¿Por qué algunos peques tienen miedo al agua? ¡Cómo superarlo!

Muuuuy buenos días. Antes de nada, agradecido de ver las estadísticas y observar que cada día sube, que sois miles los que leéis este blog cada mes. Mil gracias de corazón 😉

Aún estamos en Agosto pero durante todo el año una pregunta recurrente que me hacen es «¿por qué mi hijo/a tiene miedo al agua?» Si os parece bien, vamos a comenzar por el principio a ver si resuelvo dudas, ¿vale?

  1. Por qué miedo al agua
  2. Cómo se producen estas situaciones
  3. Cómo ponerle solución

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Todos seguro que conocemos  a «alguien» al que le enseñaron a nadar «tirándolo al agua» o pasándolo mal. Aprender a nadar debería ser algo maravilloso (para todos, los peques, los profesionales y la familia). Todos van a aprender a nadar, sólo tenemos que hacer ese PROCESO agradable, respetuoso, adaptado. Para eso un buen profesional tiene que tener:

  1. Formación adecuada
  2. Paciencia
  3. Empatía
  4. Gusto por la enseñanza
  5. Capacidad de adaptación

Ya sabes, puedes formarte y aprender conmigo, pero hay otras personas que también forman como profesionales. (Curso monitor natacion online). Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

Sabiendo todo esto, estamos ya en condiciones de pasar el número 3, y ver que todo no es tan malo,  y que se le puede poner solución (donde yo trabajo en menos de 5 sesiones solucionado)

¿Cómo quitar el miedo al agua?

Lo primero de todo es tener buena comunicación con las familias, que expliquen de dónde (creen) que viene el miedo, si ha sido por mala experiencia en otra piscina, de más pequeño, susto, etc. Una vez sabemos de dónde partimos, comenzamos a trabajar. Hablar con los peques es fundamental: nos sentamos juntos (no necesariamente dentro del agua, en el borde suficiente), hablamos, nos conocemos un poco. Sacamos juguetes que le interesen y poco a poco todo va fluyendo.

Siempre explicaremos qué ejercicio vamos a hacer y así sabemos su opinión. Si nos expresa malestar tenemos que explicarle cómo lo vamos a realizar y hacerle entender que sentir malestar NO es malo, que le vamos a ayudar, vamos a estar a su lado en todo momento. El ejercicio que queremos hacer lo dividimos en 3: empezamos por ejercicio base sencillo, después lo complicamos un poco y finalmente se ejecuta como queremos. Ejemplo: quiero que el peque vaya solo con el churro para trabajar autonomía. Primero le explico, después le llevo el recorrido aupas, con calma, cariño; después aupas y el churro y poco a poco le entrarán ganas de probar él solito/a. Todo esto no tiene por qué ser en el mismo día claro 😉

Nunca forzaremos a realizar ejercicios, trabajaremos la MOTIVACIÓN y el JUEGO.  Seremos simpáticos, cordiales y muy CARIÑOSOS. Al fin y al cabo, SON NIÑOS/AS. Cada peque afortunadamente es diferente, cada uno lleva su ritmo, nunca mediremos a todos por igual: respetaremos la evolución de cada uno.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado, espero que os haya quedado claro todo. Cualquier duda me tenéis a vuestra disposición en www.franciscosanchezaguilar.com o pakinen.sanchez@gmail.com

Por cierto, échale un ojo a este curso de SOS Gestión:  curso profesor de natacion online

¿Los bebés nadan? ¿a qué edad se aprende a nadar?

¡Vaya dos preguntitas así de sopetón! Pues sí, ya se que igual no son horas de escribir…. pero cuando uno saca un rato es cuando se puede…. (jeje) Eso, y que me han venido a la cabeza estas dos preguntas, que justamente me habían preguntado antes en la piscina.

Pues vamos con la primera pregunta: ¿los bebés nadan? si leemos el diccionario nos podemos encontrar con esta definición: » flotar y avanzar sobre el agua moviendo las extremidades del cuerpo «. Los más puristas en natación dirán que nadar tiene que ser el desplazamiento con alguno de los 4 estilos de competición (crol, espalda, braza o mariposa…) pero, todos tienen en común que se desplazan por el agua moviendo extremidades. Oye, que todos vemos a un perro mover sus patitas avanzando por el agua y nadie niega que esté «nadando» 😉

Sea como sea, los bebés son (o serán) capaces de desplazarse por el agua: boca arriba, boca abajo, sumergidos…

Ahora volviéndonos más serios, la intención de ir a clases de matronatación o natación de bebés no es sólo «nadar». Tenemos muchísimos factores que enriquecen la actividad como: estimulación sensorial, afecto, apego, deporte, juego,  rutina, relajación… Es por eso que hay personas que dedican su tiempo (al igual que yo) a formar profesionales como por ejemplo curso monitor bebés Sosgestion .  También tienen formación online: curso monitor bebés online

Cambiando de tema, voy a contestar la segunda pregunta….

Esta es una pregunta que me suelen hacer a menudo, ¿a qué edad puede mi hijo/a a aprender a nadar?

Antes de nada, me gustaría puntualizar que no hay una edad concreta, tampoco un momento exacto en el cual el niño no nada y de repente sí nada. Aprender a nadar es un proceso que dependiendo del niño y del profesorado es diferente.

Otra cosa es conocer la evolución normal de un niño, o también podemos llamarlo hitos del desarrollo.

Voy a desarrollar el proceso de aprendizaje de la natación en 3 fases para que os pueda quedar más claro:

  1. En una primera fase podemos hablar de adaptación al medio acuático. Normalmente se suele dar con 2-3 años de edad. Los niños a esta vez ya están desarrollados motormente y pueden realizar un montón de cosas tanto fuera del agua como dentro. Hay que tener en cuenta que todavía no son capaces de coordinar con exactitud con lo cual no podrán nadar, pero sí que podemos conseguir desplazamiento en el agua. A veces ocurre que, por lo que sea, se apuntan niños a nadar con 5 años o más pero nunca han hecho natación. Igualmente deberemos hacer una adaptación al medio siendo consciente que están desarrollados motormente y pueden coordinar perfectamente, lo cual hará que su proceso sea más rápido.
  2. En una segunda fase superada la adaptación, procedemos a introducir posición en el agua, orientación, recursos y técnica. Ocurre como antes, dependiendo de la edad de los peques, deberemos ser conscientes hasta dónde podemos llegar con ellos. Desde mi punto de vista me gusta mucho incidir en el tema postural y sobretodo que los peques se encuentren agusto, se rían conmigo en el agua. Estar tranquilo y relajado es fundamental para un buen proceso de aprendizaje.
  3. Y ya en la tercera fase que el niño sabe desplazarse, está a gusto y sabe flotar en varias posiciones, podemos empezar a incidir con más intensidad en la técnica propiamente dicha de los estilos de natación en el siguiente orden: crol, espalda, braza, mariposa.

Bueno, ahora te toca a ti. Si tienes dudas, ya sabes dónde me tienes 😉

Pakinen.sanchez@gmail.com (España)

Bienvenidos y bienvenidas de nuevo. 

Ha pasado un tiempillo desde mi último post pero es que he estado un poco liado entre el trabajo y después con las vacaciones….

Bien, pues en esta ocasión no voy a hablaros de natación (que ya son varios post eh); quiero hablaros de otro tema que me gusta: el coaching. 

En mi caso, os puedo hablar de lo que sé, de mi formación y experiencia en el coaching deportivo. Os quiero contar las experiencias de mis últimos alumnos opositores. 

Hace ya muchos años que soy profesor de natación y desde hace unos poquitos que preparo opositores. Hace un tiempo que me formé en coaching deportivo y eso ha hecho que sea mejor profesional.

Mis alumnos son normalmente personas que saben nadar muy justito y que ven que necesitan un poco de ayuda para superar sobre todo la prueba de natación en su oposición. En sí, preparar la prueba de dominio acuático es sencillo a nivel técnico; pero lo difícil ha sido preparar la prueba a nivel mental: la oposición son varias fases: teórica, pruebas físicas (natación, fuerza, correr….), psicotécnicos….

Me he encontrado que ha sido muy positivo para mi como profesional y para mis alumnos mi ulterior formación en coaching deportivo mantener el nivel óptimo mental para afrontar la prueba de natación. No se trata sólo de nadar, sino de nadar más rápido, obtener mayor puntuación, y, sobre todo, obtener buen resultado EL DÍA DEL EXÁMEN.

Con el soporte que ofrece el coaching, podemos conseguir que nuestros alumnos, amigos o clientes consigan sus objetivos, puedan superarse día a día, ofreciéndoles herramientas para mejorar, crecer, motivarse y obtener buenos resultados con sus objetivos.

