El mejor momento para aprender a nadar

 

¿Cuándo aprenden los niños/as a nadar?

¿Cómo elegir el mejor momento para apuntarlos a natación?

¿Cómo saber si hemos elegido bien?

¿Qué va a aprender en cada etapa?

 

¡Muy buenos días! He aquí cuatro grandes preguntas que, posiblemente papis y mamis, os estéis haciendo. Los dichosos “cómo”, “cuando”, “donde”….

Y es que la natación, a pesar de ser el deporte más completo, no está exento de “problemillas”, ya que las clases son diferentes a las de futbito, baloncesto, kárate, etc.

En este post que os traigo hoy aquí, voy a intentar revolveros estas cuatro dudas, que son con las que me encuentro más habitualmente en mi día a día en la piscina.

Cuándo aprenden los niños/as a nadar.

Psico-motrizmente un niño/a está preparado para nadar (propiamente dicho) a partir de los 4 años de edad. Es cuando su cerebro ha evolucionado y es capaz de coordinar tantas cosas como: posición en el agua, respiración, movimiento de brazos, movimiento de piernas, y coordinación de todas ellas. En natación hablamos de competencias o habilidades acuáticas, es decir, no es sólo “mover los brazos y pies”; todas estas cosas que os comento antes las trabajamos por separado, en el orden que mejor se adapta a cada peque. Poco a poco evolucionan en el agua, y los profesores, les acompañamos en el proceso. Todo esto no quiere decir que no podamos apuntarles a natación antes o después. Estas habilidades las podemos empezar a trabajar y disfrutar desde muy temprana edad.

Cómo elegir el mejor momento para ir a natación

Ese momento no lo elegimos nosotros, lo elige cada niño/a. Tenemos que respetar su evolución personal, su crecimiento. En muchos sitios podemos comenzar por las clases de estimulación acuática para bebés, pasando después por natación infantil en sus etapas: adaptación al medio acuático, competencias o habilidades básicas, y perfeccionamiento. Como es evidente, las familias sois quienes conocéis mejor a vuestros retoños, por lo tanto tenemos que observar si tiene inquietud por ir a la piscina, por aprender, por juntarse con otros niños, etc…. No pasa nada por probar, ver si es o no su momento, y seguir apuntado o no.  Por mi experiencia, comenzamos con natación infantil a partir de 2 años, pero si algún peque con 2 años todavía la familia lo ve inmaduro para que se quede solo en clase, no pasa nada, se pospone a más adelante (en 10 años de experiencia sólo me ha pasado una vez). Si tratamos a los peques con cariño y respeto, sin importarnos su edad, la actividad de natación será un éxito. Nunca hay que forzar en las clases, los profesores tenemos muchos recursos para MOTIVAR.

Cómo saber si hemos elegido bien.

Es muy sencillo. Os voy a responder con un ejemplo real que me encuentro muy a menudo.

Se apunta un niño nuevo a natación, ponemos por ejemplo 4 años. Tiene reparos para venir a natación, pero el peque tiene ganas, y la familia cree que es una buena opción (hacer deporte, aprender a nadar…) Cuando viene por primer día, no me lo llevo al agua sin más; me presento, les digo a los papás y al peque quién soy y qué vamos a hacer (son 5 minutos que no cuesta nada y se gana mucha confianza).  De camino al agua, el peque muestra reparos (es normal, no me conoce, no conoce el sitio, desconoce si le va a gustar lo que vamos a hacer…). Mientras nos mojamos tranquilamente, le explico y hablamos sobre qué vamos a hacer, qué opciones tenemos, qué juguetes y material tenemos, y lo más importante, cómo voy a estar yo ahí para ayudarle en todo lo que necesite. Soy profesor de natación, y por ende me encanta el agua, y es mi deber transmitir esa vocación. Por lo tanto, al agua que voy yo también 😉

Antes de que acabe la clase, el peque está encantado porque ha tenido un primer día de contacto con cariño, sin forzar, respetando su ritmo. Poco a poco la confianza va en aumento y las clases van cogiendo dinamismo y sin darse cuenta el peque, a través del juego adquiere las habilidades de las que hablaba antes.

Entonces, sabremos si hemos elegido bien, si el peque: está feliz y contento, habla en casa de la actividad, tiene ganas de repetir, expresa confianza con el profesor y le comenta actividades que le gustaría hacer. Puede que a veces los primeros días entre a la piscina con “reparos”, pero salga contento. Una vez conozca mejor la actividad y se cree una rutina, entrará y saldrá feliz. Todos los peques aprenden a nadar, es un proceso, y es maravilloso que es proceso sea algo divertido, lúdico, estimulante y agradable para todos (niños, profesores y familia).

