las clases van cogiendo dinamismo y sin darse cuenta el peque, a través del juego adquiere las habilidades de las que hablaba antes.

Entonces, sabremos si hemos elegido bien, si el peque: está feliz y contento, habla en casa de la actividad, tiene ganas de repetir, expresa confianza con el profesor y le comenta actividades que le gustaría hacer. Puede que a veces los primeros días entre a la piscina con “reparos”, pero salga contento. Una vez conozca mejor la actividad y se cree una rutina, entrará y saldrá feliz. Todos los peques aprenden a nadar, es un proceso, y es maravilloso que es proceso sea algo divertido, lúdico, estimulante y agradable para todos (niños, profesores y familia).

Qué va a aprender en cada etapa

Como os adelantaba al principio, aprender a nadar pasa por los siguientes procesos (da igual la edad): adaptación al medio acuático, habilidades básicas como son: autonomía y desplazamiento, giros, respiración, coordinación…., y finalmente perfeccionamiento. Es decir, antes de “nadar” propiamente, el peque tiene que conocer el sitio, tiene que ser autónomo en el agua con material, tiene que ser capaz de ejecutar por separado respiración, brazos y piernas; posteriormente empezar a enlazar conocimientos, y finalmente, hacer todo a la vez y nadar 😉

Intentar saltarnos una etapa es muy peligroso. Aunque tenga 7 años, si no sabe nadar, no podemos pretender que nade “ya” por tener esa edad. Hay que hacer las cosas con cariño y conocimiento.

 

Desde mi humilde opinión, el agua me parece un medio ideal para hacer deporte, rutina, socializar y finalmente aprender a nadar. Donde trabajo comenzamos estimulación acuática de bebés a partir de 1 año que vienen con la familia, para pasar después a natación infantil en grupos de 2 máximo, los peques solitos con el profesor.

¿Alguna duda? ¡Deja un comentario!

Bienvenidos y bienvenidas de nuevo. 

Ha pasado un tiempillo desde mi último post pero es que he estado un poco liado entre el trabajo y después con las vacaciones….

Bien, pues en esta ocasión no voy a hablaros de natación (que ya son varios post eh); quiero hablaros de otro tema que me gusta: el coaching. 

En mi caso, os puedo hablar de lo que sé, de mi formación y experiencia en el coaching deportivo. Os quiero contar las experiencias de mis últimos alumnos opositores. 

Hace ya muchos años que soy profesor de natación y desde hace unos poquitos que preparo opositores. Hace un tiempo que me formé en coaching deportivo y eso ha hecho que sea mejor profesional.

Mis alumnos son normalmente personas que saben nadar muy justito y que ven que necesitan un poco de ayuda para superar sobre todo la prueba de natación en su oposición. En sí, preparar la prueba de dominio acuático es sencillo a nivel técnico; pero lo difícil ha sido preparar la prueba a nivel mental: la oposición son varias fases: teórica, pruebas físicas (natación, fuerza, correr….), psicotécnicos….

Me he encontrado que ha sido muy positivo para mi como profesional y para mis alumnos mi ulterior formación en coaching deportivo mantener el nivel óptimo mental para afrontar la prueba de natación. No se trata sólo de nadar, sino de nadar más rápido, obtener mayor puntuación, y, sobre todo, obtener buen resultado EL DÍA DEL EXÁMEN.

Con el soporte que ofrece el coaching, podemos conseguir que nuestros alumnos, amigos o clientes consigan sus objetivos, puedan superarse día a día, ofreciéndoles herramientas para mejorar, crecer, motivarse y obtener buenos resultados con sus objetivos.

Ejerzo mi trabajo en Pamplona y a veces, de forma online, pero oye, de rebote he tropezado con la web de Sandra, la cuna del coaching en Barcelona, que quizás pueda ayudaros en otros temas que no sean natación o coaching deportivo.

Desde mi opinión, vamos a encontrar en el proceso de coaching:

  1. Generación del contexto. Esta primera fase es de conocimiento entre coach y cliente. Es lógico pensar que primero debemos conocernos y analizar “por qué” necesita un coach. También debemos saber con quién vamos a tratar y en qué circuntancias se encuentra. No es lo mismo tratar con un deportista de élite que con una persona que realiza un determinado deporte por ocio y tiempo libre. En esta primera fase el coach ayudará a su cliente a establecer su objetivos u objetivos para la consecución de la meta. También se analizarán los obstáculos que puedan surgir para esta consecución. Es normal modificar objetivos según avanza el proceso. Esta es una fase de toma de contacto, en la cual coach y cliente comienzan a conocerse.
  2. Situación actual. Como en todo proceso, necesitamos saber “de dónde partimos”. Si no sabemos cuál es nuestro inicio no podríamos establecer objetivos a futuro ni un programa efectivo de trabajo. Con lo cual, una vez que el coach ha generado un ambiente de confianza, se puede establecer cuál es el punto actual y en función de esto comenzar a trabajar, a trazar nuestra línea de trabajo.
  3. Situación futura. Tan importante es saber de dónde partimos, como saber hacia dónde vamos. Queremos saber hacia dónde caminamos. Ya conocemos muchas cosas en este punto, sabemos por qué necesita un coach, y sabemos de dónde partimos. Ahora queremos saber nuestro futuro, las metas (estableceremos objetivos para conseguir la meta, que no es lo mismo). Para conseguir esa situación de futuro, debemos ser conocedores de otros factores como: cómo lo vamos a conseguir, retos, circunstancias a favor y en contra…. También debemos saber con qué herramientas contamos para conseguir los objetivos así como la temporalidad, fundamental en todo proceso (un proceso no es infinito, tiene inicio y fin).
  4. Retroalimentación. De suma importancia en el proceso de coaching. Una vez iniciado el proceso, es fundamental que ambos establezcan conversaciones efectivas, transparentes, sinceras y eficaces para obtener la mayor cantidad de información posible.
  5. Plan de acción. Es hora ya de comenzar a trabajar. Ya contamos con objetivos, necesidades, posibles dificultades, herramientas disponibles, recursos, así como una buena relación basada en la confianza. Ahora es trabajo de ambos: trabajar para conseguir los objetivos del coachee. El coach propiciará la evolución, progreso y facilitación a su cliente, manteniendo su motivación alta. Es importante que nuestro cliente conozca sus dificultades así como las posibles alternativas para superarlas con éxito. El plan de acción contendrá qué vamos a hacer, cómo vamos a trazar nuestro itinerario o camino, cómo vamos a solventar los posibles problemas, conocer anclas, virtudes, beneficios….
  6. Con respecto al punto anterior es importante no sólo la consecución de objetivos sino también realizar un seguimiento, y saber si el objetivo se mantiene.

Bueno, ahora ya tienes más herramientas que antes. ¿Alguna duda? Como siempre a tu disposición!!!! 😉

Trabajar con objetivos.
Objetivos claros, precisos, acorde al nivel de cada alumn@.
En este caso he marcado 3 distancias, el número 1 que no lo veis en la foto, el número 2 y el 3.
Poco a poco vamos aumentando la distancia a recorrer nadando, o a caballito, o realizando un ejercicio/juego que nos sirva para integrar habilidades acuáticas.
Distancias que poco a poco vamos superando, cumpliendo objetivos, aumentando nuestra MOTIVACIÓN y ganas de superación.
Llegar al número 2 un gran reto! Vamos por el 3!
Yo estoy para ayudarles, animarles, motivarles pero el trabajo real lo hacen ellos cada día, mis niños de natación.

El coaching es un proceso mediante el cual, el coach (el entrenador) ayuda al coachee (persona que entrena) a conseguir sus objetivos y metas. 

Pero lo fundamental de todo esto es la palabra: proceso. Es decir, existe un punto de partida, una evolución y un objetivo final. Para ello, el coach o entrenador cuenta con recursos para establecer el punto de partida, entrevistas, objetivos del cliente, pautas a seguir, calendario…

Os cuento todo esto hoy porque hace ya tiempo que creé un curso que se llama «50 ejercicios para aprender a nadar». Con este curso, estoy ayudando a personas que están muy lejos de mi alcance geográfico a conseguir sus objetivos. Más que un curso, con el paso del tiempo y alumnos se ha convertido en un PROCESO de coaching, mediante el cual el alumno y yo hemos establecido lazos y vínculos, me cuenta sus inquietudes, sus miedos, sus progresos. Yo le ayudo con pautas personalizadas a conseguir sus objetivos. 

Para ello, hablamos y se establece un punto de inicio. Con el proceso de coaching se establecen los objetivos (cada persona tiene los suyos, uno con flotar les es suficiente, otros saben nadar pero necesitan consejo para mejorar la técnica, otros se cansan mucho y quieren economía en el agua….). Estos objetivos se van cumpliendo con pautas y un calendario de trabajo establecido. Siempre tenemos mucha comunicación.

El mérito final por supuesto no es mío, es el alumno quien lo consigue, quien se supera, yo sólo estoy ahí para ayudarle, guiarle y mostrarle el camino a seguir.