Ejerzo mi trabajo en Pamplona y a veces, de forma online, pero oye, de rebote he tropezado con la web de Sandra, la cuna del coaching en Barcelona, que quizás pueda ayudaros en otros temas que no sean natación o coaching deportivo.

Desde mi opinión, vamos a encontrar en el proceso de coaching:

  1. Generación del contexto. Esta primera fase es de conocimiento entre coach y cliente. Es lógico pensar que primero debemos conocernos y analizar “por qué” necesita un coach. También debemos saber con quién vamos a tratar y en qué circuntancias se encuentra. No es lo mismo tratar con un deportista de élite que con una persona que realiza un determinado deporte por ocio y tiempo libre. En esta primera fase el coach ayudará a su cliente a establecer su objetivos u objetivos para la consecución de la meta. También se analizarán los obstáculos que puedan surgir para esta consecución. Es normal modificar objetivos según avanza el proceso. Esta es una fase de toma de contacto, en la cual coach y cliente comienzan a conocerse.
  2. Situación actual. Como en todo proceso, necesitamos saber “de dónde partimos”. Si no sabemos cuál es nuestro inicio no podríamos establecer objetivos a futuro ni un programa efectivo de trabajo. Con lo cual, una vez que el coach ha generado un ambiente de confianza, se puede establecer cuál es el punto actual y en función de esto comenzar a trabajar, a trazar nuestra línea de trabajo.
  3. Situación futura. Tan importante es saber de dónde partimos, como saber hacia dónde vamos. Queremos saber hacia dónde caminamos. Ya conocemos muchas cosas en este punto, sabemos por qué necesita un coach, y sabemos de dónde partimos. Ahora queremos saber nuestro futuro, las metas (estableceremos objetivos para conseguir la meta, que no es lo mismo). Para conseguir esa situación de futuro, debemos ser conocedores de otros factores como: cómo lo vamos a conseguir, retos, circunstancias a favor y en contra…. También debemos saber con qué herramientas contamos para conseguir los objetivos así como la temporalidad, fundamental en todo proceso (un proceso no es infinito, tiene inicio y fin).
  4. Retroalimentación. De suma importancia en el proceso de coaching. Una vez iniciado el proceso, es fundamental que ambos establezcan conversaciones efectivas, transparentes, sinceras y eficaces para obtener la mayor cantidad de información posible.
  5. Plan de acción. Es hora ya de comenzar a trabajar. Ya contamos con objetivos, necesidades, posibles dificultades, herramientas disponibles, recursos, así como una buena relación basada en la confianza. Ahora es trabajo de ambos: trabajar para conseguir los objetivos del coachee. El coach propiciará la evolución, progreso y facilitación a su cliente, manteniendo su motivación alta. Es importante que nuestro cliente conozca sus dificultades así como las posibles alternativas para superarlas con éxito. El plan de acción contendrá qué vamos a hacer, cómo vamos a trazar nuestro itinerario o camino, cómo vamos a solventar los posibles problemas, conocer anclas, virtudes, beneficios….
  6. Con respecto al punto anterior es importante no sólo la consecución de objetivos sino también realizar un seguimiento, y saber si el objetivo se mantiene.

Bueno, ahora ya tienes más herramientas que antes. ¿Alguna duda? Como siempre a tu disposición!!!! 😉

Aquí os dejo este libro que publiqué hace años sobre matronatación. Con mucho esfuerzo y cariño. Por tan sólo 1 eurito es tuyo. 

 

Seguramente la mayoría de vosotros ha visto una clase de “natación” de bebés en vuestra piscina o en algún reportaje televisivo, o quizás en Internet ahora que se encuentra al alcance de la mayoría de las personas.
Sí, es cierto, has leído bien, he escrito natación con entrecomillado; bien, es un tema que más adelante comentaré, pero lo que si puedo adelantar para abrir apetito en este libro es que un bebé como tal no nada (buscad cuanto queráis, no vais a encontrar un bebé nadando estilo crol).
Sí, ya se queridos lectores que vuestro hijo (si lo tenéis) es un campeón, pero no os preocupéis, cada cosa a su tiempo.
Entre estas páginas vais a poder encontraros cómo se desenvuelve el bebé en el medio acuático, qué hacer y qué no hacer y alguna noción sobre cómo planificar las sesiones de las clases. No se trata de un tratado ni un libro exclusivamente técnico; está enfocado a cualquier persona que quiera aprender unas nociones básicas sobre el bebe en el agua, ya seáis padres o monitores.

Buenos días!

Como ya dije ayer en mi último vídeo de youtube, ayer me dieron un regalo maravilloso.

Entre otros, uno de los niños que vienen a la escuela de natación a aprender conmigo, Don P (no voy a desvelar ningún dato claro), me trajo su churro de natación. La verdad es que me hizo muchísima ilusión, y sus palabras fueron «toma, que a mi ya no me sirve». Lleva desde los 3 añitos conmigo en la piscina, y ahora que tiene 5 y algo ya nada perfectamente boca arriba y boca abajo, incluso hemos empezado con la braza 😉

El regalo es simbólico, ya ha aprendido a nadar por lo tanto siente que ya no lo necesita, con lo cual es muy buena señal. Estas pequeñas cosas son las que cuentan, las que te hacen sentirte orgulloso de tu profesión.

No se a vosotros que os parece, pero a mí me emocionó ;))))

Oye que menuda sopa hemos cocinado hoy en la #piscina!

Desde que se levantan los niños que hacen? Jugar!! Jugar y jugar.
Jugar para desayunar, jugar para vestirse, jugar en la calle, jugar en el colegio…
Por qué no íbamos a jugar también en la piscina?
Un aspecto fundamental es trabajar la motivación; sólo tenemos que pensar qué les motiva a los peques. Ya os lo he dicho… EL JUEGO!
El juego para nosotros los adultos supone ocio, pero para los peques supone si vida, su día a día, su forma de aprender e integrar conocimientos y estrategias.
Un juego tan sencillo como «hacer una sopa» requiere de varias competencias en el agua: concentración, esfuerzo, flotación, desplazamiento, manipulación, criterio y pensamiento lógico….
A que no pensabas que se trabajaba tanto con un simple juego?
No nos olvidemos de jugar, aunque seamos mayorcitos.

El coaching es un proceso mediante el cual, el coach (el entrenador) ayuda al coachee (persona que entrena) a conseguir sus objetivos y metas. 

Pero lo fundamental de todo esto es la palabra: proceso. Es decir, existe un punto de partida, una evolución y un objetivo final. Para ello, el coach o entrenador cuenta con recursos para establecer el punto de partida, entrevistas, objetivos del cliente, pautas a seguir, calendario…

Os cuento todo esto hoy porque hace ya tiempo que creé un curso que se llama «50 ejercicios para aprender a nadar». Con este curso, estoy ayudando a personas que están muy lejos de mi alcance geográfico a conseguir sus objetivos. Más que un curso, con el paso del tiempo y alumnos se ha convertido en un PROCESO de coaching, mediante el cual el alumno y yo hemos establecido lazos y vínculos, me cuenta sus inquietudes, sus miedos, sus progresos. Yo le ayudo con pautas personalizadas a conseguir sus objetivos. 

Para ello, hablamos y se establece un punto de inicio. Con el proceso de coaching se establecen los objetivos (cada persona tiene los suyos, uno con flotar les es suficiente, otros saben nadar pero necesitan consejo para mejorar la técnica, otros se cansan mucho y quieren economía en el agua….). Estos objetivos se van cumpliendo con pautas y un calendario de trabajo establecido. Siempre tenemos mucha comunicación.

El mérito final por supuesto no es mío, es el alumno quien lo consigue, quien se supera, yo sólo estoy ahí para ayudarle, guiarle y mostrarle el camino a seguir.

Si crees que no puedes aprender cosas a distancia, es porque no has estado conmigo 😉

Conóceme y prueba.

¡¡¡Buenas tardes!!!

Hoy en la piscina hemos empezado a trabajar con un recurso acuático-navideño que seguro que os va a gustar.

Cuando vienen los peques a aprender a nadar, los profesores queremos:

  • que estén contentos
  • que practiquen lo máximo posible
  • que el trabajo sea eficaz
  • que sea divertido
  • que cada ejercicio tenga un objetivo

Es por eso que hoy hemos trabajado con el siguiente juego:

Como se va a acercar la navidad (estamos a 16 de diciembre), hemos organizado un «escenario»  de navidad. Para ello primero hemos decorado la pared con pegatinas navideñas, y después hemos trasladado de lado a lado de la piscina los cantantes de villancicos. Mientras el traslado, practicamos la técnica que toca según la evolución de cada peque: respiración, brazos, piernas, estabilidad, propiocepción….

Como veis, un juego muy atractivo para ellos, y muy divertido y didáctico para todos. Porque, como digo siempre, se debe aprender a nadar jugando!