Qué va a aprender en cada etapa

Como os adelantaba al principio, aprender a nadar pasa por los siguientes procesos (da igual la edad): adaptación al medio acuático, habilidades básicas como son: autonomía y desplazamiento, giros, respiración, coordinación…., y finalmente perfeccionamiento. Es decir, antes de “nadar” propiamente, el peque tiene que conocer el sitio, tiene que ser autónomo en el agua con material, tiene que ser capaz de ejecutar por separado respiración, brazos y piernas; posteriormente empezar a enlazar conocimientos, y finalmente, hacer todo a la vez y nadar 😉

Intentar saltarnos una etapa es muy peligroso. Aunque tenga 7 años, si no sabe nadar, no podemos pretender que nade “ya” por tener esa edad. Hay que hacer las cosas con cariño y conocimiento.

 

Desde mi humilde opinión, el agua me parece un medio ideal para hacer deporte, rutina, socializar y finalmente aprender a nadar. Donde trabajo comenzamos estimulación acuática de bebés a partir de 1 año que vienen con la familia, para pasar después a natación infantil en grupos de 2 máximo, los peques solitos con el profesor.

¿Alguna duda? ¡Deja un comentario!

Bienvenidos y bienvenidas de nuevo. 

Ha pasado un tiempillo desde mi último post pero es que he estado un poco liado entre el trabajo y después con las vacaciones….

Bien, pues en esta ocasión no voy a hablaros de natación (que ya son varios post eh); quiero hablaros de otro tema que me gusta: el coaching. 

En mi caso, os puedo hablar de lo que sé, de mi formación y experiencia en el coaching deportivo. Os quiero contar las experiencias de mis últimos alumnos opositores. 

Hace ya muchos años que soy profesor de natación y desde hace unos poquitos que preparo opositores. Hace un tiempo que me formé en coaching deportivo y eso ha hecho que sea mejor profesional.

Mis alumnos son normalmente personas que saben nadar muy justito y que ven que necesitan un poco de ayuda para superar sobre todo la prueba de natación en su oposición. En sí, preparar la prueba de dominio acuático es sencillo a nivel técnico; pero lo difícil ha sido preparar la prueba a nivel mental: la oposición son varias fases: teórica, pruebas físicas (natación, fuerza, correr….), psicotécnicos….

Me he encontrado que ha sido muy positivo para mi como profesional y para mis alumnos mi ulterior formación en coaching deportivo mantener el nivel óptimo mental para afrontar la prueba de natación. No se trata sólo de nadar, sino de nadar más rápido, obtener mayor puntuación, y, sobre todo, obtener buen resultado EL DÍA DEL EXÁMEN.

Con el soporte que ofrece el coaching, podemos conseguir que nuestros alumnos, amigos o clientes consigan sus objetivos, puedan superarse día a día, ofreciéndoles herramientas para mejorar, crecer, motivarse y obtener buenos resultados con sus objetivos.

Ejerzo mi trabajo en Pamplona y a veces, de forma online, pero oye, de rebote he tropezado con la web de Sandra, la cuna del coaching en Barcelona, que quizás pueda ayudaros en otros temas que no sean natación o coaching deportivo.

Desde mi opinión, vamos a encontrar en el proceso de coaching:

  1. Generación del contexto. Esta primera fase es de conocimiento entre coach y cliente. Es lógico pensar que primero debemos conocernos y analizar “por qué” necesita un coach. También debemos saber con quién vamos a tratar y en qué circuntancias se encuentra. No es lo mismo tratar con un deportista de élite que con una persona que realiza un determinado deporte por ocio y tiempo libre. En esta primera fase el coach ayudará a su cliente a establecer su objetivos u objetivos para la consecución de la meta. También se analizarán los obstáculos que puedan surgir para esta consecución. Es normal modificar objetivos según avanza el proceso. Esta es una fase de toma de contacto, en la cual coach y cliente comienzan a conocerse.
  2. Situación actual. Como en todo proceso, necesitamos saber “de dónde partimos”. Si no sabemos cuál es nuestro inicio no podríamos establecer objetivos a futuro ni un programa efectivo de trabajo. Con lo cual, una vez que el coach ha generado un ambiente de confianza, se puede establecer cuál es el punto actual y en función de esto comenzar a trabajar, a trazar nuestra línea de trabajo.
  3. Situación futura. Tan importante es saber de dónde partimos, como saber hacia dónde vamos. Queremos saber hacia dónde caminamos. Ya conocemos muchas cosas en este punto, sabemos por qué necesita un coach, y sabemos de dónde partimos. Ahora queremos saber nuestro futuro, las metas (estableceremos objetivos para conseguir la meta, que no es lo mismo). Para conseguir esa situación de futuro, debemos ser conocedores de otros factores como: cómo lo vamos a conseguir, retos, circunstancias a favor y en contra…. También debemos saber con qué herramientas contamos para conseguir los objetivos así como la temporalidad, fundamental en todo proceso (un proceso no es infinito, tiene inicio y fin).
  4. Retroalimentación. De suma importancia en el proceso de coaching. Una vez iniciado el proceso, es fundamental que ambos establezcan conversaciones efectivas, transparentes, sinceras y eficaces para obtener la mayor cantidad de información posible.
  5. Plan de acción. Es hora ya de comenzar a trabajar. Ya contamos con objetivos, necesidades, posibles dificultades, herramientas disponibles, recursos, así como una buena relación basada en la confianza. Ahora es trabajo de ambos: trabajar para conseguir los objetivos del coachee. El coach propiciará la evolución, progreso y facilitación a su cliente, manteniendo su motivación alta. Es importante que nuestro cliente conozca sus dificultades así como las posibles alternativas para superarlas con éxito. El plan de acción contendrá qué vamos a hacer, cómo vamos a trazar nuestro itinerario o camino, cómo vamos a solventar los posibles problemas, conocer anclas, virtudes, beneficios….
  6. Con respecto al punto anterior es importante no sólo la consecución de objetivos sino también realizar un seguimiento, y saber si el objetivo se mantiene.

Bueno, ahora ya tienes más herramientas que antes. ¿Alguna duda? Como siempre a tu disposición!!!! 😉

Trabajar con objetivos.
Objetivos claros, precisos, acorde al nivel de cada alumn@.
En este caso he marcado 3 distancias, el número 1 que no lo veis en la foto, el número 2 y el 3.
Poco a poco vamos aumentando la distancia a recorrer nadando, o a caballito, o realizando un ejercicio/juego que nos sirva para integrar habilidades acuáticas.
Distancias que poco a poco vamos superando, cumpliendo objetivos, aumentando nuestra MOTIVACIÓN y ganas de superación.
Llegar al número 2 un gran reto! Vamos por el 3!
Yo estoy para ayudarles, animarles, motivarles pero el trabajo real lo hacen ellos cada día, mis niños de natación.

¡¡¡Buenas tardes!!!

Hoy en la piscina hemos empezado a trabajar con un recurso acuático-navideño que seguro que os va a gustar.

Cuando vienen los peques a aprender a nadar, los profesores queremos:

  • que estén contentos
  • que practiquen lo máximo posible
  • que el trabajo sea eficaz
  • que sea divertido
  • que cada ejercicio tenga un objetivo

Es por eso que hoy hemos trabajado con el siguiente juego:

Como se va a acercar la navidad (estamos a 16 de diciembre), hemos organizado un «escenario»  de navidad. Para ello primero hemos decorado la pared con pegatinas navideñas, y después hemos trasladado de lado a lado de la piscina los cantantes de villancicos. Mientras el traslado, practicamos la técnica que toca según la evolución de cada peque: respiración, brazos, piernas, estabilidad, propiocepción….

Como veis, un juego muy atractivo para ellos, y muy divertido y didáctico para todos. Porque, como digo siempre, se debe aprender a nadar jugando!

Mirad lo que acabo de comprar en la tienda de tutete.com!
He comprado : cinturón de flotación evolutivo, burbuja de tiburón, manguitos evolutivos delphin, y chaleco de flotación.
Todos ellos homologados y todo en regla, de calidad.

La semana que viene iré con una personita a la piscina y os haré un vídeo a modo de review de estos 4 productos para el agua. Para que tengas información de forma gratuita sobre qué le puede ir mejor a tus hijos para la piscina, playa….

Sígueme en @Paco_Navarra y a @tutetecom para ser el primero en ver el vídeo!
Responderé además a todas tus preguntas acerca de estos productos. Nos vemos!!!!

¡Buenas tardes!

El post de hoy es un agradecimiento, agradecimiento a la clínica veterinaria Buztintxuri.

Os voy a contar la historia en cuestión.