Si crees que no puedes aprender cosas a distancia, es porque no has estado conmigo 😉

Conóceme y prueba.

¡¡¡Buenas tardes!!!

Hoy en la piscina hemos empezado a trabajar con un recurso acuático-navideño que seguro que os va a gustar.

Cuando vienen los peques a aprender a nadar, los profesores queremos:

  • que estén contentos
  • que practiquen lo máximo posible
  • que el trabajo sea eficaz
  • que sea divertido
  • que cada ejercicio tenga un objetivo

Es por eso que hoy hemos trabajado con el siguiente juego:

Como se va a acercar la navidad (estamos a 16 de diciembre), hemos organizado un «escenario»  de navidad. Para ello primero hemos decorado la pared con pegatinas navideñas, y después hemos trasladado de lado a lado de la piscina los cantantes de villancicos. Mientras el traslado, practicamos la técnica que toca según la evolución de cada peque: respiración, brazos, piernas, estabilidad, propiocepción….

Como veis, un juego muy atractivo para ellos, y muy divertido y didáctico para todos. Porque, como digo siempre, se debe aprender a nadar jugando!

¡Hola hola!

El post de hoy viene a cuento de la formación que ofrezco de manera online. 

Desde hace ya muchos años que me dedico a la formación online y cuento con mi propia aula virtual, así me evito problemas de intermediarios.

Los cursos que ofrezco son los siguientes: 

  • Pack Estimulación PRENATAL + Estimulación acuática en casa”. Un pack que no puedes perderte. La unión de 2 profesionales en estimulación :Natalia en temprana y Paco en agua. Te sirve desde estimulación en el embarazo hasta estimulación acuática en casa:el baño del bebé. Profesores Natalia y Paco. Precio: 35€
  • “10 herramientas para ser mejor profesional”.Un curso online sobre coaching. Te guiaré a través de 1 hora de ejercicios para ser mejor profesional. Precio: 5 €
  • “El baño del bebé + Estimulación acuática en casa”. A lo largo de 2 horas te enseño como estimular a tu bebé en tu casa. Precio: 25 €
  • “Monitor de natación para bebés”. Curso online de 20 horas de duración. Se entrega diploma acreditado LudoQua. Precio: 40 €
  • “Pack monitor de natación infantil + monitor de natación de bebés + primeros auxilios”. Se entrega diploma acreditado LudoQua. Incluye el último curso “el método ludoqua como sistema de aprendizaje en natación infantil”. Precio: 65 €
  • “50 ejercicios para aprender a nadar y mejorar tu técnica”. Precio: 15 euros
  • “El método ludoqua como sistema de aprendizaje en natación infantil . Te enseño los secretos del método ludoqua para que enseñes a nadar de una forma divertida y eficaz. Todo en formato vídeo.  Precio: 19 euros.

Bueno, el tema es que hoy me han preguntado varias personas por referencias de otros alumnos, y para que veáis que aquí no hay trampa ni cartón, os voy a poner algunas opiniones que me han llegado, ¿vale?

Cualquier duda estoy a vuestra disposición 😉

 

Mirad lo que acabo de comprar en la tienda de tutete.com!
He comprado : cinturón de flotación evolutivo, burbuja de tiburón, manguitos evolutivos delphin, y chaleco de flotación.
Todos ellos homologados y todo en regla, de calidad.

La semana que viene iré con una personita a la piscina y os haré un vídeo a modo de review de estos 4 productos para el agua. Para que tengas información de forma gratuita sobre qué le puede ir mejor a tus hijos para la piscina, playa….

Sígueme en @Paco_Navarra y a @tutetecom para ser el primero en ver el vídeo!
Responderé además a todas tus preguntas acerca de estos productos. Nos vemos!!!!

Creo firmemente que la natacion resulta terapéutica, por muchas razones, para niños y adultos. ¿Qué beneficios aporta este ejercicio físico en la primera etapa vital? Te los contamos en este post.

6 ventajas de la natación

1. Expresión corporal. La comunicación no solo puede ser verbal, sino también física. El ejercicio en el agua los niños contribuye a una mayor conciencia de su propia capacidad expresiva gracias a las distintas posiciones en un contexto de flotación que propicia la libertad de movimiento.

2. Un buen descanso. Esta actividad no solo es perfecta por el propio disfrute que experimenta el niño gracias a un deporte que vive como un juego. Un efecto secundario agradable es el placer de un sueño reparador.