Hace años creé el MÉTODO LUDOQUA: aprender a nadar jugando. No es que diga yo que los niños aprenden y disfrutan, sino que durante años he formado a otros profesionales para que trabajen igual que yo, y sus clases sean igualmente un éxito.

Aquí os dejo un vídeo de uno de mis mejores alumnos en México!

Formación online

Si tu también quieres aprender a dar clases de natación infantil y de bebés como yo, pincha aqui. 

¡Hola hola!

El post de hoy viene a cuento de la formación que ofrezco de manera online. 

Desde hace ya muchos años que me dedico a la formación online y cuento con mi propia aula virtual, así me evito problemas de intermediarios.

Los cursos que ofrezco son los siguientes: 

  • Pack Estimulación PRENATAL + Estimulación acuática en casa”. Un pack que no puedes perderte. La unión de 2 profesionales en estimulación :Natalia en temprana y Paco en agua. Te sirve desde estimulación en el embarazo hasta estimulación acuática en casa:el baño del bebé. Profesores Natalia y Paco. Precio: 35€
  • “10 herramientas para ser mejor profesional”.Un curso online sobre coaching. Te guiaré a través de 1 hora de ejercicios para ser mejor profesional. Precio: 5 €
  • “El baño del bebé + Estimulación acuática en casa”. A lo largo de 2 horas te enseño como estimular a tu bebé en tu casa. Precio: 25 €
  • “Monitor de natación para bebés”. Curso online de 20 horas de duración. Se entrega diploma acreditado LudoQua. Precio: 40 €
  • “Pack monitor de natación infantil + monitor de natación de bebés + primeros auxilios”. Se entrega diploma acreditado LudoQua. Incluye el último curso “el método ludoqua como sistema de aprendizaje en natación infantil”. Precio: 65 €
  • “50 ejercicios para aprender a nadar y mejorar tu técnica”. Precio: 15 euros
  • “El método ludoqua como sistema de aprendizaje en natación infantil . Te enseño los secretos del método ludoqua para que enseñes a nadar de una forma divertida y eficaz. Todo en formato vídeo.  Precio: 19 euros.

Bueno, el tema es que hoy me han preguntado varias personas por referencias de otros alumnos, y para que veáis que aquí no hay trampa ni cartón, os voy a poner algunas opiniones que me han llegado, ¿vale?

Cualquier duda estoy a vuestra disposición 😉

 

Y hoy vengo a hablaros de un tema calentito que surge siempre en verano: la seguridad de los nuestros en la piscina, la playa….

He de confesaros un secreto, hace tiempo era una persona bastante reacia respecto al uso de los manguitos. Supongo que con el tiempo todo se suaviza, aunque quiero pensar que son los años de experiencia los que me dan otra visión, otra perspectiva.

Leo artículos que hablan sobre si manguitos si, manguitos no, que mejor este material, que mejor chaleco, que mejor burbuja….

Hoy puedo deciros con firmeza mi opinión profesional al respecto: COHERENCIA. Es lo que me han enseñado los años de experiencia y trabajo en el agua con pequeños y mayores, con una gran diversidad de público. Y también desde hace un tiempo, tengo también la perspectiva como padre, padre de dos pequeñajos.

Hace tiempo os diría que no uséis manguitos, bla bla bla….

A día de hoy, os diré lo que les digo a todas las personas que me preguntan sobre seguridad en el agua: la mejor vigilancia son los ojos. Ya se que suena a tópico, pero es la pura realidad.

Después de años, veo en piscinas todo tipo de materiales para la práctica de la natación y para el ocio en el agua. Lo que más me llama la atención son LAS IMPRUDENCIAS que se cometen, y no tiene nada que ver con el material elegido. Veo peques con manguitos felices en el agua con padres muy presentes, dentro del agua, jugando con ellos; veo peques con chalecos super seguros con padre en la toalla mirando el móvil. Tenemos que ir al factor humano, no echemos la culpa ni balones fuera, a veces erramos, fallamos, nos equivocamos.

Veo profesores de natación con grupos muy numerosos dando la espalda a sus alumnos, sin vigilancia en más de 2 minutos: eso amigos, no es dependencia del material, es una imprudencia.

¿Qué puedo usar? 

Muy sencillo: lo que quieras. Pero has de saber que cada material tiene sus pros y contras. Por ejemplo:

  • Manguitos: depende la marca (obvio) provocan o no rozaduras. Unos flotan mejor que otros. Otros son más evolutivos y ergonómicos. Ofrecen flotabilidad y gran diversión pero se pueden salir y provocar un accidente.
  • Flotador: es muy divertido pero el peque se puede voltear y quedar sumergido.
  • Chalecos: flotan muy bien, pero algunos son incómodos y les molestan a los peques.
  • Nada: ofrece gran libertad de movimiento y descubrimiento, pero tenemos que estar muy encima.
  • Churro: es muy versátil para enseñar a nadar y jugar, pero se escapa con mucha facilidad.
  • Burbuja: es estupenda porque deja extremidades libres, ofrece gran diversidad de juego. Por contra el peque puede soltarla o quedar en posición con vías aéreas sumergidas.

Como veis, todo material sirve y a la vez no. Lo bueno de todo esto es que hay mucha diversidad. Tenemos que ser coherentes y saber que si tenemos peques no vamos a poder estar en la piscina o en la playa tumbados tan a gusto. Tenemos que saber que si vamos al agua vamos con todas las consecuencias, que es cansado estar con ellos todas las horas, pero es lo mejor para todos.

Sabemos que hay material que flota más que otros, pero eso no nos exime de la responsabilidad de vigilancia.

Sabemos que el socorrista vela por nuestra seguridad, pero los padres somos los primeros responsables de la seguridad de nuestros peques.

 

Me gustaría saber vuestra opinión, ¿te apetece dejar un comentario?

Hoy os traigo un post muy interesante….

Un vídeo en el cual vamos a probar 4 elementos de flotación en la piscina:

  1. Cinturón de flotación

  2. Manguitos

  3. Chaleco de flotación

  4. Burbuja de flotación

Este vídeo está hecho no para deciros lo que tenéis que hacer, sino para enseñaros cómo se comporta cada material en el agua.

La actriz, una peque de 3 años, nunca ha tenido contacto con este material, lo cual la prueba es muy interesante 😉

Cualquier duda o sugerencia deja un comentario o contacta conmigo. También puedes contactar conmigo para contratar una charla de seguridad en el agua. (pakinen.sanchez@gmail.com)

Todo el material ha sido comprado en la tienda online tutete.com (PINCHA AQUÍ)

El vídeo ha sido grabado en mi trabajo, Onfitness Center, en Pamplona. Aquí trabajo tooooodo el año:

  • Peques a partir de 2 años
  • Adultos
  • Preparación oposiciones

Grupos muy reducidos (máximo 2), trabajamos con respeto, calidad, educación, empatía y compromiso. (PINCHA AQUÍ)

Buenas!
La semana que viene voy a dar una charla en Berriozar sobre seguridad en Piscinas para familias.

Aprenderemos a evitar y gestionar riesgos. También os hablaré sobre material de natación, riegos y beneficios.
Podrás traer tu material para consultar dudas. Puedes venir con tu peque ya que haremos prácticas!

La entrada es libre hasta completar aforo, así que os recomiendo que me mandes un correo si estás interesado/a para saber como vamos de aforo 🙂
Pakinen.sanchez@gmail.com
637067006

Hola hola!

Os cuento un nuevo curso que estoy haciendo en Escuela Bitácoras. Es un curso de Noemí Suriol, de la escuela y método Lenoarmi. 

Los que ya me conocéis, sabréis que tengo mi propio método de enseñanza que se llama LudoQua, pero eso no es óbice para que no siga aprendiendo y formándome de otras y con otras personas. De hecho creo que nunca se deja de aprender, porque esta vida es crecimiento y aprendizaje CONTINUO. El día que deje de aprender habrá acabado mi trabajo. 

Hoy comienzo un curso nuevo, me sigo formando, y me apetece dejaros información por si os apetece, como yo, formaros y seguir aprendiendo.  APÚNTATE AQUÍ

Las claves del curso

La natación (su aprendizaje cuando nos referimos a bebés) es una de las actividades físicas más completas y su práctica está indiscutiblemente recomendada. Con ella no sólo ejercitamos una gran cantidad de músculos, también favorecemos la coordinación motora, así como el sistema circulatorio y respiratorio y, en los bebés y niños, además, ayudamos al desarrollo de la autonomía y la confianza, con una influencia decisiva en su autoestima.

El movimiento es vida, la vida es movimiento. Aprender a moverse es aprender a vivir.

La matronatación contribuye a regular el tono muscular, aumenta la capacidad cardiorrespiratoria del bebé, favorece su alineación postural y su coordinación motora, así como sus capacidades sensoriales y psicomotrices.