Tengo una perrica Yorkshire que se llama Mopy. Fue la más pequeña de la camada y nos la quedamos porque la iban a sacrificar; no comía y pesaba muy poquito. Para que os hagáis una idea, ahora tiene 5 años y pesa 1,2 kilos, más menos como una caja de leche (y de tamaño igual jeje). 

El otro día fue el cumple de mi hijo pequeño, y como iban a venir bastantes peques, para que Mopy y los peques no se pusieran nerviosos, metí a Mopy en nuestra habitación (como siempre). Ahí tiene el baño, su mantita y todo lo que necesita para un ratito.

El caso es que a las 2 horas, cuando ya acabamos con la merienda, tarta y demás, fue a sacarla a pasear y la notaba rara: andaba desorientada, se caía, confusa.

Llamé a la clínica, que es donde siempre vamos y me atendieron al momento (siempre es de agradecer, porque estaba apurado). Los síntomas eran graves: por lo visto se había dado un golpe en la cabeza y tenía un buen hematoma, los síntomas pintaban feo, muy feo (en plan algo cerebral malo). Claro, Mopy, al ser tan pequeña es muy frágil y cualquier intervención es complicada para ella.

Le dieron medicación, (de esto hace sólo 2 días) y una comida especial.

Al día siguiente aún apenas podía andar, se caía para los lados, y no sabíamos si al dormir al día siguiente despertaría.

Y despertó, y mejor. 

Y hoy a los dos días ha despertado muy bien, ha bajado a la calle por ella misma solita, está más contenta, responde a su nombre, ya camina en linea recta y en la revisión de hoy nos han dicho que evoluciona bien, aunque aún estaremos unos días con la medicación para la inflamación y el diurético.

Por eso hoy quería escribirles un post, porque las personas que trabajan ahí son maravillosas, muy cariñosas con los animales, y, posiblemente, Mopy se salve gracias a ellas y aún le queden muchos años con nosotros. 

Muchas gracias 😉

Buenas!
La semana que viene voy a dar una charla en Berriozar sobre seguridad en Piscinas para familias.

Aprenderemos a evitar y gestionar riesgos. También os hablaré sobre material de natación, riegos y beneficios.
Podrás traer tu material para consultar dudas. Puedes venir con tu peque ya que haremos prácticas!

La entrada es libre hasta completar aforo, así que os recomiendo que me mandes un correo si estás interesado/a para saber como vamos de aforo 🙂
Pakinen.sanchez@gmail.com
637067006

Aprender a nadar es algo muy concreto.

A mi me gusta ver la natación como algo más global. No me gusta «solo enseñar » al estilo clásico.

Para que veáis mi forma de enseñar os dejo esta foto de material que acabo de comprar: cesta de la compra.

Qué voy a trabajar de forma lúdica:

  • Se trabaja la patada para aprender a nadar
  • Se trabajan los colores
  • Las formas
  • Se trabaja en equipo con los demás compañeros.
  • Aprendemos a hacer la compra
  • Trabajamos mucho en el agua: resistencia
  • Se lo pasan muy bien, se motivan y tienen ganas de repetir.

Y muchas cosas más que podría contaros.

Para ellos es un juego, pero yo se que están practicando técnica específica de natación.  Cada juego tiene un sentido, un motivo. De esta forma yo no obligo a ningún niño,  son ellos los que piden hacer más,  y probar cosas nuevas.

Como podéis ver no es la forma tradicional. Pues así se trabajan todos los aspectos de la natación  (estilos, posición,  técnica,  respiración….) pero de una forma diferente.

Este material es solo un ejemplo de todo lo que trabajamos duro en el agua en cada sesión. Es más trabajo para el profesor?  Sí pero os aseguro que merece la pena!

El tema es que donde trabajo al lado de la Morea en Pamplona había antes una bolera. Era bastante grande y se llamaba Ilusiona Center.

Cuan mi sorpresa que lo han vuelto a abrir, pero es diferente.

Sigue siendo bolera y muchas más cosas. Sobre todo cosas para peques que el centro comercial La Morea la verdad no tiene nada para peques.

Tiene bolera, chikipark, ping pong, billares, recreativas…

Hacen cumples, tienen bar de picoteo, es amplio y el personal muy amable.

Lo mejor es que esta a muy buen precio (que con niños ya se sabe….)

Yo fui con mi peque y estuvimos en las camas elásticas y en la piscina de bolas de bebés.  Super agusto. El café 1,20 como en la mayoría.

Volveremos.

Los primeros días de natación son días de cambios para los peques, y los profes lo sabemos, y es por ello que debemos tener mucha paciencia, mucho tacto, empatía y cariño.