3. Adiós al estrés. El estrés no solo puede ser cosa de adultos. Algunos niños también están expuestos a la exigencia de muchas tareas extraescolares. La natación es una actividad que produce un efecto catarsis, al liberar esa energía negativa gracias a la integración del juego en el agua.

4. Seguridad personal. Un ser humano emprende muchos aprendizajes importantes a lo largo de su vida. Muchos de ellos, en la infancia. La natación propicia la autonomía en el agua. Algo esencial y que potencia la promoción de la salud, al prevenir posibles incidentes en el agua.

5. Superación. El niño afronta sus propias inseguridades al aprender a nadar. Por ejemplo, supera el miedo al agua o el temor a lo desconocido. Por esta razón, este ejercicio es una fuente de autoestima inagotable que ayuda al niño a tomar conciencia de su potencial.

6. Inteligencia emocional. El niño experimenta emociones vitales como la ilusión, la alegría y la diversión de una actividad que disfruta.

Con el Proyecto de Natación Paco Sánchez, acompañamos a los niños en su proceso de aprendizaje, con un método dinámico y pedagógico. La natacion cambia la vida a los peques.

Desde hace ya tiempo que en mi casa  compramos muchas cosas en la tienda online de tutete.com

Por el nombre puede parecer que es sólo una tienda de chupetes, pero es mucho más que eso 😉

En el año 2007 Teresa y su marido Mikkel, co-fundadores de la
empresa, detectaron una necesidad, que hasta ahora nadie
había cubierto en el mercado. La idea les vino de su sobrina Inés,
que iba a la guardería con un chupete marcado a rotulador.
El problema era que con la saliva y al esterilizar, el chupete
quedaba sucio y se emborronaba. Y entonces se les ocurrió la
idea de buscar una solución permanente e higiénica para cubrir
esa necesidad. Con la ayuda de un buen amigo alemán, dieron
con la mejor máquina del mercado para conseguirlo. Trabajaron
muy duro para encontrar los mejores fabricantes europeos de
chupetes, y se pusieron manos a la obra para comercializar su
idea a través de internet.

Seguro que a estas alturas te estás preguntando…
¿Por qué una tienda online? Pues bien, porque era la forma más
rápida para que el cliente pudiera personalizar el chupete de su
hijo desde el ordenador, recibirlo en unas 48 horas y además
pagar lo mismo que un chupete normal de farmacia.
Parece lógico ¿no? ;O)

Unos cuantos años han pasado ya, desde que Teresa y Mikkel
empezasen esta aventura, y hoy somos ya unas 23 personas en
el equipo Tutetero. Un equipo orgulloso de trabajar en una
empresa joven, dinámica y que además concilia.

Y es que Tutete está formado por un gran equipo, siempre contestan a tus emails, llamadas, siempre están ahí con una sonrisa. La gente que colabora con ellos es fantástica. Puedes encontrar desde (chupetes obvio….) hasta mil cosas de decoración, juguetes, cosas de baño, para el cole, para mamá, para papá, regalos, cosas de fiesta, navidad, verano, otoño….

Además son muy dinámicas en las redes sociales y siempre te ponen al corriente de todas las novedades.
Si alguna vez ves que tardan en contestar es porque seguro están en alguna feria alrededor del mundo para ver, probar y traerte lo mejor de lo mejor.

¿Qué te parece si entras y le echas un vistazo?

TUTETE!

Os dejo aquí una entrevista super chula que me han hecho los de EDUCARLEX!

Entrevistamos a Paco Sánchez un profe acuático

Buenos y frescos días!

Hoy quiero hablaros sobre un tema que desde mi punto de vista me parece importante: el correcto calentamiento en nuestras sesiones de ciclo indoor.

Si vas a clases o has ido a alguna, verás que el monitor siempre empieza la sesión con calentamiento, pero hay veces que los alumnos se lo pasan por el «forro» y empiezan a tope. Es por ello que vengo a describiros los beneficios de calentar bien y otros aspectos.

¿Por qué calentamos?

Debemos preparar al cuerpo para la actividad física que vamos a realizar, tenemos que poner a punto nuestra máquina para evitar lesiones y otras circunstancias no deseadas. Al calentar se aumenta nuestra temperatura corporal, comenzamos a subir pulsaciones poco a poco de forma progresiva, preparamos la musculatura para trabajar, mejoramos el rango de movimiento, calentamos articulaciones, nos preparamos mentalmente. En definitiva, activamos nuestro metabolismo que parte del reposo hasta un 50 o 60% para empezar a trabajar.