Qué aprenderás

El curso «Cómo apasionar a los niños por el agua», impartido por Noemí Suriol, directora de Lenoarmi, centro pionero en la incorporación de la matronatación en España, está orientado a mamás y papás, para que sean ellos quienes entusiasmen a sus hijos por el agua con las pautas del Método Lenoarmi®, un sistema que constituye una pedagógica forma de expresión corporal basada en la interpretación del movimiento natural.

Porque aprender a moverse en el agua debería ser paralelo a aprender a moverse en el medio terrestre. Con este curso confiamos en que muchos padres puedan acompañar a sus niños de 0 a 3 años creciendo “bilingües” de agua y tierra, como el que se desarrolla empleando dos idiomas.

¿Es para ti?

Si deseas que tus hijos (de 0 a 3 años completos de edad) se beneficien de las múltiples bondades de ejercitarse en el medio acuático y, sobre todo, que tengan la oportunidad de ser felices en el agua con total seguridad, este curso es para ti.

El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello. Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea.

Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación? El objetivo de
la actividad es que aprendan a nadar, eso está claro. Pero existen diversas
variantes para que este aprendizaje se realice de forma correcta y eficaz.

Cómo aprenden los niños? Ya os lo digo yo: jugando.

Jugar para todo, para comer, en el coche, en el cole….y también podemos aprender muchísimo en la piscina!

De dónde viene la palabra juego? 

El juego es una actividad natural del hombre, y especialmente importante en la vida de los niños porque es su forma natural de acercarse y de entender la realidad que les rodea. Resulta fácil reconocer la actividad lúdica; sabemos perfectamente cuándo un niño está jugando o está haciendo cualquier otra cosa.
Etimología:
La palabra juego aparece de manera cotidiana en el lenguaje hablado o escrito cuando hablamos, por ejemplo:
– “juego limpio”
– “abrir el juego”
– “jugarse la vida”
– “es un juego de niños”
– “jugar con la salud”
En hebreo la forma sahap, además de su significado inicial de reír y llorar, significa también burlarse y divertirse. En el antiguo anglosajón, saltar, moverse, además de sacrificio y ofrenda; lo cual relaciona el juego con los ritos y otras manifestaciones culturales (Paredes, 2002).
En la Antigua Grecia el juego se refería a las acciones de los niños y a las “niñerías”. De todas formas, los griegos distinguían entre expresiones espontáneas del juego, como las peleas, los tumultos, las bromas y los que proponen los juegos de competición y de lucha entre varios contrincantes, que se habían puesto previamente de acuerdo en las normas.

Con lo cual, vamos a relajarnos y vamos a jugar más,  os parece?

CAPITULO 1: ¿ESTE SOY YO?
Pero qué a gustito se está en la cama. ¿Es de día?. No debe de serlo porque en el techo brillan todavía unas estrellas muy bonitas. ¡Oso! ¡Estás aquí! ¿Dónde te habías metido?. Vaya, anoche estabas justo aquí debajo de mis brazos y mira donde has aparecido. Vaya, no llego. ¿Por qué te has ido al otro lado? ¡Mmmmp! No, no llego. No puedo levantarme todavía.
Oigo pasos afuera, creo que es mamá, casi la puedo oler. Se abre la puerta, esa silueta me es conocida…Ha subido la persiana. ¡Sííí! Es mami. Vaya, ya se apagaron las estrellas del techo. Se me ha caído el chupete de la emoción, al sonreír, es que mamá me hace unas cosquillas en la tripita que…¡Qué fuerte es mama! Sin apenas esfuerzo me ha sacado de la cuna. Qué a gustito se está en sus brazos, qué bien huele…¡Hora del desayuno! ¡Vuelvo en un ratito!


Pues si, el pañal mejor cambiarlo que este ya está mojado. No sé que tiene el coche de mama, pero después de desayunar y ya vestida aquí en este sillón de Formula 1 se está muy bien. ¡Un momento! Este sitio me suena. ¡Cuántos besos y abrazos!. Mamá se va, ¡espera! ¿ dónde vas? Jo mamá…. ¡Anda, la “seño” Raquel! Aquí en la guardería Raquel nos deja jugar con los juguetes que más nos gusten, y este suelo es muy cómodo. Además, esa música tiene algo contagioso… Ya no lloro cuando mamá se va porque sé que se ha ido a trabajar, igual que papá, y luego volverán a buscarme, no pasa nada; mientras, aquí lo paso genial, este sitio es tan grande…
¡Cómo pasa el tiempo! Hace solo un poquito estaba aquí jugando con mis cubos favoritos y ya viene Raquel a buscarnos: hora de comer.
¡Ñammm! ¿Qué rico sabe el puré!, aún no he probado muchos pero este sabe muy bueno.
Cierto, si, otra vez el pañal. No me mires así, aun no soy tan mayor…
Después de la siesta parece que huele a algo, no sé, algo que me suena mucho… ¡son papá y mamá! ¡Qué rápido pasa el tiempo!, ya han vuelto, seguramente para ir a casa a jugar con Oso, o con Pato, o quizás con ese cubo en el que sólo caben algunas piezas… Vaaale, me he dormido un poco, porque es que en el coche y con esa música no pude evitarlo…
Efectivamente, estuve un montón de rato jugado con Oso, papá y el cubo mágico. Aunque hubo una vez que Pato me hizo cosquillas… ¡imagínate! ¡Apareció de la nada!. Y Oso, no vas a creértelo, a veces habla. Cierto, se parece un poco a la voz de papá pero mejor no le digo nada a ver si deja de hablar, y eso no me gustaría, ¡Oso es muy divertido!.

 

Si quieres seguir leyendo, puedes conseguir el ebook AQUÍ.

 

En la mayoría de las culturas los niños juegan con imitaciones en
miniatura de herramientas de los adultos. Estas imitaciones se ven
influenciadas evidentemente, dependiendo de la época en que tocó vivir.
Así, el juego de “cara o cruz” surgió desde el momento en que se
popularizó el uso de la moneda. Los egipcios ya jugaban a un estilo de
ajedrez. La oca ya se jugaba en Grecia y se propagó por Europa en la Edad
Media.
El juego ha adquirido diversos significados en cada época. Desde el punto
de vista antropológico, el juego está relacionado con las necesidades
físicas, psíquicas y espirituales de cada sociedad.
Posibles funciones del juego:
– De entrenamiento de habilidades necesarias para la
supervivencia
– Como expresión de la espiritualidad, relacionado con rituales
mágicos y ceremonias religiosas
– Como fines terapéuticos
– Por simple diversión
El juego también ha sido asociado a otros fines no lúdicos, como pueden
ser: políticos, sociales y religiosos.
Ejemplo: los Juegos Olímpicos.

Así es, un juego super divertido que encanta a todos los peques con los que trabajo en la piscina.

La verdad que no me gusta la forma «típica» de enseñar a nadar, me gusta bañarme, mojarme, evolucionar, aprender. 

Mi metodología se basa en el juego, la técnica está «disfrazada» de juegos, con lo cual os podéis imaginar lo bien que nos lo pasamos en el agua aprendiendo.

El juego en cuestión se llama «cazadores de comida». Los peques llevan el churro desde la espalda hacia adelante, de tal forma que tienen que ir por el agua buscando comida y cogiéndola con las pinzas, de uno en uno. La comida pueden ser pelotas, huevitos de plástico, etc.

¿Qué se trabaja?

  • Lo primero de todo que están a gusto en el agua
  • Autonomía en el medio acuático
  • Posición en el agua
  • Desplazamiento
  • Patada de piernas
  • Coordinación
  • Equilibrio

Como podéis comprobar se trata de un ejercicio super completo, además que no paran en el agua, se pueden estar como 10 minutos sin parar de recoger, con lo cual añadimos la resistencia a nuestra lista de objetivos.

¿Cuándo introducir el ejercicio?

Desde el minuto cero, siempre y cuando los peques toleren estar en el agua a gusto. Los profesores podemos ayudarles siempre que necesiten para que no se volteen y traguen agua al principio.

Va bien como ejercicio de calentamiento, o bien como ejercicio central metiendo la respiración, soplar al agua, meter la cabeza….en función de cómo van tus peques.

¿Qué os parece? También podéis practicarlo en vuestra piscina con vuestros hijos!!!!

¿Sabrías distinguir de un peque que juega en el agua de otro que se está ahogando?

¿Sabes por qué fases pasa?

¿Crees que cuando se ahogan piden ayuda?

¿Un peque se ahoga igual que un adulto?

Además de profesor de natación también imparto charlas sobre seguridad en piscinas 😉

Con este pequeño vídeo quiero enseñarte para que aprendas. Ya me dirás qué te parece, vale?