¿Qué hacer? 

Cuando los niños comienzan su primer día de natación generalmente
tienen miedo a lo desconocido. Van a ir a un sitio que no es de su entorno
habitual, y además van a meterse en la piscina con un extraño (a priori).
Vamos a intentar que este “destete” o trance pase de la mejor forma
posible.
OJETIVO: primer día de natación satisfactorio.
EJERCICIO LÚDICO 1: acudimos a la entrada de la piscina donde se
encuentran los niños con sus mamás o papás con juguetes en las manos.
Se los enseñamos y les decimos que solo vamos a jugar, pero en el borde
de la piscina (donde vaya a ser la actividad).
EJERCICIO LÚDICO 2: una vez con los niños en la piscina, les dejamos que
jueguen tranquilamente, que exploren, que jueguen con cubos a llenarlos
y vaciarlos de agua, mojar la pelota…
EJERCICIO LÚDICO 3: una vez que vemos que los niños están tranquilos,
dejamos material que vayamos a usar en la clase cerca de ellos, otro por el
agua; queremos que se fijen y tengan curiosidad por él. Poco a poco se
introduce el monitor a jugar con los pequeños, siempre con mucha
tranquilidad y calma. Es un momento lúdico, tan sólo hay que jugar y
pasárselo bien. Con esto para el primer día puede ser suficiente.
OBJETIVO: entrada al agua.

¿Tu qué opinas?

Buenos días!

Después de publicar varios post sobre natación,  beneficios y mucho más,  me encuentro con mensajes privados y me preguntáis dónde trabajo.

Hoy os lo voy a desvelar públicamente y además os voy a decir cómo se trabaja 😉

Trabajo en Pamplona, en un gimnasio con balneario que se llama Onfitnes,  junto al centro comercial La Morea. El balneario tiene saunas, jacuzzis y todo eso pero además una piscina para practicar natación. Es ideal para enseñar a nadar porque :

  • El agua está templada y los peques no pasan frío
  • Un ambiente muy tranquilo. Olvidate de mil grupos de natación a la vez, barullos….
  • No hay una «fiesta» en el vestuario.
  • Trabajamos con grupos de máximo 2.
  • Trabajo con mi propia metodología que se llama ludoqua,  aprender a nadar jugando.
  • Son clases muy exclusivas,  con mucha comunicación con las familias, con confianza.
  • No forzamos a los peques, les motivamos.

Si no me crees, pide referencias, busca, llama o pregunta.

Nos vemos en el agua!

Hoy quiero hablaros desde mi punto de vista, de mi experiencia.

He trabajado en varios sitios como profesor de natación y hay bastante disparidad. Por un lado he trabajado en sitios con ratios de 8 peques por grupo. Cuando son grupos de peques de más de 6 años ni tan mal, porque van todos con buena disciplina e incluso ayuda a hacer una clase dinámica.  Pero cuando son peques que empiezan, o tienen 3/4 años  o son peques que vienen con algún miedo  etc, tantos peques por grupo es inviable.

Por otro lado donde trabajo son grupos de máximo 2, cierto es que no son clases baratas, pero si haces la media sale igual. A Muchas familias les compensa porque son clases muy tranquilas, trabajas toda la clase, no los tienes que tener fuera del agua esperando su turno pasando frio. Se aprovecha el 100% de la clase en el agua. Da tiempo a resolver dudas, que los niños te cuenten su día a dia, quitas miedos…

Por otro lado hay un lazo más estrecho con las familias que eso se agradece mucho. A mi me gusta más trabajar así,  se trabaja con calidad. No cantidad pero eso ya depende de la filosofía de la empresa.

Yo solo se que trabajando en el agua con mi método  (ludoqua, aprender a nadar jugando) y con este ratio los peques aprenden antes, mejor y más contentos. No lo digo solo yo, lo dice las lista de espera que tenemos y eso que trabajo también los domingos….

Porque no se me ocurre otra forma de enseñar a nadar a los peques, porque siempre hay que mostrar cariño y respeto.

Jugar no tiene que ser exclusivo del parque o de casa, porque se puede enseñar a nadar jugando. 

Porque yo elegí esta profesión porque me gusta estar en el agua, me gusta el deporte y la docencia, porque cuando en pocos meses ya se ve el progreso de los peques me llena de alegría.

No todo es el dinero, ver que vienen felices a natación es para mi un orgullo como de tío, porque los respeto, les abrazo, les enseño como si fueran mis hijos.

Porque se lo merecen.