Normalmente conseguir estos porcentajes nos costará unos 10 minutos, que dependerá de cada persona individualmente, pero como es una clase grupal, solemos emplear este tiempo para que a todo el mundo le haya dado tiempo a llegar a ese estado óptimo para empezar a trabajar de forma segura.

Empezar desde el reposo y subir muy rápido será contraproducente para nuestro organismo, debe ser algo progresivo. Normalmente esta progresión la realizaremos en posición de llano con música que irá subiendo poco a poco nuestra intensidad y con ello nuestras pulsaciones.

Con respecto a la cadencia, no subiremos de 100, recuerda que queremos calentar, no quemarnos, ya que luego tendremos el grueso de la clase.

No vale, empezar la clase «y darle a tope», si es tu deseo adelante, pero no lo recomiendo 😉

Los primeros días de natación son días de cambios para los peques, y los profes lo sabemos, y es por ello que debemos tener mucha paciencia, mucho tacto, empatía y cariño.

¿Qué hacer? 

Cuando los niños comienzan su primer día de natación generalmente
tienen miedo a lo desconocido. Van a ir a un sitio que no es de su entorno
habitual, y además van a meterse en la piscina con un extraño (a priori).
Vamos a intentar que este “destete” o trance pase de la mejor forma
posible.
OJETIVO: primer día de natación satisfactorio.
EJERCICIO LÚDICO 1: acudimos a la entrada de la piscina donde se
encuentran los niños con sus mamás o papás con juguetes en las manos.
Se los enseñamos y les decimos que solo vamos a jugar, pero en el borde
de la piscina (donde vaya a ser la actividad).
EJERCICIO LÚDICO 2: una vez con los niños en la piscina, les dejamos que
jueguen tranquilamente, que exploren, que jueguen con cubos a llenarlos
y vaciarlos de agua, mojar la pelota…
EJERCICIO LÚDICO 3: una vez que vemos que los niños están tranquilos,
dejamos material que vayamos a usar en la clase cerca de ellos, otro por el
agua; queremos que se fijen y tengan curiosidad por él. Poco a poco se
introduce el monitor a jugar con los pequeños, siempre con mucha
tranquilidad y calma. Es un momento lúdico, tan sólo hay que jugar y
pasárselo bien. Con esto para el primer día puede ser suficiente.
OBJETIVO: entrada al agua.

¿Tu qué opinas?

Porque no se me ocurre otra forma de enseñar a nadar a los peques, porque siempre hay que mostrar cariño y respeto.

Jugar no tiene que ser exclusivo del parque o de casa, porque se puede enseñar a nadar jugando. 

Porque yo elegí esta profesión porque me gusta estar en el agua, me gusta el deporte y la docencia, porque cuando en pocos meses ya se ve el progreso de los peques me llena de alegría.

No todo es el dinero, ver que vienen felices a natación es para mi un orgullo como de tío, porque los respeto, les abrazo, les enseño como si fueran mis hijos.

Porque se lo merecen.

Hoy no voy a hablaros de natación infantil, hoy me quiero centrar en la natación para «adultos».

Donde imparto mis clases cada día vienen más personas adultas que, o bien quieren mejorar su técnica de nado, o bien quieren aprender a nadar.

Y es que nunca es tarde para aprender. Muchas personas «saben desplazarse», pero  no saben nadar propiamente.

La natación es un deporte muy chulo, relajante, que ayuda a mantener el cuerpo en forma, liberar la mente…pero una de las dudas recurrentes es: «Me canso al nadar, no se respirar». Es lógico, estamos acostumbrados a respirar a demanda (o sea cuando el cuerpo tiende a bien),  no pensamos cuando respiramos; pero en el agua todo cambia, porque no podemos respirar dentro, sino que tenemos que diferenciar 2 fases: una aérea y otra acuática.

Desde mi punto de vista tenemos 2 formas de aprender a no cansarnos:

  1. Darle caña al alumno y que haga largos y largos, y al final el cuerpo se acostumbra.
  2. Hacer ejercicios específicos adaptados a cada alumno y a sus condiciones. Podemos aprender a respirar sin tener que hacer sesiones tediosas de trabajo en el agua.

Por otro lado, está el tema de la técnica. Muchas personas acuden para mejorar su técnica, pero en gran ocasión lo que ocurre es que tienen mala posición en el agua, y por mucha técnica que hagamos el alumno seguirá cansado. Yo enfoco mis primeras clases mucho mucho a la posición del cuerpo y el tema de las sensaciones, y que el alumno «note» lo que hace dentro del agua. Después pasamos a técnica y está chupado 😉