Hoy quiero saber hablaros de un tema importante en piscinas: la seguridad. Los que me conocéis ya sabéis que me gusta mucho ese tema y siempre que puedo saco un rato para escribir sobre ello. (Si no me conoces que buena ocasión! )

La piscina,  aprender a nadar, jugar, pasarlo bien….pero con seguridad,  y más cuando hablamos de los peques.

La legislación regula los aros salvavidas y su número.  Ocurre que la mayoría de los niños desconoce:

  1. Qué es el salvavidas
  2. Quien lo debe usar
  3. Cómo se usa
  4. Qué es el 112
  5. Funciones del socorrista

En mis clases de natación me gusta ofrecer elementos de rescate infantil que complamentan las clases y las enriquecen mucho.  Les enseño a utilizar el salvavidas, aprenden que no es un juguete,  que ellos no son el socorrista, les enseño el protocolo de actuación en caso de urgencia. De esta forma toman conciencia de la situación sobre todo de cara al verano.

Además,  con el salvavidas se trabaja: fuerza,  técnica y resistencia. Lo mejor de todo es que es muy divertido y educativo.

Qué te parece?

Hola a todos!

Hoy quiero enseñaros un material de natación que utilizo mucho en mis clases y me va fenomenal.  Seguro que también puede serviros!

Desde mi punto de vista hay dos aspectos fundamentales en el aprendizaje de la natación :

  1. Motivación : que los peques vengan contentos
  2. Posición en el agua y desplazamiento

Para conseguir estas dos cosas a la vez en mis clases uso «coches de agua». Es muy sencillo, con un aro y un churro se hace fácilmente! 

La idea es que lo sujeten por el volante con las manitas y conduzcan por el agua. Este material favorece el pataleo, la posición en el agua, los primeros desplazamientos. Y es que antes de aprender a nadar los peques tienen que aprender a moverse por el agua, moverse seguros, contentos.

Una vez que ya tienen autonomía podéis quitar el aro y después ya el aro y churro y comenzar sin nada 🙂

Qué os parece?

A mi me funciona fenomenal! A ver si diseño algo más «bonito»….

Buhita, una de las integrantes de los Pijamask tiene otros super poderes.

Adivináis cuales? Me ayuda en la piscina a quitar el miedo al agua de los peques.

Cuando un peque viene a natación y tiene miedo, puede ser por:

  • una mala experiencia previa
  • desconocimiento
  • miedo porque la piscina es grande
  • no sabe que se va a hacer
  • el agua puede estar fría
  • no está con los papas….
  • mil cosas más

En cualquier caso, tener miedo al agua:

  • no es algo malo
  • no es motivo de burla
  • no es ser menos
  • no tiene edad (hay niños de 3, 6 o adultos con miedo)
  • es fácil ponerle solución

Con ella jugamos mucho, le damos muchos paseos en barco (tabla de natacion), la llevamos a la playa (de lado a lado de la piscina), nos enseña a bucear,  a soplar burbujas y muchas cosas más.

La verdad es una buena compi 🙂

 

Buenos días!

Tal como os comentaba el otro día en otro post, hablaba sobre los miedos de los peques al agua en la piscina. Si no lo leíste está aqui.

En ese artículo os comentaba los posibles motivos por los que un peque puede llegar a tener miedo al agua en la piscina, y también os decía que haría otro post para ver cómo se puede solucionar; pues bien, allá vamos! 

Sabiendo todo esto, estamos ya en condiciones de pasar el número 3, y ver que todo no es tan malo,  y que se le puede poner solución (donde yo trabajo en menos de 5 sesiones solucionado)

¿Cómo quitar el miedo al agua?

Lo primero de todo es tener buena comunicación con las familias, que expliquen de dónde (creen) que viene el miedo, si ha sido por mala experiencia en otra piscina, de más pequeño, susto, etc. Una vez sabemos de dónde partimos, comenzamos a trabajar. Hablar con los peques es fundamental: nos sentamos juntos (no necesariamente dentro del agua, en el borde suficiente), hablamos, nos conocemos un poco. Sacamos juguetes que le interesen y poco a poco todo va fluyendo.

Siempre explicaremos qué ejercicio vamos a hacer y así sabemos su opinión. Si nos expresa malestar tenemos que explicarle cómo lo vamos a realizar y hacerle entender que sentir malestar NO es malo, que le vamos a ayudar, vamos a estar a su lado en todo momento. El ejercicio que queremos hacer lo dividimos en 3: empezamos por ejercicio base sencillo, después lo complicamos un poco y finalmente se ejecuta como queremos. Ejemplo: quiero que el peque vaya solo con el churro para trabajar autonomía. Primero le explico, después le llevo el recorrido aupas, con calma, cariño; después aupas y el churro y poco a poco le entrarán ganas de probar él solito/a. Todo esto no tiene por qué ser en el mismo día claro 😉

Nunca forzaremos a realizar ejercicios, trabajaremos la MOTIVACIÓN y el JUEGO.  Seremos simpáticos, cordiales y muy CARIÑOSOS. Al fin y al cabo, SÓLO TIENEN 3 O 4 AÑITOS. Cada peque afortunadamente es diferente, cada uno lleva su ritmo, nunca mediremos a todos por igual: respetaremos la evolución de cada uno.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado, espero que os haya quedado claro todo. Cualquier duda me tenéis a vuestra disposición en www.franciscosanchezaguilar.com o pakinen.sanchez@gmail.com

¿Cómo trabajar la autonomía en el agua con niños pequeños?

OBJETIVO: cierta autonomía de los niños de 2-3 años en el agua.
EJERCICIO LÚDICO 1: jugamos a saltamontes. Los niños se tiran al agua y
los coge el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 2: jugamos a hacer bombas de agua. El niño se tira al
agua de la mano del profesor haciendo una gran bomba.
EJERCICIO LÚDICO 3: realizamos los ejercicios 1 y 2 pero con material
auxiliar. En este caso jugamos al saltamontes nadador y a la bomba boya.
EJERCICIO LÚDICO 4: ya dentro del agua jugamos a cangrejos y los niños
se desplazan por el borde de la piscina agarrados por las manos.
EJERCICIO LÚDICO 5: jugamos a hacer pompas de jabón soplándole al
agua por la boca.
EJERCICIO LÚDICO 6: jugamos a aprender partes del cuerpo mojándolas
por partes: mojamos orejas, barbilla, sacamos pie del agua, etc.
EJERCICIO LÚDICO 7: jugamos a cangrejos con manguitos o material
auxiliar.
EJERCICIO LÚDICO 8: los niños se sueltan del bordillo y jugamos a coches
de carreras ayudados por el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 9: jugamos a rescatar juguetes del agua para liberar las
manos del niño. Si el niño tiene juguetes en las manos evitará abrazar al
monitor y así aumentamos su autonomía.
EJERCICIO LÚDICO 10: sacamos los juguetes de la piscina y ayudamos a los
niños a aprender a salir de la piscina solos.
EJERCICIO LÚDICO 11: jugamos a pescadores. Tiramos juguetes a la
piscina; los niños saltan y con la ayuda del monitor se van a pescar.
Volvemos hacia atrás como cangrejos.
EJERCICIO LÚDICO 12: jugamos al circo. Los niños se tiran al agua y nadan
una pequeña distancia con material auxiliar imitando un animal.
Aprender a nadar jugando: método LudoQua
Dependiendo del animal favorecemos la batida de pies, la brazada, la
respiración, etc.
EXTRA DEL MODELO LÚDICO:
Qué más han aprendido los niños:
– Que los saltamontes saltan
– Como hacer la bomba
– Las boyas flotan
– Aprenden partes del cuerpo
– Aprenden a salir de la piscina
– Aprenden animales de circo
– Se inician en los movimientos básicos de natación (muy básico).

Hoy voy a escribir un post en dos 🙂

En este primero vamos a ver el por qué del miedo al agua y las situaciones más comunes desde mi experiencia que generan este miedo.

En el siguiente post explicaré como tratar esas situaciones. Vamos allá!

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

En el siguiente post os explicaré cómo ponerle solución. Nos leemos?

– Deja que tu hijo elija el material que quiere usar contigo para jugar. Si no quiere material no te preocupes. Si no sabe nadar, se aferrará a ti, y, poco a poco, por su ganas de jugar (date tiempo, es un niño y tarde o temprano querrá jugar) él mismo querrá soltarse y tener más autonomía. 
– Si tu hijo quiere tirarse al agua, déjale que lo haga cuando tú estés mirando, no se lo prohíbas cuando estés presente, ya que lo tomará como un juego y se lanzará cuando te despistes: es mejor que pruebe experiencias contigo delante para evitar accidentes.
– Si tiene miedo, escoge un lugar tranquilo y que no le cubra el agua. Olvídate de que aprenda a nadar ese día, ¡juega con él! Haz de ese momento, un momento de juego increíble, aunque sólo le llegue el agua a los tobillos.
– Si consigues que esté a gusto, poco a poco podrá cubrirle un poco más el agua. Si tienes paciencia, cogerá confianza y autonomía en el agua, y llegará a ver que es un lugar divertido.
– Si, por el contrario, lo que quiere es material, no te empeñes en que se meta al agua sin nada. En clases de natación nos es muy apropiado a los monitores que un niño quiera entrar al agua, aunque sea con material. Ellos no lo saben, y vosotros seguramente tampoco, pero con material propiciamos una buena posición del cuerpo en el agua (hidrodinámica).

Muchas familias se plantean cómo o a qué jugar con su bebé en sus primeros meses de vida. Cuando los niños con más mayores, podemos apuntarlos a cualquier deporte; el deporte más completo por excelencia es la natación. Existe una variante de la natación que es más bien reciente, no muy conocida por la gente: la matronatación o natación para bebés. Ahora ya sabemos que con nuestro bebé podemos realizar un “deporte” en familia de forma eficaz y segura.

La matronatación es también conocida como “natación para bebés” o “estimulación temprana acuática”. Se trata de una variante de la natación para los más pequeños de la casa. Con el paso del tiempo se ha comprobado que practicar un deporte tan completo como la natación, incluso con los bebés es muy beneficioso.
La estimulación temprana acuática es una actividad que realizan los bebés con las ayuda de mamás y papás y el profesional; el objetivo no es aprender a nadar, sino adquirir una serie de conocimientos y aptitudes acuáticas. El tipo de estimulación que se trabaja es a nivel motor, sensorial, sensitivo y cognitivo. Hablamos de matronatación en edades comprendidas entre los 5 y 18 meses.

¿Es una actividad segura?

Con 5 meses el bebé ya tiene su sistema inmunitario desarrollado. Debemos prestar atención a:
 La temperatura ambiente de la piscina debe ser cálida y confortable, con buena ventilación
 La temperatura del agua será alrededor de 32º C para que la sesión sea agradable. Los bebés pierden calor rápidamente, por ello el agua debe estar a esta temperatura y nunca bañarlos en agua fría hasta que no tengan más edad. Nos interesa también que el pequeño se encuentre agusto y la actividad sea lo más familiar, divertida y confortable posible.
 Cloro. La concentración de cloro debe ser inferior a la establecida en piscina de nado normales. Lo ideal entre 0,5 y 0,6% de cloración para matronatación.

Beneficios de la matronatación
 Se cansa y come mejor
 Se cansa y duerme bien
 Mejoran sus reflejos
 Estimula su coordinación
 Mejora su agilidad y destreza. El agua es un medio menos hostil que el terrestre.
 Establece un vínculo afectivo con mamá/papá
 Socializa con el entorno
 Refuerza sus defensas
 Aprende colores, objetos, formas…
 Mejoran sus aptitudes de supervivencia acuática
 Para el curso siguiente ya está “adaptado al medio”
 Establece una rutina. Muy importante
 Momento lúdico-familiar excepcional

¿Qué hay que hacer antes de ir a la piscina?

Las mamás sabéis mejor que nadie cuáles son las necesidades de vuestro pequeño. Básicamente los bebés necesitan:
 Alimento
 Horas de sueño
 Cariño
Lo que hay que hacer siempre es acudir a la piscina con estos 3 puntos cubiertos. Asegúrate de que la hora que elijas no debe coincidir con una toma. Además, sería estupendo que fueras a una hora en la que la piscina no se encuentre muy concurrida para que podáis estar relajados, sin ruidos, lo más confortable posible. Si llevas al bebé con sueño, lo más probable es que proteste y no quiera jugar. Lo que te habías planteado como una diversión en familia se ha convertido en una obligación; jamás debe ocurrir eso de un momento lúdico.

En mi opinión, el aprendizaje de la natación no se debe clasificar por
edades, debido a que habrá niños pequeños sin miedo al agua que se
pueda empezar a trabajar con ellos los movimientos típicos de los estilos,
mientras que otros niños mayores necesiten todavía un periodo de
adaptación.

Pero, sin duda, el aprendizaje de conocimientos y desarrollo
tanto motor como psicológico está ligado a la edad. Con esto quiero decir,
que cada etapa de madurez contiene unos tipos de juegos y un tipo de
tratamiento y educación. Por ejemplo, un niño pequeño puede pasarse
horas jugando con unos cubos a llenarlos y vaciarlos, mientras que otro un
poco mayor necesitará otro tipo de juegos y actividades menos sencillos.
También tendremos esto en cuenta a la hora de programar las actividades
acuáticas.
Todo esto parece muy difícil pero, en base, no lo es tanto. En definitiva,
vamos a seleccionar ejercicios de natación y los vamos a disfrazar de
juegos selectos para que la actividad se convierta en lúdica. Vamos a hacer
que los niños vengan contentos a la piscina, y que, aprendan a nadar
mientras juegan. Por ello, es muy importante que el monitor elija
correctamente los juegos acorde a los objetivos.

 Ellos pensarán que “están jugando a…” mientras que lo
que verdaderamente están haciendo es un ejercicio de aprendizaje del
movimiento de brazos de estilo crol.
La imaginación es muy importante, por lo que no nos debe importar
imaginar nuevas situaciones, o cambiarle el nombre a las cosas. Por
ejemplo, es más atractivo llamar “bocadillo” que “pul buoy”. Son cosas
muy sencillas, pero que con los niños funcionan, y debemos establecer el
aprendizaje a su nivel, y ponernos en su piel. Ya tienen bastantes
obligaciones, y según crecen más; vamos a darles un rato divertido y
lúdico, en el que:
– Aprenden a nadar
– Hacen deporte
– Desarrollan sus capacidades y habilidades sociales
– Aprenden nuevos conceptos y situaciones de la vida real

¿Tú qué opinas?

¿Tú qué opinas? ¿Crees que para aprender a nadar es necesario nadar y nadar y nadar hasta quedar agotado?

Hay una filosofía de las que dicen: venga tu dale, otro largo, otro, otro, que al final te saldrá bien.

Yo soy de los que piensa que si nadas mal muchos largos, aprendes mal y encima te cansas, e incluso te puedes lesionar.

Prefiero hacer las cosas poco a poco con calma, explicando bien los ejercicios a ejecutar. 

Otra cosa diferente es que una vez que ya sabemos nadar, deberemos hacer metros para mejorar tiempo, pulir una técnica perfecta, competir, etc… Pero para aprender a nadar de forma básica y sencilla no es necesario desde mi punto de vista hacer gran cantidad de metros.

Donde trabajo como profesor de natación, trabajo con todo tipo de público, y uno de ellos es gente adulta que no sabe nadar; unos nada de nada, y otros se defienden más o menos pero se cansan, se agotan, no tienen capacidad…. y no se sienten seguros de practicar por su cuenta. En cualquier de los casos trabajo con ellos con una técnica de SENSACIONES. Esta técnica se basa es que tú mismo te notes deslizar, que notes si lo haces bien o mal, al margen de las correcciones oportunas que se hacen in situ.

Otra cosa que me gusta mucho es estar dentro del agua con mis alumnos, y me da igual que sean niños o adultos; se aprende también imitando, todos a la misma altura y nivel.

Es por ello que después de mucho tiempo he lanzado un curso virtual que lo llamo «50 ejercicios para aprender a nadar» donde he recopilado los mejores ejercicios a mi entender para aprender a nadar.

En el curso están los 50 vídeos de los 50 ejercicios con sus 50 explicaciones; vamos, muy completo a mi entender. La forma de proceder es muy sencilla, ves como se hace el 1, si te sale bien pasas al 2. Cuando seas capaz de ejecutar el 50 ya sabrás defenderte en el agua como un pez 😉

Los primeros días de natación son días de cambios para los peques, y los profes lo sabemos, y es por ello que debemos tener mucha paciencia, mucho tacto, empatía y cariño.

¿Qué hacer? 

Cuando los niños comienzan su primer día de natación generalmente
tienen miedo a lo desconocido. Van a ir a un sitio que no es de su entorno
habitual, y además van a meterse en la piscina con un extraño (a priori).
Vamos a intentar que este “destete” o trance pase de la mejor forma
posible.
OJETIVO: primer día de natación satisfactorio.
EJERCICIO LÚDICO 1: acudimos a la entrada de la piscina donde se
encuentran los niños con sus mamás o papás con juguetes en las manos.
Se los enseñamos y les decimos que solo vamos a jugar, pero en el borde
de la piscina (donde vaya a ser la actividad).
EJERCICIO LÚDICO 2: una vez con los niños en la piscina, les dejamos que
jueguen tranquilamente, que exploren, que jueguen con cubos a llenarlos
y vaciarlos de agua, mojar la pelota…
EJERCICIO LÚDICO 3: una vez que vemos que los niños están tranquilos,
dejamos material que vayamos a usar en la clase cerca de ellos, otro por el
agua; queremos que se fijen y tengan curiosidad por él. Poco a poco se
introduce el monitor a jugar con los pequeños, siempre con mucha
tranquilidad y calma. Es un momento lúdico, tan sólo hay que jugar y
pasárselo bien. Con esto para el primer día puede ser suficiente.
OBJETIVO: entrada al agua.

¿Tu qué opinas?

Hoy quiero hablaros sobre mi trabajo, el mejor trabajo del mundo.

¿Podéis adivinar? ¿Cuál es tu trabajo perfecto? ¿Estás pensando en el dinero?

Desde hace muchos años, y ya tengo 32 tacos, soy profesor de natación, natación de bebés, infantil, adultos… lo que me pongan por delante. Tengo la formación y experiencia apropiada para dar sesiones con calidad, con respeto y divertidas 😉

Y no hablo de que mi trabajo sea el mejor por el dinero (que no me quejo que cobro muy bien), sino porque mi trabajo es «algo más».

Ver cómo aprenden a nadar peques tan peques, tan chiquitajos. Verlos que no sabían nada y de repente se manejan solos por el agua. Ver como quitan el miedo otros, como vienen muy angustiados y se van contentos a casa. Ver la cara de felicidad de las familias al ver a sus hijos felices. Ver cómo se fomenta el deporte y bueno hábitos. Ver como se puede trabajar mucho en el agua tengas el obstáculo que tengas. Ver como en el agua no hay raza ni condición, es muy chulo.

Mi trabajo es guay porque me permite CONCILIAR mi vida familiar con mis dos soles, pasar mucho tiempo con mi familia y disfrutarlos a tope. Tener buen ambiente con los compañeros y tener un sueldo para vivir.

Sobre todo mi trabajo es el mejor del mundo porque ayudo a los más peques a superarse, a crecer.

 

Hoy quiero haceros dos preguntas: Cuánto creéis que tarda un niño en ahogarse? Sabes cómo pasa?

Este es un post para poner en vuestro conocimiento no para asustar. Un niño tarda muuuy poco en ahogarse,  entre 30 y 60 segundos tan sólo! Lo peor es que son silenciosos….

Aquí os dejo un video con una presentación para mostraroslo mejor. Cualquier duda me tienes a tu disposición en pakinen.sanchez@gmail.com y WhatsApp 637067006 (+34 fuera de España )

El otro día me preguntaban a partir de qué edad ya pueden ir los peques solos.

La verdad es que es una muy buena pregunta, porque la verdad que no hay ninguna obligación de empezar antes o después en la práctica de la natación. Mi experiencia es que a partir de los 2 años ya van solitos sin los papás y va muy bien. Antes de los 2 años no lo recomiendo. Pero con 2 añitos , ya comprenden, interactúan y podemos empezar a trabajar un montón de habilidades acuáticas y cosas chulas.

Si bien es cierto que si empezamos pronto se cogen hábitos, rutinas, se comienza a hacer ejercicio, se socializa.

¿Va a aprender a nadar con dos años? Claro que no, y quien diga lo contrario miente (con todo mi respeto). Pero es que ir a natación no es sólo «aprender a nadar». En las clases de natación se enseñan muchas cosas más y, evidentemente, el peque acabará nadando. Pero hasta los 4 años más o menos no nadará como estilo propiamente dicho.

Lo que sí conseguimos antes son habilidades y desplazamientos en el agua. No debemos confundir desplazarse por el agua que nadar, son cosas diferentes. Es como el aquafitness, no se nada, pero se hace ejercicio en el agua. No todo es nadar o no.

Bueno, pues con 2 años, con grupos reducidos, un profe implicado y una buena metodología se practican y se consiguen muchas cosas: flotaciones, propiocepción en el agua, respiración, zambullidas, pérdida de miedo, rutina, ejercicio aeróbico….

Yo trabajo con niños a partir de 2 años y es estupendo.

Hoy quiero hablaros desde mi punto de vista, de mi experiencia.

He trabajado en varios sitios como profesor de natación y hay bastante disparidad. Por un lado he trabajado en sitios con ratios de 8 peques por grupo. Cuando son grupos de peques de más de 6 años ni tan mal, porque van todos con buena disciplina e incluso ayuda a hacer una clase dinámica.  Pero cuando son peques que empiezan, o tienen 3/4 años  o son peques que vienen con algún miedo  etc, tantos peques por grupo es inviable.

Por otro lado donde trabajo son grupos de máximo 2, cierto es que no son clases baratas, pero si haces la media sale igual. A Muchas familias les compensa porque son clases muy tranquilas, trabajas toda la clase, no los tienes que tener fuera del agua esperando su turno pasando frio. Se aprovecha el 100% de la clase en el agua. Da tiempo a resolver dudas, que los niños te cuenten su día a dia, quitas miedos…

Por otro lado hay un lazo más estrecho con las familias que eso se agradece mucho. A mi me gusta más trabajar así,  se trabaja con calidad. No cantidad pero eso ya depende de la filosofía de la empresa.

Yo solo se que trabajando en el agua con mi método  (ludoqua, aprender a nadar jugando) y con este ratio los peques aprenden antes, mejor y más contentos. No lo digo solo yo, lo dice las lista de espera que tenemos y eso que trabajo también los domingos….

¡Ayuda! Qué le pongo a mi hijo en la piscina para bañarnos con seguridad

Ya llega el verano, ya llega la fruta…. Y ya llegan las dudas de las mamás y papás, tíos, tías, abuelos, amigos, conocidos, blogueros y un largo etcétera sobre un tema recurrente: LOS NIÑOS Y LA PISCINA

Y es que no es un tema para tomarlo a risa, es un tema serio por las graves consecuencias que puede llegar a acarrear. Y es que no os voy a hablar de estadísticas, porque está claro que al que le toca su estadística es el 100% y le va a importar un pepino la estadística general. Esto es así.

Como os decía, llegando esta temporada, yo como otros profesionales recibimos dudas sobre seguridad en piscinas, y sobre todo sobre cómo proteger a nuestros hijos para evitar un ahogamiento. Me preguntáis sobre todo qué es mejor, que si flotadores, que si manguitos, que si he leído por ahí que esto sí, que aquello no…

Una cosa tengo bien clara y me gustaría que os quedase clara también a vosotros: las mamás y papás sois quien mejor conocéis a vuestros hijos. Ocurre que gente de cierta fama escribe (como yo, pero no soy famoso) es sus blogs, redes sociales sobre productos. Eso está muy bien pero no debemos creerlos siempre a pies juntillas. Por eso voy a intentar tener cuidado y daros mi opinión sobre diferentes productos del mercado que os pueden ayudar a resolver vuestras dudas, pero nunca os diré lo que tenéis que hacer; esa es una decisión que sólo vosotros podéis tomar. Podéis tratarme como un asesor acuático 😉

Hay muchísimos productos en el mercado así que voy a hablaros de los más conocidos ( o eso creo yo ); cualquier duda, crítica constructiva o cualquier cosa que necesites puedes escribirme que estaré encantado (pakinen.sanchez@gmail.com).

Vamos al lío. ¿Qué es lo mejor? Lo mejor siempre es la PREVENCIÓN, suena a tópico pero después de más de 10 años en esto creedme que es así. Ya me he tirado varias veces a la piscina a salvar niños que “supuestamente” estaban seguros. Lo más seguro es que estén con vosotros. Tú conoces a tu hijo, tú sabes hasta qué punto le vas a permitir libertad. Si es un niño muy movido lo ideal es acotar una “zona de juego” de tal forma que en caso de accidente siempre esté a tu vista (ojo que los socorristas también se despistan!). Realmente todos estos elementos de flotación el peligro no viene por el material en sí, si no por creer que con ese material es suficiente y no hay que vigilarlos. El problema viene al ver niños muy pequeños con manguitos o flotador SÓLOS en la piscina. El problema no es el manguito, el problema es la falta de atención al menor en un medio divertido pero peligroso.

Después de saber que lo mejor es estar contigo vamos a diseccionar el tema aún más. ¿Estamos hablando de aprender a nadar o de disfrutar del agua en familia? Una cosa es el material que utilizamos los profes para enseñar a nadar y otra cosa son los ELEMENTOS DE FLOTACIÓN del mercado. También me preguntan sobre todo las mamás al acabar la natación en junio: “si le pongo manguitos en verano no irá para atrás?” Por supuesto que no, los niños tienen bien claro cuando están “en clase de natación” a cuando están con los papás en la piscina. Yo no uso manguitos en mis clases de natación pero eso no es óbice para que tú no los uses con tus hijos y te lo pases bomba. Yo con mi hija le pongo un cinturón de flotación y nos lo pasamos bomba (2 años).

Voy a explicaros desde mi punto de vista los beneficios de cada elemento de flotación / juego. También os animo a que cuando leáis un artículo, reviséis QUÉN LO ESCRIBE, y cotilleéis un poco sobre quién es, por qué escribe así, etc. Si de verdad os da confianza, adelante, pero no creáis lo primero que leáis, ni incluso a mí, os invito a cotillearme 😉 (Paco Sánchez Aguilar en Pamplona, trabajo en OnFitness)

  • Claleco flotador. Lo primero es saber si está homologado por la CE y cumple normativa EN. Tiene gran poder de flotación pero no es inmune a golpes de otros niños ni caídas en el suelo que puedan dejar inconsciente. Muy útil si tu hijo no se maneja muy bien en el agua o tiene inseguridad. Procura si ocurre esto bañarte con él en una zona tranquila con algún juguete y ve poco a poco. No le digas cosas como “venga tírate que con eso flotas”, “no seas miedica que con eso flotas!”. El miedo no es algo racional, dale su tiempo y verás cómo va todo como la seda. Ideal también si eres madre de dos y quieres jugar con ellos en el agua. Flotan, pero no les quites nunca el ojo de encima porque aunque lleven buenos cierres los niños ya sabemos que son grandes Houdinis. Por contra puede haber niños que requieran estar más sueltos y puede que les agobie. Tiene de bueno que deja libre las manos y no lleva excesivo aparataje en extremidades.
  • Manguitos. Está servida la controversia. Yo no recomendaría los típicos inflables de una cámara que puedes coger en tiendas que todos sabemos. Son fácilmente extraíbles con el riesgo que conlleva y se pinchan, además que las costuras hacen rozaduras. Si te decides por manguitos, procura comprar los del tamaño de tu hijo. Hay unos de la marca Delphin que no se pinchan y se pueden acoplar varios discos para flotar más o menos. No es muy útil para aprender a nadar pero sí que ayuda a que el niño se desenvuelva en el agua, empiece a tener autonomía, quitar el miedo… que son elementos clave a la hora de aprender a nadar. Además de manguito, se puede usar de disco flotador, frisbi, elemento de juego en el agua… sí, el precio puede parecer alto, pero el material de calidad es lo que tiene, que no vale 5 euros el pack. Para flotar, aprender a hacer burbujas, meter la cabeza, jugar, patalear, hacer ejercicios de propiocepción… sí, es útil y se puede trabajar con él bien. Eso sí, me repito, nunca lo pierdas de vista, un niño es un niño, lleve lo que lleve.
  • Swimtrainer o flotador entrenador. Diseñados según el fabricante para ofrecer una postura óptima para la práctica de la natación. Un poco aparatoso pero la verdad que tiene un buen cierre de seguridad que no está al alcance del peque, es buen elemento de flotación, ofrece practicidad a la hora de realizar juegos en el agua y tienen varios modelos en función del peso, lo cual permite una evolución. Se puede usar desde bebés. Os recomiendo este flotador pero también tenerlos en brazos cuando son muy peques, piel con piel también en la piscina; ofrecer la seguridad de los brazos, el calor.
  • Churros. Ideales sobre todo en natación porque es muy versátil y nos permite a los profes trabajar con seguridad con varios niños y además nos permite utilizarlo para la técnica de varios estilos de natación. Para las familias también es muy útil como elemento lúdico.

Entonces… ¿qué elijo?

Es muy sencillo, que tu hijo pruebe lo que más le guste, que disfrute del agua, olvídate de que aprenda a nadar. Todos los niños aprenden a nadar, pero sobre todo aprenden antes cuando vienen a clase felices, motivados, contentos. Elije lo que quieras sabiendo que no debes apartarte de su vista, que a veces es cansado estar tooooda la tarde con ellos en el agua, pero que ningún elemento te va a garantizar un 100% en el agua. También has de saber que los niños no gritan en el agua, se produce una MUERTE SILENCIOSA (su cerebro sólo puede pensar en respirar y no es capaz de pedir ayuda). Que elijes chaleco porque lo ves mejor, adelante, que manguitos, perfecto. Pero estate con él, juega disfruta, déjale experimentar. Si se quiere quitar el material, déjalo que lo haga delante de ti, si lo toma como un juego lo hará cuando no mires.

En definitiva, no existe la panacea, pero sí existen las familias responsables que eligen el material que creen mejor a sabiendas que puede ocurrir un imprevisto (igual que en casa, en el parque…) pero que si estás pendiente ese imprevisto sólo queda en susto.

 

Buenas tardes!

Hoy quiero hablaros sobre la última adquision en nuestra casa: piscina plegable!

Pues sí, llevábamos ya un tiempo pensando qué hacer, porque tenemos una peque de 2 años pero en junio tendremos otro…. Y claro, hay que esperar que la mamá se recupere para poder bañarse. Por eso nos decidimos a comprar la piscina plegable Nabaiji del Decathlon. 

La verdad que es una gozada, hoy la hemos estrenado en casa. Es plegable, no hay que pasar un montón de rato inflando, no se pincha, es fácil de guardar y transportar. 80 litros, pero para casa con llenarla un poquito suficiente.

Que os parece a vosotros/as?

 

¿Has tenido esa sensación que cuando algo te gusta no te cuesta hacerlo o te cuesta menos?

¿Por qué obligamos a los niños a aprender a nadar?

¿Es necesario aprender a nadar sí o sí?

 

Evidentemente aprender a nadar tiene múltiples beneficios, podríamos hablar de beneficios en el sistema inmune, sistema respiratorio, sistema circulatorio… y un largo etcétera.

Ahora que se acerca el verano, muchas familias apuntan a sus hijos a cursos intensivos de natación para aprender a nadar de cara al verano, para que sepan defenderse, «para que no se ahoguen». Estamos de acuerdo que es mejor que un peque sepa defenderse en el entorno acuático, yo con mi hija vamos desde los 4 meses a la piscina, y en breve que voy a tener otro peque haremos lo mismo.

Lo que puede que no estemos de acuerdo es en la forma de conseguirlo, no hace falta obligar, ni enseñarles a nadar por las bravas.

Aprender a nadar es un proceso que todos los peques van a conseguirlo, la diferencia es «cómo pasan ese proceso». Pueden pasarlo realmente mal si les obligamos por las malas, o pueden pasarlo bien si tenemos paciencia, empatía y mucho cariño. Todos los niños van a aprender a nadar, así que, mejor que este proceso lo pasen lo mejor posible, sea divertido.

¿Tu que opinas?

Porque no se me ocurre otra forma de enseñar a nadar a los peques, porque siempre hay que mostrar cariño y respeto.

Jugar no tiene que ser exclusivo del parque o de casa, porque se puede enseñar a nadar jugando. 

Porque yo elegí esta profesión porque me gusta estar en el agua, me gusta el deporte y la docencia, porque cuando en pocos meses ya se ve el progreso de los peques me llena de alegría.

No todo es el dinero, ver que vienen felices a natación es para mi un orgullo como de tío, porque los respeto, les abrazo, les enseño como si fueran mis hijos.

Porque se lo merecen.

Aprender a nadar no es difícil ni debería serlo.

Es cierto que según nos hacemos más mayores el proceso de aprendizaje cambia, pero eso no quita que personas adultas puedan aprender a nadar. 

El problema radica cuando nos empeñamos en aprender a base de entrenamientos muy duros o largos. Aprender a nadar tiene su evolución, es un proceso: primer contacto con el agua, adaptación, desplazamiento y técnica de nado. Cada persona marcará el ritmo y evolución.

Los profesores debemos saber qué tipo de alumno tenemos, no por poner etiquetas, sino por saber cómo trabajar, que podemos exigir, etc.

Tenemos que ser observadores, escuchar a nuestros alumnos, comprenderlos y ofrecerles cariño y comprensión, apoyo. Una buena forma es estar con ellos en el agua en los comienzos.

Así de fácil es ensenada nadar 😉

Una vez superada la etapa de familiarización, los niños ya poseen cierta autonomía y son capaces de moverse por el agua con ayuda de material.

En esta etapa vamos a potenciar esa autonomía para después meternos de lleno en el aprendizaje de los estilos de la natación. Tanto en la etapa de familiarización como en esta etapa de autonomía, realizaremos juegos y ejercicios para potenciar las habilidades de la natación y que a su vez nos van a introducir poco a poco en los estilos. Deberemos elegir cuidadosamente los juegos a realizar en función de los objetivos planteados.

Para conseguir autonomía en el agua, los niños deben dominar la flotación, la respiración y la propulsión, aunque sea de una forma básica o arcaica. Una vez los niños sean autónomos, tendrán seguridad en sí mismos y se sentirán a gusto en el agua; una vez llegados hasta aquí, ya podemos empezar con la siguiente fase.